culpable yo,
¡de amarte con tanta locura!
ho ah sido el viento, de un sumiso invierno
que ha deshojado el ultimo petalo vacio
de una derrochante rosa en mi pecho,
que siempre he descubierto un deseo
en el fallesimiento de cada tarde tranquila
por salir de mi alma la magia latiendo
de un corazon que no tiene vida sin tus besos,
culpable yo,
¡de darte mis versos en cada lamento!
que ah sido la brisa, la culpable de estos;
por ser mas dulces que una cariasia de otoño
se me van las ganas, por derramarte un suspiro ajeno;
ah cuestas del ocaso bravio
el perfume de un verano tiñe de rojo el cielo
¡como suelo recordarte! en ese momento dalatante
destrozando aquella promesa por no dejar de amarte
culpable yo,
¡solo de no dejar tu asencia marcharse!
que siempre regreso a tus brazos, enamorandome
de tantos recuerdos callados, hoy sobrevivo de ti
encadenado ah este sediento corazon
en un desierto sin luna ni sol
solo brillando por un gran delirio
de ser culpado por amarte sin razon