El cumpleaños de Isidora.
Quinto capítulo.
Tres días habían
transcurrido desde el incidente del zumo envenenado. Y esto había hecho que en
la mente de Isidora surgieran las dudas sobre el exponente del mal, las cual
ella había descartado por tanto tiempo.
Desde sus primeros
días de vida siempre supo que era la princesa del bien, pero que aparte de otra
existía otra fuerza tan poderosa como la de ella se refería al mal. Siempre
supo que existían en la Tierra
diferentes exponentes y representantes del mal y que uno de ellos era el más
poderoso al que todos seguían, este podría ser hombre o mujer. Pero durante sus
dieciséis años de vida nunca ella ni las chicas habían sufrido algún ataque o
algo que les hiciera pensar que el exponente del mal existía.
Obviamente la
labor de Isidora era lograr que el bien reinara en la Tierra y si llegaba
encontrar al exponente del mal evidentemente debía eliminarlo, pero esto nunca
había sucedido por lo tanto pensaba que este tal vez no existía y que era un
simple mito. Aunque Jazmín no creía lo mismo ella siempre estaba pendiente de
que cualquier día el exponente del mal
se dignara a aparecer y por este motivo siempre acompañaba a Isidora, detestaba
tener que dejarla sola Y después del
episodio del zumo envenado sus cuidados con ella habían aumentando. Jazmín les
había comunicado a las chicas que Isidora había recibido un zumo envenenado,
por lo tanto alguien deseaba verla sin vida, así que debían tener mucho cuidado
con toda la comida que recibiera Isidora, la cual encontró innecesario que Jazmín
les dijera a las chicas lo del zumo envenenado, ya que con eso solo las
alarmaba y ella no encontraba que fuera para tanto.
No obstante
Isidora no se podía dejar de preguntar como había llegado esa de zumo
envenenado a su bolso, se encontraba completamente segura, de que antes de
llegara a la Academia
de Danza, no lo portaba en su bolso, pero tampoco podía creer que uno de sus
compañeros de danza, lo hubiese puesto en su bolso. Dudaba que alguno de ellos,
las quisiera ver muerta si se llevaba excelente con cada uno de ellos, jamás
había entablado una discusión con alguno de ellos ni nada semejante y le
parecía prácticamente imposible que uno de ellos fuera el exponente del mal ni
mucho menos que fuera Matías.
En aquel momento
se encontraban desayunando en la cocina, era la mañana del día sábado y Silvia
había preparado panqueques con dulce de leche como desayuno. Mientras los
comían Jazmín observaba detenidamente cada uno de ellos, para asegurarse de que
no contuvieron veneno y esto a Isidora le parecía excesivo, ella ya había
olvidado el incidente del zumo envenenado, pero Jazmín y las chicas no lo había
hecho.
Cuando terminaron
de desayunar se levantaron de la mesa e Isidora en un palto puso cinco
panqueques, para llevárselos a Joaquín a su cuarto. Al entrar a la habitación
de el vio que se encontraba durmiendo, se acercó hacia donde se encontraba le
acarició suavemente la cabeza y dejó el plato con panqueques al lado de su cama
para que cuando despertara los comiera.
Una hora después
Isidora junto a Jazmín decidieron salir a correr por la comuna donde vivían,
las dos deseaban hacer un poco de ejercicio.
Fueron hasta a la
habitación cada una se puso su respectivo buzo el de Isidora era de color verde
y el de Jazmín era de color celeste Invitaron a las demás para que fuera a
correr con ellas, pero ninguna de ellas deseaba en aquel momento realizar
ejercicio.
Salieron de la Fundación y comenzaron a
correr por las aceras de la comuna de Ñuñoa. Mientras corrían veían pasar a los
autobuses, a los taxis ya las personas que dejaban atrás mientras corrían se
detuvieron en una esquina para descansar unos minutos y poder respirar.
-¿Has pensado lo
del exponente del mal?- dijo Jazmín.
-Jazmín ya sabes
que pienso que ese tal exponente no existe.- dijo Isidora.
-¿Y lo del zumo
envenenado?- dijo Jazmín.
-Tal vez fue un trágico error.- dijo Isidora.
-¡Isidora ese zumo
estaba repleto de cicuta! Además no te parece muy extraño que ese zumo, haya
caído justo en tus manos. ¡Tu que eres la princesa del bien! Desde que tengo
conocimiento siempre he sabido que nuestra misión es protegerte ya que siempre
vas a estar en peligro, aunque tú no te des cuenta. El exponente del si existe
y debemos encontrarlo, antes de que sea demasiado tarde.- dijo Jazmín.
Isidora prefirió
no decir nada antes y simplemente seguir corriendo con Jazmín las cuadras que
les faltaban antes de dar la vuelta y
regresar camino a la
Fundación, auque de su cabeza no podía sacar la idea del
exponente del mal.
