GRAN SILENCIO
Por Luís Armando Torres Camacho
(atico)
¡SILENCIO!
El
silencio
No
tiene forma ni sustancia
Veamos:
Una
poyesis ha llegado
se
llama
SILENCIO
Su
morfología vive en mi espíritu
se
mueve
condiciona para alcanzar a otros
navega
en un mar antropológico
se
escurre en la noche
se
expande
se contrae
es
un silencio analógico
frío
sin emociones
Obliga
a la reflexión
de una vida
larga
orgullosa
callada
un
silencio a veces oscuro y retorcido
mordaz
se
arrastra en las tinieblas de la mente
abajo
y arriba de los cielos
espera
un momento específico
Es
un silencio incoloro
como
sombra
adherido
a nosotros
que
nos sumerge en aguas hondas y profundas
apoteósico
necesario
a
la vez que temible y desgarrante
un
silencio en medio de un silencio
tan
tosco que se transforma en plaga
y
como tal se extiende
contamina
nervios y glándulas
tan
intenso y doloroso
que
se escurre
a
través de mis dedos y mi lengua
Entonces
me asfixia
me enloquece
se
desparrama en el suelo
se
disgrega en el aire
Huyo
de él
por
desgracia
fobias
sonoras me atormentan
mi
rostro endurece
atosigado
por el barullo
de
un abigarrado del consumismo
clamo
a mi favorito
lo exijo
¡Silencio
regresa a mi vida cotidiana!
Miro
hacia dentro
Encuentro
al silencio interno
Al
fin me automatizo
Escapo
de mi cuerpo
Me
escondo en el profundo
confortante
vivo
mi
súper yo sin ruidos
el
silencio triunfante
desierto
en total de lo objetivo
EL
SILENCIO Y EL DIÁLOGO
¿Quién
piensa una cosa
y
escribe otra?
¿Quién
piensa otra cosa
y
dice una?
¿Quién
escribe algo
con
un mensaje diferente al que lees?
En
especial
al
interprete de todos ellos
Descanso
en vivo
No
escucho
mi
mirada se esconde
y
callo
Mi
alrededor se pierde en el horizonte
me
escondo en la dialéctica
Platón
me escucha
puedo
ver a través de los signos
leo
lo que esconden
manos
mentirosas engañan al texto
de mi silencio
nacen escandalosas rosas amarillas
de
texto real
mente con ideas
lectura
metafísica
realidad
inconsciente
dialogo
continuo
con la mano
la
mano cuya
realidad
no es transparente
Vuelvo
al silencio
El
todo miente
enfrenta
la simiente filosofía poética
mentiroso
ruido de los sentidos vanos
Incómodo
me
escondo del golpeteo continuo de las ideas
escucho
sin oír mis emociones
pensamientos
inexistentes
como
un tonto caído en el abismo ideático
y
hermético
que
cree todo lo que escribe
¿Dónde
está la interprete?
Yo
soy
Caigo
en un lenguaje universal
caótico
dimensional
un
caballo de Troya de las ideas
Por
lo mismo
la
creación me cuestiona
prefiere
la unidad
la
eternidad del pensamiento simbiótico
Ante
mi angustia
Dios
me cuestiona
Conjugar
mi esencia con su esencio
o
el apretado riego de la reencarnación
Tonto
de mi
escojo
la segunda
para
mi desgracia
el
lenguaje es poder
y
lo que dices sucede
es
la Némesis de
lo objetivo y de lo abstracto
SILENCIO
OBLIGADO
Si
preguntas
¿Me amas?
Te
contesto con un silencio respetuoso
En
la familia
es mejor el silencio
un
silencio diario
cotidiano
escondido
disfrazado
de diálogo
Un
silencio penetrante
denso
selectivo
lírico
callado
y elocuente
cauteloso
conservador
pragmático y no cursi
Es
el silencio que nos cuida
como
familia
un
silencio hogareño
un
silencio amoroso
Un
silencio que pide ser silencio
irrompible
arte
teatro
danza y
poesía
la
pasión hecha un silencio
que
grita no querer serlo
que
calla y no pregunta
un
dolor silenciosos y hierático
que
no creé todo lo que lee y escucha
garambullo
aislado e insoportable
escandaloso
que da muerte
Entonces
El
silencio se torna santo
apasionado
amoroso
ideas
que se unen
en
un mutualismo de sabiduría conducente
y
concordante.
EL
SILENCIO Y LA MUERTE
Décima
eterna
Un
silencio de muerte me acompaña
En
este día
las
nubes lloran lágrimas
rayos
truenos
silencios
Un
grito desgarrador desde mis huesos
Asesina
al silencio doloroso
Un
silencio lluvioso
escurridizo
resbaloso
quizás
un silencio doloroso