¡Que hermosos era los cielos esos días!
Tan limpios, tan hondos como el mar
Cuando los pájaros volaban lejos del mirar
Y sus nubes eran blancas sin igual
¡Que hermosos eran los cielos esos días!
Cuando el pasto crecía libre y su inmenso color no se desvanecía
Cuando la hierba silvestre no era arrancada por la bella fragancia que desprendía
Cuando los árboles se mecían con la brisa y crecían junto a sus hermanos
Y se extendían bastos hasta que el ojo humano no podía alcanzar
¡Eran hermosos!
Donde las estrellas se miraban infinitas
Donde la vida era simple, el mundo era simple
¡Que hermosos eran los cielos esos días!
Esos días en que yo no existí.