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Antes de leer la obra, debes saber...
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Antes de leer esta obra debes saber algunas cosas importantes,
ya que estas obras no están sujetas a derechos de autor pero NO son totalmente libres:
- Cualquiera puede leer esta obra.
- Está permitido que este obra sea utilizada por quien quiera, pero sólo para fines no comerciales
y nunca para aprovechamiento personal. Por ejemplo, nadie puede presentarla a un
premio (aprovechamiento personal) ni puede publicar tu obra (fin comercial),
pero si puede hacer una obra de teatro en el colegio (fin no personal y no comercial).
- En todo caso, se exige que siempre que la obra sea utilizada haga referencia tanto al autor
como a letrasenlared.com, que ha servido como medio de publicación de ésta.
- Letrasenlared.com realiza un hash
(algoritmo MD5) de la obra publicada
en base al nombre del autor, la fecha de publicación y el texto almacenado en la base de
datos. Con ese hash letrasenlared.com puede asegurar irrevocablemente que dicho
texto ha sido insertado en la base de datos por tal usuario en tal fecha.
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La vida viuda
Autor/a: Lucille_Abril
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Estadísticas
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Resumen
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Fecha de publicación: 15/03/2006
Leído: 771 veces
Comentarios (0)
Valoracion de la obra: 72727280
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la vida viuda
La vida. Sabroso dolor pero dolor al fin, al final de la batalla y al principio de toda marcha, como aquella luz que nos lastima al nacer. Una muerte que no es menos que un misterio placentero y amenazante “dirían” aquellos que lucharon hasta que la sangre se les estancara en las venas... y están esos otros, esos que mueren dejándose ir con una sonrisa eterna.
A mi el corazón se me acelera de tan solo pensar esta historia sin vida de casi dos décadas de escasos recuerdos y de pequeñas agonías, de dientes apretados y de gritos que nunca salieron de mi boca.
La muerte como transición. La vida como expectativa y como pregunta también...
¿Si acaso la vida es pregunta; será la muerte respuesta?
Divagamos en la duda, desgastados, perdidos en el tiempo de las preguntas “ese tiempo que se nos pasa sin avisos y sin paradas, siendo tiempo, tiempo destino y nada más y es el tiempo quien determina, quien subyuga, quien domina y no habrá quien pueda caminar sobre el tiempo sin encontrarlo también por detrás...” nos posamos en los rincones del insomnio mientras la mente, como el mercurio, crea formas, se dispersa, se contrae, inventa monstruos, demonios que atentan contra nosotros mismos, que nos muestran aquel lado insustancial, oscuro, plagado de miserias, repleto de putrefacción, corrupción, polución.
Es una cuota de incertidumbre que nos acecha, que nos empuja a correr por los pasillos de la mente ¿pero hacia dónde vamos? ¿Dejaré alguna huella de mis pisadas o simplemente pasare desapercibidamente por esta vida como la hoja que se pierde dentro de la hojarasca?
La muerte como transición. La vida como expectativa y como pregunta también.
Abril 2005
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