Que comienza una idea al instante se pierde entre caminos cortos y largos a la vez que conducen solo a errores inentendibles para un ser sin sentimientos ni profundidad de pensamiento, nacen pues así los dolores en un pecho que albergaba las mas puras esencias y el mas grande anhelo de conseguir encontrar lo perdido del mundo en un solo ser, se mueren las ideas que maldijeron un día al odio y al desprecio rompiendo así la majestuosa libertad del mal que por primera vez asentía el temor por esa pequeñas ideas tan simples y tan poderosas a la vez, nadie conocía su origen mas que su propio autor, ya nadie sabe de su existencia, se aseguro en medios poco confiables que dejó de existir juntos con sus ideas, pero he me aquí para afirmar lo contrario, el ronda aun este mundo de decadencias por calles y avenidas perdidas entre el pueblo mas pequeño de este país, olvidado y tratando de olvidar los daños causados en ese lado de su pecho que una vez albergaba lo mas puro del mundo. Ahora llora cuando nadie le ve y sonríe al sol si sus ojos descubren el color dorado de un atardecer solitario en su camino, ahora mira la luna y ya no las estrellas que antes le recordaban un nombre que alentaba y daba fuerzas a su humanidad, esa luna le recuerda el rostro del cielo mas pequeño pero mas hermoso del universo tan gris a veces en los días de lluvia cuando el baga incesante por ese pueblo tan pequeño, o tan blanca cuando todas las estrellas que ahora intentan pasar desapercibidas se muestran temerosas a esos ojos tristes como en ave de invierno, vive aun ese autor y vive para intentar olvidar, solamente para olvidar puesto que el temor mas grande de su vida era el olvido ahora lo esta enfrentando ya que solo así lograra ya no sentir dolor por esas ideas que se fueron y ese cielo que jamás volverá a ver ni una noche ni un amanecer.