La presentación de
danza.
Al día siguiente
Isidora volvió a clases al Instituto. Independiente de su situación con
Sebastian, sus estudios eran fundamentales y no podía continuar faltando a
clases.
Las chicas la
habían extrañado mucho las horas que se había encontrado fuera de la Fundación, así que se
encontraban felices de que Isidora se encontrara de regreso.
En aquel preciso
momento Isidora y Jazmín, se encontraban a dos cuadras del Instituto donde
estudiaban, ya habían ido a dejar a Joaquín al colegio y debían acudir a
clases, aunque Isidora se encontraba dubitativa de querer entrar al Instituto.
-Si no quieres no
tienes por que hacerlo.- dijo Jazmín.
-¿A que te
refieres?- dijo Isidora.
-Que si no quieres
encontrarte con Sebastian, perfectamente podemos hablar con la directora Martha
y pedirle, que nos matricule en otro Instituto.- dijo Jazmín.
-No es necesario.-
dijo Isidora-
-Se ve
perfectamente que no deseas ver a Sebastian.- dijo Jazmín.
-Tienes razón, no
lo quiero ver, pero tampoco puedo huir.-dijo Isidora.
-Es por tu
integridad.- dijo Jazmín.
-Jazmín mi misión
es luchar contra el exponente del mal y sus ayudantes, por lo tanto no lo tengo
miedo a Sebastian, a pesar de que logró hacerme varias heridas cuando me atacó,
no me asusta. Y no voy a renunciar a la vida que suelo llevar por culpa de el.- dijo Isidora.
-Pienso que sería
mas conveniente, estar lejos de el.- dijo Jazmín.
-Me va a seguir
donde sea, siempre me ha buscado. Y llegó a estudiar a este Instituto por que
sabe que yo estudio aquí. Aunque me matriculara en otro lugar, el igual se
inscribiría para asistir a clases y no dejarme tranquila. Así que no sirve de
nada, tratar de alejarme de el, además pienso que lo mejor es afrontar los
problemas y no huir de ellos.- dijo Isidora.
-Pero no lo quiero
sentado al lado de nosotras.- dijo Jazmín.
-¡Claro que no!
Eso no se lo voy a permitir.- dijo
Isidora.
Caminaron las dos
cuadras que faltaban para llegar al Instituto, entraron en el, se dirigieron
hacia la sala que les correspondía y vieron que Sebastian, se encontraba
sentado solo en su puesto y hojeaba un cuaderno. Isidora no pudo evitar
contemplarlo fijamente, mientras en su mente resonaban las palabras tu eres mía
por parte de Sebastian.
Las chicas se
sentaron en su puesto de costumbre, de sus bolso comenzaron a sacar su
cuadernos y a ubicarlos sobre la mesa. Sebastian dejó de hojear su cuaderno y
sus ojos se dirigieron hacia el sector de la sala donde se encontraban las
chicas, Isidora se percató de esto, pero prefirió ignorar la mirada de
Sebastian y sobre todo evitar mirarlo a los ojos.
El profesor llegó
a la sala y comenzó la clase como de costumbre, en su cuaderno Isidora apuntaba
lo que iba diciendo el profesor, pero la presencia de Sebastian la mantenía
nerviosa.
Se dieron por
terminadas las clases de aquel día, mientras salían del Instituto, Isidora
tropezó accidentalmente con Sebastian e inmediatamente se alejó de el.
Junto a Jazmín
comenzaron a caminar, para coger el metro. Llegaron hasta el lugar, se subieron
a el, el metro se encontraba atestado de personas, pero de todas formas
encontraron un puesto para sentarse, en ese momento se dirigían a buscar a
Joaquín.
-Voy a salir con
Cristóbal.- dijo Jazmín.
-¿En serio? ¿Cuándo
te lo propuso?- dijo Isidora.
-Mientras tú
estabas en la casa de Diego.- dijo Jazmín acomodándose en el asiento del metro.
