FIDELIDAD, HOMBRE, MUJER, “ADULTOS”, VIDA Y COSAS QUE PASAN.
Una cosa es cierta, escribo como hombre y la destinataria es una mujer, pero quizás con tus propias vivencias puedas cambiar los roles, sino, da igual, importa poco, son cosas que se me ocurren expresar y no es necesario que se compartan, habida cuenta de que cada uno vive, construye o destruye su vida como quiere y es único responsable por ello.-
Fui, quise y logré ser un hombre fiel, pero esa forma de proceder no me aseguró mucha felicidad... Aún así no me arrepiento ya que creí desde siempre en la necesidad de que la destinataria de esa fidelidad lo comprendiera, lo aceptara, respetara y retribuyera, comprendiendo lo simple de la confianza y el respeto por el otro... ¿Qué es la fidelidad sino una realidad que se expresa de y para el otro?... No es privativa del hombre o la mujer, es la invalorable demostración de la confianza y el respeto mutuo entre dos personas que se aman, pero, por desgracia, muchos que dicen amar no siempre lo entienden del mismo modo.-
A veces, muchas veces, me hubiera gustado saber como se habría sentido “aquella” persona, si aún con “inventos inconsistentes”, mentiras “programadas”, en definitiva, solapados abusos a la confianza y faltas de respeto por el que se dice amar, yo hubiese sido infiel, sin que nada de lo conversado ni nada de lo que ella sentía me importara... ¡Vaya uno a saber!... Lo que si tengo claro o se me ocurre es que, por lo menos, se hubiera sentido humillada en su condición de mujer, defraudada en la confianza y desvalorizada como persona... Ustedes, mujeres, ¿Cómo se hubieran sentido?.-
Como sea, no me considero un “fracasado” (hay más y otros epítetos que se han “escapado”, pero yo no los uso) y tengo asumido que quien comete errores es quien termina “pagándolos”... Las “broncas”, a la larga o a la corta, acaban por hacer mucho mal, así que prefiero recordar lo bueno, aún a pesar de las dudas que me asaltan... No puedo borrar de mi memoria que nos conocíamos tan sólo con pensarnos, nos transmitíamos “cosas” con tocarnos, nos extrañábamos, nos conteníamos, la “química” se adaptaba y funcionaba, haciendo que el dormitorio o cualquier lugar fuera EL CIELO.-
Además, teníamos los mismos gustos, pretendíamos sueños similares, había objetivos comunes para compartir, los cuerpos, nuestros cuerpos se llamaban con urgencias silenciosas y estallaban en placeres afines y es aquí donde me asaltan las dudas...
- ¿Por qué se hace tan difícil comprender que siendo “de a uno” no hay sol y que sólo “de a dos” es cuando ilumina y nos muestra el camino mejor?...
- ¿Por qué no se mantienen las promesas?...
- ¿Por qué la estupidez e insistencia de caminar por distintas veredas?.-
Las respuestas parecen ser muy sencillas, pero es básico, uno de los dos miente y engaña, no tiene en cuenta al otro, no sabe, no siente, no puede o no quiere asumir compromisos, tiene miedos y no los enfrenta y así casi termina por convertirse en “mala persona”... Por todo, esto es un tanto “idiota” que los dos se sigan lastimando y destruyendo en indefiniciones e insistencias que no conducen a nada.-
En este caso, la mujer en cuestión estuvo llena de dudas, cobardías, temores y vacilaciones que no supo afrontar y si el hombre, después de haber intentado mucho, continúa con los intentos tratando de “nadar” en indecisiones estaría “retrocediendo” y anulándose como persona... Es preferible entender que los modos de esa mujer la harán seguir “desapareciendo” entre sus propias banalidades, depresiones, culpas que se acumulan, vergüenzas que se amontonan, miedos y fracasos que no se asumen, los “volver a comenzar” sin objetivos concretos y las defensas de “sus prioridades” basadas en sonrisas y belleza física que se deterioran aceleradamente por lo negativo que se acumula y por ese “reloj” que jamás se detiene y no asegura felicidades.-
¿Puede un hombre perdonar la infidelidad sin que los “ratones” sigan caminando por su mente de “macho herido”?... ¿Puede una mujer perdonar la infidelidad sabiendo de su desvalorización como persona y la pérdida de la confianza?... Es probable que me esté equivocando pero mirando a mi alrededor creo darme cuenta de que la gente VIVE, PELEA, SUMA, CRECE y ENFRENTA SUS PROBLEMÁTICAS y viendo o creyendo ello, me doy cuenta de que “los que apuestan a lo negativo” se “joden” la Vida a si mismos y le complican la vida (a veces se las destruyen) a quienes los quieren y creen en ellos.-
He llegado a deducir que es una “mentira absurda” la creencia de que los “pedidos de tiempos” ayudan a consolidar los sentimientos de la pareja y otra “mentira” es esperar que “en Otra Vida” las cosas podrán ser mejores... La Vida me ha demostrado que para todo lo que se pretende el tiempo es “AHORA”, que las alegrías y tristezas son “DE HOY” y es un tanto absurdo no aprovecharlas, sufrirlas, gozarlas y vivirlas lo mejor posible buscando de hacer todo para mejor.-
Actuar de otro modo parece ser propio de quienes no se animan a vivir lo que ésta Vida nos plantea y ponen de manifiesto las cobardías y temores o quizás, tan sólo son los justificativos que se utilizan para tratar de “pasarla bien” acorde a sus “pobres criterios”... Como sea, nadie está para “enseñarle” a nadie los modos o las formas en que se debe vivir la Vida, beneficiándose o perjudicándose, “jodiéndose” la existencia a cada paso con “cosechas amargas” que no se quieren cambiar o buscando “estériles” y mejores resultados por otros caminos y/o “quemando etapas” de modos poco recomendables.-
