Sabes: el contraste es claro
entre la fuerza de la juventud
su pujansa, brio e impetu
y la placides de los años postreros
Puede observar a un joven indomito
y a un enjuto anciano, los dos esperando
en una lejana y tranquila esquina
la cita eterna que no llegaba
El joven camainaba a largos trancos
consultaba la hora, se sentaba
hojeaba una revista, se volvia a parar
y asi impaciente esperaba
El anciano solo miraba la lejania
con una mirada ya triste, resignada
vacia como quien espera la nada
como quien sabe que ya no vendria
Despues de largos minutos vi llegar
a una joven presurosa, agitada
con cierto nerviosismo y una sonrisa forzada
pero linda como una fruta ya madura
El joven se acerco hosco y huraño
increpo duramente a la jovencita
y sin esperar una respuesta
se alejo rapidamente por la calzada
Luego vi llegar otra joven hermosa
pero esta no se apuraba
se acerco a aquel anciano
murmuro unas palabras, le sonrio
Y con un beso en la frentre
se alejo a luego lentamente
el anciano sonrio con dulsura
y una lagrima resbalo por su mejilla
Perplejo contemple el contraste aquel
¿Donde quedo la fuerza, el ardor, el brio?
solo una sonrisa cansada
la angustia reflejada en el rostro
Entonces pense un momento
si la fuerza se pierde con los años
el espiritu se va tambien a la tumba
con nustra osamenta fria