-Me alegro mucho.-
dijo Isidora.
Ya había llegado a
la parada donde debían bajarse para ir a recoger a Joaquín, salieron de donde se
encontraba el metro. Caminaron un par de cuadros, llegaron hacia donde se
encontraba Joaquín, lo saludaron y abrazaron y caminaron junto a el nuevamente
en dirección al metro.
Al llegar a la Fundación saludaron en
la entrada a la señorita Paula, después de dejar sus bolsos, se dirigieron a la
cocina y Silvia los esperaba con el almuerzo servido en la mesa esta vez había
puré de papas con carne y ensalada de lechuga.
Después de haberse
servido el almuerzo, fueron hasta el tocador para lavarse los dientes. Isidora
le preguntó a Joaquín, si en el colegio le habían dado tareas, el pequeño le
respondió que no. Así que Isidora lo dejó libre para que fuera a jugar con sus
amigos y Joaquín, corrió hasta el patio a reunirse con sus amigos.
Las chicas
subieron hasta su habitación, Jazmín le dijo a Isidora que iba a estar en la
sala de computación, para buscar las letras de unas canciones que le
interesaban. Mientras Jazmín se dirigía a la sala de computación, Isidora buscó
su cuaderno, donde escribía poesía. Se encontraba entusiasmada escribiendo
poesía, sobre sus cama, cuando sintió que golpeaban suavemente la puerta de su
habitación.
-Pase.- dijo
Isidora.
Y fue Verena la
persona que abrió la puerta de la habitación, esto le llamó la atención a
Isidora ya que Verena raramente aparecía por el cuarto de ella.
-La asistente
social, la señorita Ana quiere que bajes. Te espera en el primer piso, al
frente de la escalera.- dijo Verena.
-De acuerdo. Voy
en seguida.- dijo Isidora cerrando su cuaderno y levantándose de la cama.
Salió detrás de
Verena de la habitación, caminó por el pasillo, bajó la escalera y vio al final
de esta a la señorita Ana junto al matrimonio, que deseaba adoptar a Joaquín.
El matrimonio
saludó a Isidora afectuosamente y la señorita Ana le dirigió la palabra a
Isidora.
-Isidora este va a
ser oficialmente el primer encuentro del matrimonio Uribe Gutiérrez. Así que
debes ir a buscarlo y comunicarle, la noticia de que este matrimonio desea
adoptarlo.
Isidora no pudo
evitar tiritar levemente a ella se le hacía, difícil darle una noticia como
esta a Joaquín. Sobre todo por como sería la reacción de el, es verdad que
Isidora anhelaba que una familia adoptara al pequeño, pero por otro lado
alejarse de el, le causaba dolor y seguramente a Joaquín, también le producía
la misma sensación. Isidora caminó lentamente hasta el patio de la Fundación, se acercó
hacia donde se encontraba el pequeño jugando con sus amigos. Cogió de la mano a
Joaquín, lo apartó del sector, donde se encontraba jugando con sus amigos y lo
llevó a un rincón del patio.
-¿Qué sucede
Isidora?- dijo Joaquín.
-Recuerdas a los
amigos adultos, que te presenté la otra vez.- dijo Isidora.
-Si los recuerdo.-
dijo Joaquín.
-Ellos no son un
solo un par de amigos. A decir verdad, ellos son un matrimonio que está
interesado en ti.- dijo Isidora.
-No entiendo.-
dijo Joaquín.
-Te quieren
adoptar.- dijo Isidora.
El pequeño quedó
completamente sorprendido, abrazó fuertemente a Isidora, mientras sollozaba.
-Pero es muy bueno
que te quieran adoptar. Así tendrás una familia y eso es hermoso.- dijo
Isidora.
-No me quiero
alejar de ti.- dijo Joaquín.
