PATIO NIÑO
Mi triciclo te cruza velozmente
bajo el sol de mi niñez serrana
con aroma de estampa tan cercana
que delira a la luz del inconciente.
Y no me cabe, patio, por la mente
que no tengas un alma casi humana
si me hablas feliz cada mañana
con tu sonrisa de tierra permanente.
Patio niño con pájaros y cielo
flores, color y gris de la montaña
me andas y te ando, nuestro suelo,
que me hablas con vos que no me extraña
y si dejo por un rato el juego
tu me escuchas, hermano, con apego.