Inexistencia.
I
Dentro de mí
Existe una semilla
Tan grata, tan simple, tan débil
Dentro de mí, hay vida
Dentro de mí late un corazón
Muy abajo, en mi alma,
Mis sueños se mezclan con la realidad
Dentro de mi alma por fin hay paz
Sueño, tranquilidad y libertad
Aquí, en mis ojos,
Se abren las puertas que conducen a mi alma
Y a mi pequeño corazón
Y adentro de mi cabeza
Esta la honda y eterna oscuridad
Tan sabia y eterna
Como lo es la luz
Aquí estoy, entre las sombras,
Entre la vida y la muerte
Entre el cielo y el infierno
Entre lo que es verdad y mentira
Entre el bien y el mal
Entre el amor y el odio.
Mi razón se detiene un momento
Mis pensamientos se congelan
¡Amor! ¡Bendito y maldito!
¿Qué eres, porque existes?
¡Odio! ¡Maldito y bendito!
¿Qué eres, porque existes?
II
Dentro de mí
Existo yo y los demás
Dentro de mí hay todo
Pero también hay nada
Dentro de mí guardo recuerdos
Pasados, presentes y futuros
A estos últimos se les llaman metas
¿Pero que son las metas si no se cumplen?
¡Fracasos! No lo creo
Son solo recuerdos que jamás existieron
Dentro de ti,
Talvez también halla una semilla
Un alma en tranquilidad
Una honda oscuridad.
En tus ojos,
Talvez estén las puertas de tu alma
En tu corazón, recuerdos inexistentes
Talvez estas en las sombras
Entre la vida y la muerte
Entre el cielo y el infierno
Entre lo que es verdad y mentira
Entre el bien y el mal
Entre el amor y el odio.
Pero talvez para ti la vida es otra cosa
Y la muerte, y el cielo y el infierno,
Talvez para ti no existe la verdad
Ni la mentira, ni el bien, ni el mal
O talvez no sientas el amor y el odio
Pero con nuestra naturaleza humana
Siempre sentiremos
-pues estamos condenados a sentir –
Estamos condenados a la vida
Así como también a la muerte.
III
Pero eso ya no importa tanto
Porque a veces ya no hay diferencia entre las cosas
A veces ya no hay algo
A veces ya estamos muertos
A veces ya no vivimos
La ignorancia mata
Mata conocimientos, gente y futuro
¿Esa será la muerte?
Una pregunta más a la que jamás encontrare respuesta
-quizás si, quizás no –
Ya no viviré mucho
Ya no viviré mucho,
Estoy media muerta
Media viva, media contenta
Media triste, medio intranquila
Un suspiro se escapa de mí
Como anunciando la añoranza
De mi alma a la libertad
¡Libertad! ¿Qué eres?
Al menos agradece mi alma
Que tú existas, un suspiro
Una suplica
Un aliento de vida
Una palabra de consuelo
Y los recuerdo inexistentes.
Hace ya mucho tiempo
Que ya no sueño, que ya no pienso
Hace mucho tiempo que deje de ser yo
No puedo concentrarme más
No puedo escribir más
Mis sueños se desmoronan
Como los terrones de azúcar en el te
-o café, o leche o agua –
¡Sueños! ¿Que son, para que existen?
IV
¡Yo!
¿Qué soy, para que existo?
¿Por qué soy?
¿Por qué no fui?
¿Por qué de dentro de mí hay una semilla?
¿Por qué?
Que preguntas, todas sin respuesta
Todas con respuesta
Todas burlas para mi ignorancia
Todas torturas para mi ser.
Pero ¿porque contestarlas?
¿No acaso la ignorancia es la felicidad?
¿No acaso la ignorancia es la inocencia?
¡Inocencia! ¿Que eres, porque existes?
La ignorancia no es inocencia
Aunque se le parece bastante,
Ignorancia ¿sabré que eres y porque existes?
La ignorancia…sinónimo de muerte
Muerte, sinónimo de olvido
Olvido antónimo de los recuerdos
De los pasados, de los presentes y de los inexistentes.