-Yo tampoco, pero
nos seguiremos viendo. A donde sea que vivas yo te iré a visitar. Además todo
este proceso, llevará varios meses, así que aún nos queda tiempo juntos. Ahora debes comportante como
un caballero, frente a este matrimonio.-dijo Isidora
Le secó las
lágrimas a Joaquín, lo besó en la mejilla y caminó con el, hacia donde se
encontraban, la señorita Ana y el matrimonio Uribe Gutiérrez esperando por
ellos.
La señora Marina y
el señor Pedro saludaron cariñosamente a Joaquín, fueron hasta a la cocina a
conversar, mientras Silvia les servía torta de naranja y zumo de piña.
El matrimonio
comenzó a explicarle a Joaquín, que deseaban adoptarlo ya que les parecía un
niño encantador y que siempre habían soñado en tener un hijo como el. La
conversación se hizo muy grata, Isidora de vez en cuando aportaba algunas
palabras ya que le interesaba que Joaquín, fuera el centro de atención. Llegó
el momento en que el matrimonio debió marcharse, la señorita Ana, Isidora y
Joaquín, los acompañaron hasta la puerta y se despidieron de ellos.
-Ves que fue
bastante agradable.- dijo Isidora.
-Si. Me agradaron
aún más y me encantaría vivir con ellos.- dijo Joaquín.
-Eso es excelente.
Ahora ve a jugar al patio con tus amigos, seguramente te han extrañado mucho,
durante todo este rato, que te apartaste de ellos.- dijo Isidora.
Alegremente
Joaquín, se dirigió al patio para ir a jugar con sus amigos, mientras Isidora
se sentía feliz ya que el encuentro salió mejor de lo que ella esperaba.
-Tengo que
admitir, que el encuentro salió perfecto.- dijo la señorita Ana.
-Se debe a que
ellos son muy agradables y a que Joaquín es un niño encantador.- dijo Isidora.
-Ahora hay que
avanzar con el proceso legal de adopción. Tengo que continuar, trabajando así
que me retiro.- dijo la señorita Ana.
Isidora subió
hasta su cuarto, todas las chicas se encontraban en el y les comentó el
encuentro de Joaquín con el matrimonio Uribe Gutiérrez, ahora que el ya sabía las intenciones de estos. Las chicas
se alegraron mucho, de que el encuentro hubiera resultado un éxito. Una hora
después bajaron a cenar, después de la cena Isidora continuo, escribiendo
poesía y después la venció el sueño y decidió acostarse.
Al día siguiente
Isidora no fue a clases al Instituto, no porque no deseara ver a Sebastian,
sino por que ese mismo día en la noche tenía la presentación de danza en el
Teatro Municipal, junto a Matías y a sus otros compañeros de la academia. Las
chicas evidentemente iba a asistir a la presentación y lo más probable es que
estuvieran como siempre, sentadas en la primera fila del Teatro Municipal,
junto a Diego y a Silvia.
Desayunó junto a
las chicas y a Joaquín, mientras les comentaba lo feliz que se sentía por
bailar el Teatro Municipal de Santiago, ya que
este era un escenario muy importante.
Tamara se ofreció
para ir a dejar a Joaquín, al colegio ya que Isidora debía irse directamente a
la academia de danza donde la esperaba Matías, para ensayar con el. Se despidió
de las chicas, de Joaquín y de Silvia, subió a su habitación, buscó su bolso,
lo puso sobre su brazo derecho, salió de la habitación, bajo la escalera y
salió de la Fundación
para ir a coger el metro.
Llegó hasta donde
se encontraba la academia, subió hasta el segundo piso y vio que Matías la
estaba esperando con la música sonado muy fuerte por toda la habitación. Se
acercó a Matías, lo saludó cordialmente e inmediatamente comenzaron a ensayar
la coreografía. Ensayaron la coreografía una y otra vez, solo se detenían por
algunos minutos, para beber agua.
Ya era la hora de
almuerzo, así que dejaron de ensayar, se despidieron y durante la tarde, debían
regresar para ensayar la coreografía grupal.
