12 / AGOSTO / 2006.-
UN AÑO MÁS.
Un año más, otro doce (12) de Agosto que transcurre y ya son cincuenta y cuatro (54) cumplidos… Medio Siglo y uno, dos, tres, cuatro años más… Tres cuartas (3/4) partes de mi Vida… ¿CUÁNTO QUEDARÁ?... En realidad, no vale la pena pensar en lo que no se conoce y en lo que es una incógnita que no tiene respuestas.-
Así y todo, es un hecho que el tiempo vivido te hace rememorar todo lo “malo” y lo que es aún mejor, todo lo “bueno”, a más, para darle una ayuda grande al espíritu, se impone pensar en lo que queda por venir.-
Otro “temita” que queda “flotando”, es haber aprendido, o no, sobre lo que denomina “malo” o “bueno”… Tendríamos que decir que lo “bueno” es lo que nos generó alegrías y sonrisas… Lo “malo”, todo lo contrario, matizado con lágrimas amargas, tristezas y sinsabores.-
Como sea, las dos cosas van de la mano y en algún momento se “abrazan” desparramando “chispas” que, muchas veces, “queman”… Cincuenta y cuatro (54) cumplidos y queda por decir que: a falta de un hijo, ayudé a hacer dos que son maravillosos, que editados o no, escribí más de un Libro y puede que alguna vez haya plantado una semilla, así que, ¿DE QUÉ ME PUEDO QUEJAR?.-
Se podría llegar a decir que soy “un hombre realizado” y también que, si me quedo con eso, un “conformista”, pero a mí lo que más me importa es no sentirme así y tengo más que claro que soy un “agradecido”.-
¿A QUÉ O A QUIENES?... Sé a quienes, y desde luego sé a que: A Dios, porque es Dios y en Él creo, a mis padres, porque me dieron Vida, Educación y un sentido para vivirla, a la Vida, porque es maravillosa y porque es lo único verdaderamente mío… ¿A QUÉ MÁS?, sigo…
Al Amor de dos, porque se me otorgó la oportunidad de conocerlo, experimentarlo y me hizo feliz, tanto que, en razón de eso no se hace tan dramático el tema de no tenerlo hoy… Sé que está, sé que late y las puertas siguen abiertas.-
También al Amor en todas sus infinitas formas, porque aprendí que es el mejor sentimiento, al Odio, porque nunca golpeó a mi puerta y a mi Espíritu, porque no permitió que se acercara.-
A la capacidad de razonar, porque ese ir y venir de aciertos y errores, de sopapos y caricias se hace más llevadero razonándolo… A la potestad asumida de ser fiel a mi mismo y a todos los que quiero o quise… Potestad que me otorga la enorme ventaja de no tener miedos que purgar, ni cuentas pendientes que siempre se terminan “pagando” con sinsabores, depresiones y mentiras sobre mentiras que perjudican al propio Espíritu.-
Pobre persona aquella que no es fiel, porque a la no tan larga y a la corta, los escapismos y las mentiras programadas terminan por crear un “corral” que encierra o un “collar” que aprieta y ahoga, para más, cuando se dan cuenta, siempre es tarde… Por lo menos sé que actuando con mis modos de Vida, aunque me ha tocado “comerme varios sapos”, no termino “perseguido” por nadie, ni tan siquiera por mi almohada o mi espejo.-
Cincuenta y cuatro (54)… y sé que no todo fue “color de rosas” o adornado con flores de vistosos colores… También me tocaron “las Calas” (a algunos les gustan, pero yo siempre las vi como propias de coronas de difuntos o aptas para floreros de tumbas. En tiempos idos, no faltaba casa donde no se cultivaran Malvones y Calas que, indefectiblemente, tenían destino de Cementerio)… En realidad, nada fue “tan bueno” ni “tan malo”, apenas un sencillo pasar de hombre que hoy aprendió que aún se puede ir por más.-
12 de Agosto de 2006… Cincuenta y cuatro (54) que quedaron atrás y como Dios me brinda la ventaja de su amistad, en el 2016 les cuento otra parte de la historia.-