Dí una mirada a mi entorno.
Todo estaba prolijo así que tomé el volante y salí despacio entre calles cruces y semáforos hasta tomar una senda libre y suave...llevaba sobre mí el peso del año enterito de trabajo, sin pausas pero con su recompensa.
Solo conducía sabiendo que no tenía prisa...que no debía apurarme... ni siquiera sabía a dónde iba ni me interesaba llegar...
Bajé los vidrios delanteros...entraba oxigeno verde directo a mis pulmones...
Sin quererlo comenzé a aumentar la velocidad con una especie de sonrisa interior, placer quizás, --ahora—pensaba, son los objetos y los árboles quienes me cruzan presurosos, yo no tengo prisa—ni siquiera se donde voy—me repetía satisfecha.
La aguja subió a ochenta, noventa, cien, y ciento veinte fue el tope que permitió que tomara conocimiento de los riesgos de esa velocidad encantadora...ya no habían mas semáforos, hecho que supe aprovechar.
La ruta calentaba los neumáticos del auto pero no más de eso...
Mientras, arrojaba por la ventanilla el sonido de las canciones predilectas entonándolas a la par de ellas y mi cerebro se asemejaba a un reloj programado hacia atrás...
Así iba pensando en lo rápido que pasa un año, que otra vez era diciembre oliente a fiesta duradera, que había que vivirlo plenamente porque este diciembre también pasa rápido... se va...dejando atrás el olor a jazmines y champagne, a pólvora de luces de artificios y a panetón ¡qué rápido pasa un año!... ¿dejó acaso alguna huella en mí?—mi piel sigue aparentemente igual, también mi cabello, mis manos...! hay mis manos! cuánto escribieron, cuanto alimento prepararon...cuantas caricias brindaron..!...
...en solo un año...
Mi boca, explicó mil proyectos, me alimentó y habló ordenada por el cerebro para poder ganarme ese pan... Consoló otras veces a algunos, sonrió quizás no todo lo deseado, besó cuanto quiso y cantó lo de su agrado.
Formó junto a las manos un dúo para rezar por lo tan deseado...
Eso y mucho mas hice yo este año...mi jardín, mi hogar , mi compañero...Ahora estoy, aquí mañana estaré lejos de acá...de acá...de acá...comenzé a bajar la velocidad gradualmente...ya sentía la boca seca, no sé si el agua me la iba a calmar...!
diciembre...dónde estoy? ¿quién soy? ¿ a dónde voy? Con quien deseo estar y hablar? ¡ quiero poder reír hasta dolerme la panza! Quiero beber de sus labios hasta calmarme con su paz...mi corazón latió entonces fuerte y lo apacigüé pensando que quizás mañana...
...!Es diciembre..!!! ¿te acordás de tus tres queridas tías que han vivido mas de ochenta veranos completitos? ...andá y preguntale cosas!!! Si cada una me contara tan sólo un episodio de su vida...saldría enriquecida en experiencias que brotarían además de sus corazones con fluidez y arrastrando alguna lagrimita de emoción de su viejecito corazón--¿te acordás de aquella terrible olla esmaltada desbordante de ensalada de frutas suficiente para todos?—tendíamos mesas muy .largas en el patio y navidad era una gran familia...—Y yo me acuerdo,--agregó otra, de la indigestión que debí soportar una vez que saboreé sin reparo lechón calentito...quería calmar la sed con tomate y lechuga pero duró unos tres días en pasar. -A mi, dijo la tercera--, mas allá de disfrutar , siempre me parecieron tristes esas fechas...como con nostalgias, aún cuando teníamos a nuestros padres vivos y tantísimos sobrinos barullentos que invadían mi jardín.
Fue bueno recordar , la saludé con todo mi afecto, costándonos mucho separarnos, ellas tres son hermanas de mi madre a quien tengo lejos junto al resto de mi prole.
Retomé la trayectoria nuevamente sin saber a donde iría...Fue así que recordé a una vieja amiga a quien durante un tiempo ayudé con su hijita mientras ella trabajaba en su destacada profesión ...y me invadieron aquellas navidades a la mente!!! Abundante turrón, helados y budín inglés , mientras un diminuto arbolito de navidad adornado sobre una mesita de base pequeña y las tres imágenes básicas que conformaban el pesebre representando así aquella historia de amor a Dios...pero eso sí...muchísimos regalos de papá Noel para todo a quien entrara a visitarles, familiares y amigos, recuerdo que se aproximaba la fecha y en su escritorio se estivaban papeles de regalos y moñas hermosas para envolver cada obsequio.