Isidora regresó a la Fundación se dio un
baño, se vistió y después almorzó una comida muy ligera. Nuevamente cogió su
bolso, para salir de la
Fundación y dirigirse a la academia de danza.
Durante la tarde
Isidora fue la primera en llegar a la academia y después apareció Matías y sus
otros compañeros de danza y también llegó la profesora Josefina.
Comenzaron a
ensayar la coreografía grupal, mientras la profesora Josefina observaba con
mucha atención los movimientos de casa uno de ellos, ya que en la noche todo
debía salir perfecto.
Después de ensayar
muchas veces la coreografía grupal y que la profesora Josefina, comprobara que
cada uno de sus alumnos, se sabía los pasos y que estaban todos perfectamente
coordinados, pidió que cada pareja expusiera su coreografía a presentar y
además les anunció el orden en que cada pareja, debía salir al escenario,
Isidora y Matías eran la sexta pareja en salir.
La primera pareja
presentó su coreografía de salsa frente a todas, a Isidora le agradó bastante,
la coreografía de ellos, encontraba que lo hacía muy bien. Llegó el momento en
que Isidora y Matías, debían presentar la coreografía, lo hicieron con gran
ánimo y realizando a la perfección cada uno de los pasos. La profesora Josefina
quedó bastante conforme con el ensayo y les dijo que los esperaba en la noche y
que no permitía el atraso de ninguno de ellos.
Ya en la fundación
Isidora le recordó a las chicas que la presentación comenzaba a las nueve de la
noche pero ella por ser parte del espectáculo, debía estar una hora y media
antes para ver el vestuario y el maquillaje. Isidora se sirvió un emparedado de
jamón y un zumo de manzana, se despidió de las chicas, pero antes de irse les
dijo que llamaran por teléfono a Diego para recordarle a que hora comenzaba la presentación, aunque dudaba que
a su novio se le hubiese olvidado.
Esta vez salio de la Fundación rumbo al
Teatro Municipal, se encontraba un poco nerviosa, así que tiritaba levemente,
mientras iba en uno de los asientos del metro. Se levantó del asiento para
bajarse, donde correspondía y caminó hacia, donde se encontraba el Teatro Municipal,
al entrar a el se dirigió hacia donde se encontraban los camarines. Al entrar
en ellos vio que la profesora Josefina se encontraba con su vestuario puesto y
completamente, maquillada y peinada, varios de sus compañeros se encontraban
sentados maquillándose, así que Isidora dejó su bolso en el suelo y se unió a
ellos. Apenas se sentó una chica se acercó a ella y comenzó a maquillarle el
rostro, cinco minutos apareció Matías, se sentó a al lado de ella, mientras que
una chica a el también le maquillaba el rostro.
-¿Estas
nerviosa?-dijo Matías.
-Bastante. Pero a
veces los nervios, ayudan a que todo resulte mejor. O por lo menos a mi me
ayudan de que así sea.- dijo Isidora.
-Tranquila. Todo
va a salir perfecto.- dijo Matías.
-¡Eso quiero!-
dijo Isidora.
Cuando acabaron de
maquillarse, se levantaron al mismo tiempo, de sus respectivos asientos y se
dirigieron hacia donde se encontraban colgados los vestuarios. Isidora y Matías
los comenzaron a revisar, había muchos y de diversos colores, después de revisarlos
todos, los chicos finalmente optaron, por un vestuario de color verde, ya que
encontraban que este representaba la alegría que ellos querían entregar al
público con su coreografía.
Se fueron a
cambiar de ropa y a los pocos minutos aparecieron con la vestimenta puesta.
Isidora se veía muy bella con aquel traje de color verde y Matías no se quedaba
atrás, lo único que les faltaba era peinarse así que fueron, hasta donde se
encontraban peinando el resto de sus compañeros.
Una muchacha le
hizo un bello moño a Isidora, la cual se miró al espejo y quedó conforme, a
Matías simplemente le cepillaron el cabello y colocaron un poco de gel.