He podido comprobar que hay mujeres que han nacido para ser “enormes mujeres” que todo lo pueden, que están hechas para ayudar, para apuntalar e incentivar, para proponer y apoyar, para hacer “grande” al que las acompaña y para crecer enormemente a partir de ellas mismas y por la forma en que se brindan... Sin embargo existe en muchas de ellas una esencia esquiva y sus propias “rebeldías” las hacen caer en lo que es inconsistente, son las que logran seguir adelante sin asumir sus propios errores, haciéndose cada vez más “chiquitas” y perdiendo ese “primer lugar” que nunca debieron perder... Muchas son portadoras de un “orgullo tonto” y de un engreimiento que no se compara, pensando que todos los demás se deben dar por satisfechos con las “cuotas de cariño” que a ellas se les ocurra entregar, “cuotas” que son conformadas con tan sólo lo necesario y normalmente no les alcanza ni para ellas mismas.-
Hablo de mujeres, pero no hay que defenderse ni atacar, son muchos los hombres que suelen actuar igual, desmereciéndose como tales y creyendo que el Mundo gira a su alrededor... Alguna vez los llamados “Adultos” deberíamos dejarnos de “joder” con las “pelotudeces”, tendríamos que dejar de lado las dudas y entregarnos al otro, respetándonos, incentivando la confianza recíproca y sin ponernos “pautas” que nos limitan... De lo contrario, como infinidad de veces quedó demostrado, actuar distinto y condicionado por los errores anteriores nos hace vivir “enterrándonos” y recibiendo las “paladas de tierra” para las “tumbas” imaginarias que cada uno se va “cavando”.-
Actuar distinto es seguir “navegando” en una intrascendencia de Vida que nos carcome el Alma y los años, provocando dolores casi merecidos por traicionar la propia esencia, esa que nos impele a no estar solos y no solamente para “llenar ratos”, esa que nos hace saber que necesitamos y merecemos a la “otra parte”... La esencia que nos debe “obligar” a no escapar y no escondernos, a no mentir compulsivamente y a no acumular y acumular “culpas” sin “jugarnosla” en la “pelea” que por vivir tenemos planteada.-
“Escapar” de los compromisos, apostar por las banalidades, hacer hincapié tan sólo en lo material, buscar “Princesas Doradas” o “Príncipes Azules” que jamás existieron, vivir con apariencias o de las apariencias, creerse el dicho que reza: “Mejor solo que mal acompañado” y alejar con esa actitud a las malas compañías y a las buenas, negarse a compartir olvidando que compartir no es solamente recibir, arroja un resultado “triste” que nos suele dejar sin sueños y mirando solos el techo de nuestra habitación... Actuando así las Estrellas del Cielo son sólo estrellas, el sonido es ruido y jamás se podrá “escuchar” al silencio.-
La inconsistencia, la incapacidad “programada” (no se puede amar si el corazón se “cierra” o no se está dispuesto y se es capaz de ello), el egoísmo o como se llame (que cada uno le ponga los nombres que quiera), nos hace ser artífices de las “cagadas” que, demasiados, tienen o tenemos entre las manos... Son los mismos que cuando no pueden más con su propia existencia recurren con “facilismos” a las sustituciones y a los “cambios de figuritas” para tratar de sentirse bien sólo con ellos y con su espejo, logrando que éste les “devuelva” solamente la imagen que quieren, negándose a ver el deterioro que éste nos marca...
Son las famosas “sustituciones” y “cambios de figuritas” que se traducen únicamente en “ratos” que los hace sentirse “importantes” y “dominadores” de situaciones, pero ellos y sus espíritus saben mejor que nadie lo que sucede con sus Vidas cuando no existen sentimientos puros que se compartan, sentimientos que se basen en el “contenido” y no exclusivamente en el “envase”.-
Jamás podré olvidar a ese “Amigo del Alma” que se fue a los “cuarenta” de la mano de ese cáncer “galopante” que lo consumió en un año... Había vivido “de joda en joda” escapando de los compromisos y zigzagueando con fingida alegría a los sentimientos... Fue aquel que no quiso que me casara con la madre de mis hijos, por temor a que me fuera mal y recordando quizás, sus propias malas experiencias (yo me separé después de diecisiete años por las “pelotudeces” que no se saben “manejar” pero viví las mayores y mejores alegrías, incluidos los hijos y eso no me lo quita nadie), el mismo que se casó, con su última novia, año y medio después que yo porque, según me dijo: “ya era “grande” y no quería quedar solo”.-
El “Amigo del Alma” que me dijo en su lecho de muerte: “tenías razón”... “No es morir lo que me pone mal, es haber perdido tanto tiempo pensando en mi y no tener más tiempo ahora para devolver todo el Amor que mi esposa y sus hijos me brindaron”... “Me acordé tarde y es lo que más duele”... Quizás para muchos estos sean recuerdos de un “tipo mayor” (decir “viejo” queda feo) y un tanto “amargado” que no se condice con el “Tiempo es lo que me sobra” o “A mi no me va a pasar” que los “pseudos-optimistas” esgrimen para justificar sus egoísmos y negaciones.-