Con esa sonrisa interior me dirigí hasta su casa para manifestarles mis mejores deseos... la sorpresa fue muy grande para ellas porque hacía muchísimo que no nos veíamos; tan atentas como siempre tratamos de ponernos al día y todo estuvo muy emotivo.
Cuando al entrar ví aquel viejo pergamino de cerámica que siempre leía en otra pared, me emocionó :” Señor, bendice a todos los que entran y salen de esta casa”...siempre se lo elogié—y aún lo mantenía cercano a la puerta.
Con otros abrazos y alegría nos despedimos...y otra vez la reflexión acude a mi mente: ¡cómo pasa el tiempo!!!!
Conduje esta vez hacia la rambla, frente al mar, dejando que mis ojos fueran hasta la línea anaranjada del ocaso y se quedaran allí preguntándole quizás al astro rey , que me sugería para mañana...
De pronto surgió una idea, estaba bonito el atardecer y retomé entusiasta el regreso a casa, me vestí adecuadamente por lo que mi compañero que parecía indiferente frene a la tele, dirigió su mirada de sorpresa esbozando su pregunta lentamente :--¿te vas?—y le respondí sonriente--¿me llevás?—meditando un poco se levantó y dijo ¿a dónde vas?—quiero estar bajo un árbol navideño muy grande y ver como nieva ! –aquí no está nevando—respondió, sólo podrás ver al árbol de no ser que la nieve no sea de verdad !!!—Te llevo al shopping principal y tu sueño se realizará---dijo dispuesto--, bueno, y desde ya en parte se está cumpliendo –añadí—dicho sueño--imaginando la noche mágica...diferente a otras...
...Sabes que a veces podemos imaginar indefinidamente...y luego volver a la realidad y encontrar que nuestro viaje fugaz nos hizo bien al alma..?
Aunque la nieve no era nieve y por ello no estaba fría, yo imaginé hundirme entre ella como en un baño de espuma refrescante...
Y mientras disfrutaba de este sueño, ¿vos en qué pensabas?—pregunté curiosa, --yo pensaba en quien hizo este invento pués seguramente conocía muy bien a la gente y a su capacidad de imaginación, -Sí, --respondí.
El árbol era maravilloso...desde su pié fui trepando con la mirada hasta llegar a la estrella que titilaba en la punta .. .y a las burbujas de colores las ví también en los ojos de quien me acompañaba... lo rodeamos para ver cada adorno, cada moña tan delicada...
Cuentan que en su historia los árboles de Navidad , que representan la vida, o sea que un árbol es vida, que lo adornaban con pequeños dulces colgados en cada rama y que en nochebuena los niños salían casa por casa para recibir un dulce de obsequio...qué hermosa actitud, verdad!?
Permanecimos allí como embelesados entre tantas luces de colores y nieve sintética, y para nosotros, nuestro “dulce” fue retirarnos saboreando un helado cuando la noche aún comenzaba...
Saliendo del shopping, retomamos la rambla advirtiendo que habían muchas personas en busca de ese esparcimiento, caminar largamente, algunos tomados de la mano, otros simplemente acompañados, algunos en patines, otros caminaban pegados y también algunos estaban solos mirando hacia el parque de diversiones que estaba frente al mar...
...En los muros de contención de la rambla , muchas parejas de cara al mar nocturno y silencioso conversaban quien sabe de qué cosas...
Recorríamos despacio sin bajar del auto y contemplando entre el ruido del parque a la izquierda y el silencio misterioso del mar al otro lado...
Recordamos también antiguas navidades memorables como lo fue la de nuestra boda realizada en esa fecha y todas las celebradas con nuestras hijas y que aún hoy disfrutamos juntos recordando felices lo vivido antes...
Mientras , se deslizaban las horas y planificábamos un nuevo diciembre...con aroma a jazmines y ahora con retoños del amor...champagne , fuegos de artificios que dibujaban en el cielo mas de lo que puede imaginar la imaginación, y turrón para los niños...
...diciembre...quédate un poco más entre nosotros ...no te vayas como los anteriores...
...deslúmbrame con tus brillos
...cégame con tu potente sol... y tu paz...
--ANABELLTH-- --