Dime a que has venido,
negrito de piel de ébano,
¿es que te has ido a marchar
en busca de libertad?
No te vayas a mojar
en este mar de cristal,
un horizonte persigues
lleno de luz, de claridad.
Una puerta se te abre,
otra puerta se te cierra
igual que ese mar te trae,
otro enfadado te lleva.
Dime que harás con tus manos
vestidas de sal y arena,
en este extraño paisaje
el día, igual que la noche llega.
Cántame tu canción,
la que aprendiste del sol,
para que a la luz de la luna,
la pueda bailar yo.
Que difícil fue despertar
al final de este largo viaje.
Tu camino se ha borrado.
¿Ya tu sueño has alcanzado?