PANICO
Sucedió de pronto...
El centro comercial quedó en penumbras...La falla técnica sobrevino y era menester que cada persona desde
su puesto de trabajo de aquel lugar o, que simplemente paseaba haciendo compras debieran resolver como
actuar frente a la situación , bastante dramática dado que a partir de ese instante se entremezclaría toda la
gente, unos buscando salir despavoridos y pensando en lo peor y otros queriendo aprovechar la situación
para resolver su parte económica tomando todo tipo de artículos ayudándose con la luz del encendedor e
imaginando que dicha situación tardaría en resolverse pero sin dejar de actuar presurosos.
Ya estamos hablando de dos situaciones en que la gente se movería con prisa y los gritos y los silbidos que
suelen ser contagiosos, resonaron en los ambientes.
el problema mayor consistía en ese momento, en las puertas de salida que en su mayoría funcionaban con
censores y quedaron fijas, obligándoles a hacer cola para salir por las puertas angostas laterales
para poder huir chocando con lo que hubiera; se detuvieron las escaleras mecánicas y poco a poco comenzó
a oírse una mezcla de llanto de niños y los mayores con los nervios crispados presos de la incertidumbre y la
ansiedad. No habían computadoras, ni registradoras ni filmadoras que captaran lo que allí se vivió. El señor
encargado debía dirigirse en busca de las llaves para cortar la energía y luego encender el generador que
demora en alcanzar la potencia para iluminar...El hecho de prender y apagar encendedores para transitar
no daba para evitar el desencuentro entre las personas y eso agravó la situación de Laura una de las que
pudo contarme lo vivido, y decía que al salir las primeras personas aprovisionaron de encendedores a los que
aún estaban dentro, solidarizándose y hasta se podría decir que en cierto momento reinaba la esperanza...
pero el caos se volvió locura al tomar fuego una librería cuyos dueños se iluminaban con velas sin percatarse
que una de ellas había caído sobre las revistas. Rápidamente se propagaron las llamas y nadie sabía como
evitar su propagación...Mas tarde llegó el Cuerpo de Bomberos abriéndose paso entre la multitud amotinada
en las puertas. Laura cuenta que lloraba y rezaba en un rinconcito del ascensor trabado y al lado de una mujer
que sufría un ataque de pánico, y con dos bebés que no encontraban la calma. La Policía con grandes
megáfonos intentaba tranquilizar causando en las personas el efecto contrario. Laura necesitaba ir al toilette
sabiendo que faltaba mucho para eso, lo último que atenderían serían los ascensores—se decía—El esposo
de la señora que yacía en el suelo con un pico de presión, gritaba descontrolado para que alguien la ubicara
y la atendiera y...dejaran de pisotearla!!! Poco a poco la violencia se manifestó ante la impotencia de huir de
allí... un hombre que decía estar tranquilo, comenzó a disparar con su revolver hacia el techo pidiendo calma
en fuerte y alta voz... nadie lo veía...caminaba lentamente entre la multitud y repetía la acción escondiendo
luego el arma bajo el brazo, se hacía imposible darle la captura y era otra razón mas para desesperar.
Laura había quedado de pasar por casa a eso de las veintidós horas y ya eran más de las veintitrés cuando
decidí ir a dormir sin saber porqué no había venido y la pregunta me inquietó tanto que tomé mi celular y le
envié mi mensaje...ella, no pudo escucharlo por la conmoción del lugar...¿porqué no respondería mi llamado?
pensaba yo ignorando todo lo que allí ocurría. Pasaban los minutos y sonó el teléfono, era su novio que sabía
que había ido de compras a ese lugar y que no le respondía las llamadas...ya en estado de alerta todos...
acudimos al sitio quedando patéticos ante lo que veíamos...nos atrapó el miedo y la desesperación,
escuchábamos los disparos y la adrenalina nos impulsaba a querer entrar en lugar de huir...pero era utópico
parecía una gran jaula de cristal colmada de gente desesperada. A poco , llega personal policial a granel
equipados como para derribar vidrios mientras el personal de seguridad trabajaba adentro sin dar
cumplimiento con todas las riñas y disputas que se generaban....y por otro lado la gente que desmayaba...
Dijo Laura que la señora que hizo el pico de presión, falleció y quedó allí a su lado, hasta la madrugada como
todos los que estaban en ese ascensor, que era uno entre un montón de ascensores en igual situación...
Los disparos de armas de fuego continuaron espaciados en la oscuridad, como forma de protesta
sembrando miedo y conmoción. Sólo cuando hubieron ya muchos vidrios rotos por el personal y fue
saliendo la gente ayudada por los faroles hasta la acera donde recién tomaban conciencia de que estaban
solos y sin nada de lo que habían llevado...que deberían caminar hasta sus hogares como fuese, pues los
celulares ya no poseían batería suficiente---esta era la situación en la calle, mientras que adentro, ya libre de
borbotones de personas, comenzaron a sacar cuerpos heridos y que requerían atención médica y por
último adentrarse hasta los ascensores continuando el rescate.
Interrogados por la prensa todos coincidieron en que fue una media hora eterna y suficiente para que el
cerebro registrara sus vidas a gran velocidad , viendo lo malo y lo bueno de ellas y así revalorar el hecho de
“estar vivos” porque sinceramente, no sabíamos cómo saldríamos de allí”...—“era como un gran brete de
animales, caíamos, nos pisoteábamos en la oscuridad y afloraban malos sentimientos de otra gente que se
descontrolaba..” ...”deberíamos querernos mas unos a otros—pensando en aquel que sufre y grita ,
debemos hablarle, aunque a oscuras y a gritos, pero pedirle que razone, que vamos a estar bien, un poco
“ensuciarnos” con sus desperdicios mentales y así en cierta forma, controlarnos a nosotros mismos.”
...”era una masa humana asquerosa –decía otro—cuando alguien en su nerviosismo gritaba, otro le retrucaba para molestarle aunque ni se vieran las caras...deberíamos aprender a ser mas “humanos”...---“Creí morir cuando quedé sola y comenzaron los tiros al techo, en mi interior me despedía de todos los míos,-- decía mientras lloraba otra señora...”—
Estamos ya desayunando...Laura aún está callada, comenta poco, sólo mueve la cabeza hacia los costadossin poder creer lo que vivió. Todo por ir tras ese par de zapatillas amarillas con espejuelos para combinar con la bermuda y el bolso...dónde estarían sus compras?... pero poco importa si salió sana de aquella masacre...
Dicen que para la semana próxima ya estará funcionando otra vez y con un poco de suerte encontrará mas de lo que eligiera esa noche...pero...¿volvería allí alguna vez?... y si pasaba algo malo nuevamente...?—“Calma Laura, descansa ahora o te sentará mal el desayuno, acaso alguien en este momento piensa en volver allí....?
--ANABELLTH--