EL AMOR “DE DOS”.
“El Sentimiento más maravilloso”: EL AMOR
Madre teresa de Calcuta.
Por momentos, por muchos momentos tengo ganas de escribir sobre el “Amor de dos”, en realidad más que escribir, tengo ganas de SENTIR, lo demás viene solo... A decir verdad, SENTIR siento, pero deseo tanto volver a experimentar todas las hermosas sensaciones que se sienten en el cuerpo y la piel porque se ha tocado al ser que se ama.-
Se dice tan fácil eso de “tocar”, pero se siente tan profundamente, ¿Cómo explicarlo en palabras?... No es sencillo, te lo cuentan en poemas, las canciones te lo repiten y cualquiera se puede lanzar a la aventura de detallar de múltiples maneras esas sensaciones, sin embargo, son las yemas de los dedos las que las saben trasladar mejor al cerebro que, más activo que nunca, absorbe, clasifica y expresa sin fingidas alegrías dándole un “sabor” único y particular que solamente uno mismo reconoce.-
Dije “Amor de dos” y vale la aclaración porque este maravilloso sentimiento, sin dudarlo, el mejor de todos, se entrega de miles de modos, hijos, padres, familia, amigos, personas en general, cosas materiales y espirituales, mascotas, en todo nos rodea, pero no hay nada que lo eleve tanto como cuando éste se comparte se manifiesta, con el otro y existe la reciprocidad... Todo es distinto, la sangre se acelera, las neuronas se despiertan y los sentidos vibran a un ritmo extraño, placentero y casi inexplicable.-
Los ojos denuncian las alegrías, los músculos se elastizan, los sueños se encienden y las imposibilidades se convierten en concreciones posible... Es algo muy cierto que la Vida no pasa a ser “color de rosas”, pero sin dudas que se encara y se mira con otros ojos y con nuevas y renovadas expectativas... Además, el Amor no sabe de edades o condicionamientos y eso también importa.-
“EL AMOR ES EXPANSIÓN, EL EGOÍSMO Y EL ODIO ES CONTRACCIÓN”.
Mejor expresado imposible, máxime cuando se han podido experimentar las distintas e infinitas facetas que esa frase de Sai Baba encierra... Aún cuando nunca pude saber de Odios, ni entregados ni recibidos, si supe de “broncas” y sé que han actuado contrayendo no sólo mis actos sino también mi espíritu, asimismo, si parto de la base de que la “bronca” es de categoría inferior al Odio, imagino lo que debe sentir el “pobre” que lo practica.-
Aunque todos en algún momento tenemos algo de egoístas, no es una manifestación que me caracterice, sin embargo, podría hablar o escribir un largo rato sobre el egoísmo que ha dominado desde siempre a determinadas persona, pero entiendo que escribir al respecto sería como darles un protagonismo a quienes ya lo merecen poco, así y todo, pude saber de las contracciones que caracterizan a las personas egoístas y no es recomendable... Prefiero el Amor y prefiero recordar los mejores momentos que me ha entregado y esa “expansión” que se experimenta al convivir con él...
Comencé esto hablando de “TOCAR” y debí emplear otro verbo, debí escribir “ACARICIAR” y esto no tiene que ver solamente con lo que a la pasión se refiere... Cuando se “TOCA” al ser que se ama, se lo “ACARICIA” y esa caricia tiene algo de sublime, sin que se deba tomar esto como una “idealización”.-
En “MI” “Amor de dos”, aparte de la pasión, las necesidades de la piel y las ganas de estar el uno junto al otro, tendrá que prevalecer el respeto recíproco y las exigencias (si es que se les puede llamar “exigencias”) lógicas que se dan en una pareja (fidelidad, entrega, dulzura, necesidad por el otro, diálogo, entendimientos, contenciones, incluso discrepancias, pero sin mentiras, engaños ni secretos).-
Aprendí con dolores, propios y ajenos, a darme cuenta de que muchas relaciones se establecen con exigencias tempranas y no se “siente”, sino que se exige al otro para poder “sentir”, convirtiendo todo en un virtual “negocio” en el que se evalúan las necesidades a satisfacer.-
Parece como si se esperara de antemano que cada uno se adapte y adopte sin diferencias las actividades del mundo del otro y para más, que las comparta... No hay tiempos o no se utilizan o no se hacen los tiempos para comprender al que se tiene al lado, se vive a un ritmo precipitado y todo indicaría que es primordial saber quien es el que “manda” y/o quien establece las pautas a seguir...
Se suele plantear una pelea de egocentrismos en la que cada uno cree que debe ejercer el dominio y así, sin diálogos, sin conocimientos mutuos, sin respetos por el otro y sin libertades no hay pasión, ni Amor, ni nada que dure, haciendo con esto que las frustraciones y las angustias vivan reinstalándose.-
Se vive apostando a las realidades que nos enseñaron o aprendimos. Las “libertades” para “ser”, cada uno se las “ganó” por separado y deben ser tenidas en cuenta, pero las “libertades” del otro no se quieren respetar... El uno y el otro pretenden que su “par” se allane a sus exigencias en una despiadada muestra del egoísmo que nos domina.-
Yo no entiendo de esas “realidades”, creo en el entendimiento de partes y por eso, fundamentalmente, me apoyo en el sentimiento y el respeto recíproco que son los que te permiten entender al otro y que te entiendan.-
Creo en ese “sentir” que nos eleva y engrandece, creo en la piel, en la pasión, en las caricias y en las miradas, creo en el beso que te transporta y creo que si se logra llegar a todo esto, hay que mantenerlo con razonamientos e inteligencias alejados de egoísmos... Prefiero a mi lado a una persona inteligente que comparta y entienda, no me conforma el “si querido/a” que humilla y denigra y que además no les permite crecer a ninguna de las partes.-
Los seres humanos tenemos la enorme ventaja o privilegio de no ser “animales copuladores”, tenemos la alegría de disfrutar del otro dejando que el otro disfrute de y con nosotros, incluso elevando ese contacto físico a sus potenciales máximos cuando el Amor los incentiva, sin embargo, no todos están o estamos preparados para comprenderlo y practicarlo, entonces solemos caer y volver a caer en las negaciones y estancamientos sentimentales que nos destruyen el Alma.-
Practicar el Amor, comprenderlo y comprendernos... En personas inteligentes resulta fácil, pero suele hacerse complicado por obra y gracia de los “inteligentes” mismos, porque se piensa que cambiar algunas cosas y comprender implica perder determinados “espacios de poder” o el supuesto “poder” que creen tener... Son “pobres de Espíritu” y casi merecen vivir en soledades.-