Al llegar a la Fundación fueron hasta
el tocador para darse un baño, regresaron a la habitación para vestirse. Jazmín
fue la primera en vestirse tras el biombo seguida por Isidora, la cual apenas
estuvo vestida prefirió salir del cuarto y no estar a solas con Jazmín ya que
seguramente, ella comenzaría a decirle sus diferentes tesis, sobre el exponente
del mal y de verdad que no deseba oírlas.
Salio del cuarto pensó en un momento en ir a
ver a Joaquín o en llamar por teléfono a su novio Diego para platicar una rato
con el, peor prefirió ir a la biblioteca y buscar algún libro que antes nunca
hubiera leído para distraerse un rato.
Entró a la
biblioteca la cual era bastante amplia y de color café, en ella habían varios
estantes con millones de libros desde los cuento más infantiles hasta la
historias más adultas. En la mitad de la biblioteca había una larga mesa donde
se sentaban para leer los libros, en ese momento se encontraba solo una chica
leyendo un libro la cual se llamaba
Regina y tenía trece años, Isidora con un gesto de su mano saludó a la chica,
la cual levantó su mirada del libro al ver que había otra persona en la
biblioteca.
Isidora comenzó a
caminar por la biblioteca observando los libros de los estantes sin mucha
curiosidad, hasta que se detuvo frente a un estante y vio un libro que antes
nunca había leído, estiró su brazo derecho, lo sujeto entre sus finos dedos y
se sentó a la mesa para leerlo.
Se encontraba muy
entretenida leyendo las páginas del libro cuando Regina se levantó de su
asiento y le dirigió la palabra a Isidora.
-La próxima semana
estamos a 20 de Junio y si no me equivocó es el día de tu cumpleaños.- dijo
Regina
Y era cierto la
próxima semana era el día de su cumpleaños Isidora había olvidado completamente
que en pocos días cumplía diecisiete años.
-¿Y quisiera saber
si vas a realizar algún tipo de fiesta o evento por tu cumpleaños?- dijo
Regina.
-A decir verdad,
he olvidado por completo que la próxima semana me encuentro de cumpleaños. Así
que no se si voy a realizar una fiesta de cumpleaños o algo parecido, pero si
realizo algún tipo de celebración, obviamente al igual que años se encuentran
invitados todos ustedes, eso no lo dudes nunca Regina.- dijo Isidora.
-De acuerdo. Ahora
debo irme.- dijo Regina.
-Nos vemos.- dijo
Isidora y continúo leyendo.
Había trascurrido
dos horas desde que había comenzado a leer aquel libro, cuando por fin lo
terminó cuando cerró la tapa del libro sus ojos se dirigieron hacia el reloj
que había colgado en una de las paredes de la biblioteca, no podía creer que
había dos horas leyendo sin parar un libro. Se levantó de la silla, puso el
libro exactamente en el lugar donde se encontraba y salió de la biblioteca,
mientras caminaba por el pasillo se encontró con la directora Martha.
-¡Isidora! ¿Cómo
te encuentras?- dijo la directora Martha.
-Bien y usted.- dijo
Isidora.
-Un poco cansada
pero bien de todas formas. Estaba observando el calendario, que hay en mi
oficina y me pude percatar que la otra semana te encuentras de cumpleaños. Y me
imagino que deseas realizar una fiesta para festejar tus diecisiete años.- dijo
la directora Martha.
-¡Por supuesto! Y
debo agradecerle a usted que cada vez que uno de nosotros se encuentra de
cumpleaños, usted nos permita realizar una celebración.- dijo Isidora.
-¿Y quieres hacer
una fiesta diferente o algo normal?- dijo la directora Martha.
-Siempre he tenido
el sueño que la fiesta de alguno de mis cumpleaños sea de disfraces.- dijo
Isidora.
-No hay problema.
Pero en realidad comprar o arrendar disfraces a veces es un poco caro, para
nosotros por lo menos.- dijo la directora Martha.
-No se preocupe
por eso. Las chicas y yo poseemos una gran cantidad de materiales para realizar
disfraces originales para todos los chicos y chicas de la Fundación.- dijo
Isidora.
-Si es así no hay
problema y como años anteriores si gustas puedes invitar a amigos tuyos que no
pertenezcan a la
Fundación.- dijo la directora Martha.
-Muchas gracias.-
dijo Isidora.
-Como sabes
nosotros nos encargamos de todo lo demás, para que tengas una linda
celebración.- dijo la directora Martha.
Ante una noticia
como esta Isidora se puso muy feliz y fue corriendo hasta su cuarto, para
contarles la noticia a las chicas pero estas no se encontraban en la habitación
esta estaba vacía. Era la hora del almuerzo así que supuso que debían
encontrarse en la cocina. Bajó al primer piso llegó hasta la cocina y
exactamente era el lugar donde se encontraban las chicas, Silvia había
preparado lasaña como almuerzo y las chicas estaban fascinadas con este
alimento, Isidora se acercó a ellas y comenzó a hablarles.