Faltaban tan solo
diez minutos para que comenzara la presentación de danza, así que la profesora
Josefina les pidió a todos sus alumnos, que se reunieran al frente de ella para
dedicarles unas palabras.
-Chicos y chicas
este debe ser un momento muy emocionante y feliz para todos. Yo he bailado
antes en ese escenario y se perfectamente la sensación que se siente, la cual
por lo menos para mi, ha sido muy agradable al igual que el acogimiento del
público. Así que espero que lo hagan muy bien, para que dejen en alto el nombre
de la academia, por lo que vi en los ensayos, se que va a salir perfecto,
además confío mucho en ustedes y simplemente les puedo desear mucho éxito.
Ahora por favor, alinéense según el orden de cada pareja.-dijo la profesora
Josefina.
Isidora y Matías
se cogieron de las manos, las parejas se
comenzaron a formar y los chicos se ubicaron en el sexto lugar, que era
el que les correspondía.
El espectáculo
comenzó la profesora Josefina, era quién lo abría dando una pequeña
demostración de salsa, cuando se detuvo la música y la profesora Josefina,
saludó al público presente, se escuchó un gran aplauso. Y a continuación fue el
turno de la primera pareja, la cual a los pocos minutos salió del escenario y
así fueron saliendo a escena las demás parejas.
La quinta pareja
se encontraba en el escenario bailando, así que faltaban tan solo unos minutos
para que Isidora y Matías estuvieran bailando sobre el escenario. De repente se
detuvo la música ya que la quinta pareja, había dejado de bailar y se
encontraba saludando al público.
Por fin era el
turno de Isidora y Matías los dos se sujetaron fuertemente de las manos y
entraron al escenario. Comenzaron a caminar por el e Isidora dirigió su mirada
al público y pudo ver que en la primera fila se encontraban las chicas, Diego,
Constanza y Silvia, sonrió ampliamente hacia el sector, donde se encontraban
ellos, aunque las luces le tapaban un poco la visión, la mirada de Isidora
comenzó a recorrer el público y de repente vio que en la dos filas atrás de
donde se encontraban sentadas las chicas, se encontraba sentado un muchacho que
le parecía familiar, lo observó fijamente y vio que era Sebastian, no lo podía
creer, que hacia Sebastian en su presentación de danza, tal vez estaba
confundida y era otra persona, pero no pudo volver a revisar quien se
encontraba en aquel sector ya que debía tomar posición para bailar junto a
Matías.
La música comenzó
a sonar e Isidora y Matías comenzaron a bailar y a moverse al ritmo de la
música y al mismo tiempo sonreían placidamente hacia el público. Realizaron
todos los pasos a la perfección y no se equivocaron en ninguna de las vueltas
que debían dar, pero la mente de Isidora se encontraba ocupada con la inquietud
de si Sebastian, se encontraba en el público o no.
La coreografía
había terminado por lo tanto la música dejó de sonar e Isidora y Matías se
dirigieron al borde del escenario, para saludar con una gran sonrisa en su
rostro. Isidora observó al público y vio como todos aplaudían fuertemente,
sobre todo las chicas, Diego, Constanza y Silvia, su mirada se dirigió hacia la
fila donde había visto a Sebastian y no se había equivocado, era el, el exponente
del mal se encontraba presenciando, su presentación de danza, estaba solo sin
su hermano Aaron y sin ninguno de sus amigos.
Descendieron del
escenario y cuando se encontraban atrás de este, Isidora y Matías se abrazaban
fuertemente, por que su coreografía había salido perfecta, mientras se
escuchaba sonando la música de la séptima pareja, la cual estaba bailando en el
escenario.
Todas las parejas
ya se habían presentando, así que era el momento de la coreografía grupal,
todos se alinearon y comenzaron a aparecer ordenadamente en el escenario.
Tomaron posiciones, la música comenzó a sonar y empezaron a bailar, la
coreografía grupal, duraba cinco minutos y poseía una gran cantidad de pasos
increíbles.
