AMOR EFÍMERO
Fue breve la sonrisa de la tarde
en un mes de octubre con desfloración;
fue breve la lluvia
que humedece los flancos del recuerdo;
fueron breves los cuartos de hotel,
nuestras coincidencias y silencios
y nuestros largos adioses temporales.
Fue breve el tiempo intenso
en que me hormigueabas
del pecho a la barriga,
antes de que sintiéramos hastío
después de hacer el amor.
Entonces filtrabas tu rostro
por los agujeros de la madrugada
y había un halo azul
en la lejanía de tus sueños.
Pero un amanecer aciago
desviaste la mirada
cuando la mía buscaba un asidero,
y tu mano posó en otra superficie
cuando mi mano febril la requería.
Y sucedió que al intentar moverme
en el estrecho margen que el amor cerraba,
me paralizó el olvido
con un cierto dolor en el costado.