-Supongo que
recuerdan que la próxima semana es mi cumpleaños.- dijo Isidora.
-Por supuesto que
lo recordamos, el 20 de Junio es tu cumpleaños, es imposible que lo olvidemos.-
dijo Valentina.
-Ya que es muy
importante para nosotras.- dijo Tamara.
-¿Y que sucede con
eso?- dijo Jazmín.
-Acabo de hablar
con la directora Martha y me dijo que como todos los años podía realizar una
fiesta por mi cumpleaños. Y lo mejor que es de disfraces.- dijo Isidora.
En ese momento
entraron Cristóbal y Verena a la cocina y los dos sonrieron al escuchar la
noticia.
-¿Fiesta de
disfraces?- dijo Cristóbal.
-Si, la próxima
semana por mi cumpleaños.- dijo Isidora.
-¡Me encantan los
disfraces!- dijo Verena.
-Y le dije a la
directora que nosotras, tenemos muchos materiales para realizar disfraces
originales para todos los chicos y chicas de la Fundación.- dijo
Isidora.
-Es verdad,
estamos repletas de materiales para poder realizar distintos disfraces.- dijo
Sofía.
-Me parece
estupenda la idea de realizar una fiesta de disfraces.- dijo Jazmín.
A Isidora le
hubiese encantado cenar, pero debía asistir a la Academia de Danza para
ensayar con Matías para una presentación de baile que tendrían en una semanas,
así que simplemente se sirvió un plato con frutas. Cristóbal no tenía mucho
apetito, así que se sirvió un pequeño trozo de lasaña y salió al mismo tiempo
de la cocina que Isidora.
-¿Aún no has
tenido ningún avance con Jazmín?- dijo Isidora.
-Todavía no. Pero
tengo pensado en tu cumpleaños hablar con ella e invitarla a salir.- dijo
Cristóbal.
-Le gustas.- dijo
Isidora.
-¿Te lo ha dicho?-
dijo Cristóbal emocionado.
-No. Pero lo
presiento. Solo confía en ti. Aunque Verena va a estar muy celosa.- dijo
Isidora.
-¿Y por qué?- dijo
Cristóbal.
-Acaso no te has
percatado de que les gustas en su mirada se refleja de gran forma, cuando se
encuentra contigo.- dijo Isidora.
-Es solo una
amiga.- dijo Cristóbal.
-Pero para ellas
no eres solo un amigo.- dijo Isidora y subió la escalera para dirigirse a su
habitación mientras dejaba a Cristóbal muy pensativo y hasta preocupado.
En su cuarto se
puso tras el biombo y se cambió de ropa para asistir a la academia. Llegó
rápidamente donde deseaba, en el Metro habían pocas personas. Al subir al
segundo piso y al entrar a la sala correspondiente vio que Matías se encontraba
solo practicando el baile de salsa y probaba distintas canciones.
La música se
encontraba muy fuerte e inundaba toda la habitación, Matías al ver a Isidora
sonrió ampliamente, se acercó a la radio, le bajó el volumen fue a saludarla e
inmediatamente Isidora dejó su bolso en el suelo, y se puso en la posición que
correspondía para comenzar a practicar el baile.
Durante la última
clase de Danza la profesora Josefina había explicado los pasos, más difíciles
de la salsa y les enseñó placidamente como se hacia cada uno de los pasos y
también les anunció que en algunas semanas, tendrían presentación de Danza en
el Teatro Municipal de Santiago y para esto debía desarrollar una coreografía
en parejas, donde cada pareja debía elegir que pasos y que canción utilizar,
además iban a presentar una coreografía
grupal, la cual la profesora les estaba enseñando.
Isidora y Matías
comenzaron a realizar los diferentes pasos, mientras que en el espejo
observaban como resultaban estos, hasta el momento todo iba bastante bien. Las
vueltas les resultaban un tanto complicadas, pero con un gran esfuerzo por
parte de ellos, hacían que estas resultaran a la perfección.
Llegó el momento
en que debían escoger la canción, con la cual iba a realizar la coreografía,
probaron muchas canciones pero ninguna les agradaba hasta lo suficiente, hasta
que llegaron a la canción número veinte del CD de música, esa canción de salsa
era perfecta, esta era muy alegre y era lo que ellos deseaban proyectar en su
coreografía.
Ahora comenzaron a
realizar la coreografía, mientras la canción retumbaba por toda la habitación y
al mismo tiempo practicaban los movimientos de cadera.
Estuvieron muchas
horas ensayando, el cansancio no los superaba ya que el deseo de que su
coreografía fuera sorprendente era mucho
más fuerte.