La música dejó de
sonar y la coreografía ya había terminado, de repente se escuchó un gran
aplauso que inundó el Teatro Municipal y las personas comenzaron a ponerse de
pie, lo cual impresionó a Isidora. Todos juntos fueron a saludar al público, el
cual continuaba aplaudiendo, mientras que algunos fotógrafos tomaban
fotografías de aquel momento, seguramente para publicarlas en el diario del día
siguiente.
Se bajaron del
escenario y unos a otros comenzaron a abrazarse, por lo brillante que había
salido la presentación.
-Me siento muy
feliz por el gran trabajo que acaban de hacer. ¡Felicidades para todos!-dijo la
profesora Josefina.
Isidora se dirigió
a cambiarse de vestimenta, pero no se quitó el maquillaje, no se deshizo el
moño que llevaba en el cabello. Se reunió con Matías el cual si se había
quitado el maquillaje, salieron del Teatro Municipal y fueron a reunirse con
sus invitados a la presentación. Matías se despidió se Isidora y fue corriendo
hacia donde se encontraba su familia esperándolo, para felicitarlos por su
presentación. Isidora caminó hacia donde se encontraban, las chicas, Diego,
Constanza y Silvia. Apenas la vio su novio se acercó a ella, la abrazó, la besó
ampliamente y le entregó un bello ramo de flores.
-Fue precioso, mi
amor.- dijo Diego.
-Muchas gracias. Y
las flores están hermosas.- dijo Isidora.
-De verdad que fue
hermoso.- dijo Constanza abrazándola.
-Que más se puede
decir, eres una excelente bailarina.- dijo Jazmín.
-Cada vez que te
veo bailar, me sorprendes aún más.- dijo Sofía.
-¡Vas a aparecer
en el diario de mañana!- dijo Tamara.
-¡Tal vez!-dijo
Isidora.
-¡Claro que si!
¡Felicitaciones por tu bella presentación!-dijo Valentina
-¡A mi me encantó!
¡Haces una excelente pareja de baile con Matías!- dijo Silvia.
-¡De verdad muchas
gracias a todos por venir!-dijo Isidora.
Continuaron hablando
de la presentación de Isidora, los momentos que más les habían gustado de las
diferentes parejas y de la coreografía grupal, todos coincidían de lo bien que
lo había hecho la profesora Josefina con su demostración de salsa. Seguían
conversando, cuando pasó Sebastian caminando rápidamente por al lado de ellos,
la mirada de este se detuvieron e Isidora, las chicas se sorprendieron al verlo
y se acercaron aún más a Isidora en caso de que intentara ataca a Isidora, sin
embargo los ojos de Sebastian representaban tristeza como si quisiera estar en
aquel momento y felicitarla su presentación de danza, Sebastian dejó de
observar a Isidora, mientras ella esquivaba la mirada de el, continuo caminando
rápidamente y se perdió en la oscuridad. Las chicas e Isidora se sintieron a
aliviadas al verlo marchar, mientras que Diego, Constanza y Silvia ignoraron lo
que había sucedido.
-No ando en
automóvil, así que tendremos que irnos en metro.- dijo Diego.
-No hay problema.-
dijo Isidora.
-Pero primero te
vamos a dejar a tu Fundación y después mi hermano y yo regresamos a casa.- dijo
Constanza.
Comenzaron a
caminar pero antes de llegar a donde debía coger el metro, Silvia se despidió
de ellos ya que ella se iba en autobús, hacia la comuna de Macul que era donde
vivía. Después de despedirse de Silvia, continuaron caminando hacia donde se
encontraba el metro. Se subieron a el y se sentaron, el metro se encontraba
bastante vació, Isidora comenzó a oler las flores que le había obsequiado su
novio, mientras este conversaba con su hermana.
