Lágrimas inspirando las letras del escrito,
lisiado a cada negro llanto de recordar:
Que referirme sustraído posterior al rito,
y en retiros brunos susurrar efecto caótico,
siempre… a delicada luz mi queja de grito.
No hubo semana exenta de derrame periódico,
y quien diera socorro con su receptivo hombro;
apoyo cual, paño a su modo descarta mi crónico
corazón cruento por no causar asombro.
A su soledad el niño situado a andar o caer,
suplica luz de daga quedando su escombro,
exige contestación a su punición merecer;
y al sordo cerúleo mi credibilidad mágica
permuta a la módica idea de padecer.
Desolado me trago mi situación trágica,
para resguardo el “espíritu fortalecer”;
frase extenuada cuando después de la tristeza
varias gotas desesperadas rezan fallecer.