Cuantas veces hemos escuchado una mujer decir
–“Estoy desanimada, dolorida, Jxxx… no me mira nunca, sólo piensa en su
periódico y su fútbol. En la mañana, cuando me levanto y voy a desayunar, ya
esta sentado con su diario al frente, no suelta sino gruñidos mientras sorbe su
café y traga un par de huevos fritos con tocineta.”
¿Me pregunto si esta gentil dama se ha visto
al espejo, en la mañana cuando se levanta de la cama? Rollos en la cabeza,
restos de cremas alrededor del cuello y la cara, labios descoloridos, ojos
hinchados, una bata vieja la cual escasamente cubre el desastre de un pijama
arrugado ¿Qué le queda al pobre marido
sino esconderse detrás de un cotidiano con páginas bien grandes y tragar un rápido
desayuno para luego salir corriendo a su trabajo?
¡Esperen! No me disparen, nada tengo contra el
gentil sexo (Nunca entendí lo de gentil), como si el otro fuera un sexo poco
gentil o mal educado, también el hombrecito tiene sus defectos.
El, entre otras cosas, tiene el problema de
calentarse inmediatamente, “como plancha de chino” y una vez satisfechos sus
deseos animales, se enfría más rápido que “frigorífico de esquimal”.
¿Tienen presente la cara de macho
satisfecho que pone después del acto,
encendiendo un cigarrillo, en la cama? Mientras, la pobre chica recién comienza
a calentarse y se queda insatisfecha, ansiando se le haga alcanzar su deseado y
pocas veces alcanzado orgasmo.
¿Por cierto no han visto lo ridículo que se ve uno de esos machos
seductores, cuando desnudo, con sus inseparables medias negras puestas y los
calzoncillos bajados a media pierna, se acercan a la cama en la que su conquista
lo espera desnuda y perfumada reteniendo las risas que el casanova, de medias
negras, le provoca?
Lo que nunca entendí es porque el tiempo del
reloj hormonal del hombre es tan diferente al de la mujer. El primero se
enciende y se apaga como un fósforo. Ella necesita horas para alcanzar su punto
y una vez encendida no hay quien la apague. ¿No se supone que el acto deberían
consumirlo juntos y al mismo tiempo? Siempre sospeche que el que nos creo en
algo se había equivocado… Casi todo lo que se refiere a los dos sexos esta de
cabeza o mal planeado. ¿Han leído las revistas dedicadas a los hombrecitos?
“Play Boy” es el ejemplo más conocido y famoso, entre artículos de lo más
variados tenemos decenas de fotos de chicas en traje de Eva exhibiendo sus
mejores encantos. Ahora tomemos a caso una revista dedicadas a las mujeres, por
ejemplo Cosmopolitan o similar... ¿Qué fotos se supone deberíamos encontrar en
ellas? ¡Pues se equivocan! no hay fotos de tíos tipo Swazineger o Brad Pit, en
traje de Adamo. Solamente encontraran
fotos de chicas en pantaletas y sostén o desnudas, mostrando sus encantos.
¿Quien entiende todo esto?
Mejor
dejo de escribir porque yo mismo ando tan confundido que no recuerdo cual es el
tema de este texto.
Fredo Nedi
25/10/2006