Ya debía bajarse
del metro y así lo hicieron, salieron del y comenzaron a caminar rumbo a la Fundación y en la puerta
de esta, Diego y Constanza se despidieron de Isidora y las chicas. Cuando
Isidora entró a la Fundación,
Joaquín se acercó corriendo a abrazarla y a preguntarle como le había ido en su
presentación de danza.
-¿Cómo te
fue?-dijo Joaquín.
-¡Excelente
pequeño! ¡Fue maravilloso! ¿Pero que haces despierto a esta hora, es tarde para
ti?- dijo Isidora.
-Tan solo quería
verte regresar. ¿Quieres que te quite el maquillaje?-dijo Joaquín.
-No es necesario.
Además debes irte ahora mismo a dormir y muchas gracias por esperarme
despierto. ¡Te quiero!-dijo Isidora
Joaquín comenzó a
subir la escalera para dirigirse a su habitación e ir a acostarse. Mientras que
Isidora buscaba un florero vacío para colocar el ramo de flores que le había
obsequiado, su novio. Encontró vacío un florero de color blanco, se dirigió a
la cocina para colocarle agua y ubicar las flores dentro de el. Vio que Tamara
se dirigía la cuarto y el pidió que por favor subiera las flores hasta su
cuarto.
Isidora juntos a
las otras chicas fueron hasta a al cocina para beber leche, Isidora iba en la
mitad de su vaso de leche, cuando sintió que tocaban el timbre de la Fundación y se dirigió a
abrir.
Salió de la Fundación se dirigió
hacia donde se encontraba el portón y vio que había un hombre con un uniforme
blanco y un enorme ramo de girasoles.
-¿La señorita
Isidora Valdivieso?-dijo el hombre.
-Soy yo.-
respondió Isidora.
-Esto es para usted.-
dijo el hombre entregándole el enorme ramo de girasoles.
-¿Quién lo envía?-
preguntó Isidora.
-Disculpe, pero no
lo se. Tal vez la tarjeta diga algo.- dijo el hombre.
-Gracias.- dijo
Isidora.
Y comenzó a
caminar con el ramo de girasoles en sus manos para entrar a la Fundación, mientras en
hombre se marchaba en la camioneta en la que había venido a dejar el ramo de
flores. Antes de dirigirse a la cocina, a la cocina que era donde la esperaban
las chicas, Isidora abrió la tarjeta que venía con el ramo de girasoles.
-Por la bella
presentación que realizaste hoy, este pequeño presente es para ti.
Besos
Aparte de aquello
la tarjeta no decía nada más, lo único que tenía claro que la persona, que
había enviado el ramo había visto la presentación de danza. Por un minuto,
pensó que tal vez Sebastian, había enviado aquel ramo de girasoles, ya que
había estado entre el público, pero era imposible, el la odiaba, no podía ser
el o tal vez si.
Isidora entró a la
cocina cargando sobre sus brazos el ramo de girasoles y las chicas se
sorprendieron al verlo.
-¿Te vinieron a
dejar ese ramo de girasoles?-dijo Valentina.
-Si.- dijo
Isidora.
-¡Es hermoso!-dijo
Sofía.
-¿Quién las
envía?-dijo Jazmín.
-No lo se. En la
tarjeta no aparece su nombre y el hombre que las trajo, me dijo que tampoco
sabía. Lo único que se, es que es de una persona que vio la presentación de
danza que hice hace algunas horas.- dijo Isidora-
-¡Tal vez tienes
algún admirador secreto!- dijo Valentina.
Isidora rió al
escuchar esto y Jazmín, se ofreció para dejar el ramo de girasoles en un
florero y subirlo al cuarto de ellas. Mientras Isidora se dirigía al tocador
para quitarse el maquillaje y desarmarse el moño que llevaba.
Se observaba en el
espejo y no podía dejar de pensar que la persona que le había enviado aquel
ramo de flores era Sebastian, tal vez el sentía algo similar de lo que sentía
ella hacia el.
Elizabeth Parizot Riveros
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