Ensayaron el baile
por última y salió perfecto no se les olvidaba ningún paso y cada uno de ellos
salía con la precisión exacta que debía tener el baile.
Cuando terminaron
de ensayar se sentaron por cinco minutos, en el suelo para descansar y después
compartieron una botella con agua. Salieron juntos de la academia y cuando se
encontraban en la puerta de esta se despidieron. Isidora se dirigió a coger el
metro, mientras se secaba el sudor de la cara, afortunadamente no había tantas
personas en el metro, así que pudo sentarse y no tener que ir todo el camino de
pie como otras veces, ya que se encontraba muy cansada por todas las veces que
había practicado el baile.
Llegó a la
fundación abrió la puerta y subió rápidamente la escalera, fue hasta donde se
encontraba el tocador. Al llegar a el vio que este estaba ocupado, así que se
sentó en el suelo a unos metros de la puerta del tocador, para esperar que este
estuviera desocupado.
Cinco minutos
después la puerta del tocador se abrió y salió Verena de el, Isidora se levantó
rápidamente de el suelo y entró al tocador para darse un refrescante baño de
burbujas. Tiempo después salió del tocador fue hasta su habitación para
vestirse, entró al cuarto y saludó a las chicas las cuales se encontraban
escuchando música. Isidora se ubicó tras el biombo para vestirse, se arregló el
cabello y como se encontraba hambrienta bajó hasta la cocina. Aún faltaba para
la hora de cenar por lo tanto estaba dispuesta a servirse lo que hubiera para
comer. Sin embargo Silvia prefirió servirle la cena anticipadamente a Isidora,
la cena de aquel día eran niños envueltos, a Isidora le encantaban los niños
envueltos, los encontraba deliciosos.
Comenzó a servirse
los niños envueltos mientras le relataba a Silvia, la presentación que tendría
en algunas semanas más en el Teatro Municipal y que ella se encontraba
cordialmente invitada para asistir a ver la presentación. Por supuesto que
Silvia iba a asistir cada vez que Isidora tenía presentación iba a verla ya que
era fascinante verla bailar, sobre todo por el amor que Isidora le colocaba a
la danza.
Al terminar de
cena Isidora se levantó de la mesa y le entregó el plato y el servicio a Silvia
para que lo lavara y después subió a su habitación. Mientras abría la puerta
del cuarto vio que las chicas se encontraban esparciendo en el suelo grandes
cajas con materiales.
-¡Estos son los
materiales que tenemos para confeccionar los disfraces!- dijo Jazmín.
Mientras Isidora
observaba en el suelo trozos de género, papeles de colores y de dulces,
cartulina, pequeños tarros con pintura entre otras cosas las cuales podría ser
muy útiles para confeccionar los disfraces.
-¡Genial! Hay
materiales suficientes para confeccionar disfraces para todos los chicos y
chicas de la fundación.- dijo Isidora.
-¿Qué disfraz deseas
tu? Eres la festejada por lo tanto debes ser la primera en decidir que disfraz
quieres usar y no puede haber uno más bello que el tuyo.- dijo Sofía.
-Siempre he
querido usar un disfraz de Sirena.- dijo Isidora sonriendo.
-Y un disfraz de
Sirena tendrás si es lo que deseas.- dijo Tamara.
-Nosotras lo
confeccionaremos, para ti y va a quedar hermoso.- dijo Sofía.
-Pero yo también
quiero ayudar.- dijo Isidora.
-No es necesario,
pero si quieres no hay ningún problema.- dijo Jazmín.
-¿Ahora ustedes
deben decidir que disfraz desean usar?- dijo Isidora.
-Yo siempre he
querido disfrazarme de ángel.- dijo Tamara.
-Y yo de hada
madrina.- dijo Valentina.
-A mi me gustaría
un disfraz de princesa.- dijo Sofía.
-Y yo un disfraz
de bailarina de Charleston.- dijo Jazmín.
Tamara la cual
dibujaba precioso comenzó a dibujar en una hoja de cuaderno como debería ser el
disfraz de Sirena para Isidora. Cuando lo tuvo listo se lo enseñó a Isidora y a
ella le encantó comenzaron a recoger del suelo los materiales que necesitaban para
confeccionar el disfraz de Isidora.
Con una huincha le
tomaron las medidas a Isidora y comenzaron a cortar y a coser el disfraz para
su princesa. Las chicas se encontraban hambrientas así que Isidora les dijo que
podían bajar a cenar, las chicas dejaron de cortar y coser, para salir de la
habitación e ir a cenar, Isidora fue hasta el balcón para tomar un poco de aire
y continuo trabajando en su disfraz el cual ya comenzaba a tomar forma y se
veía bastante bien.
Las chicas
regresaron a la habitación y continuaron trabajando en el disfraz de Isidora y
también comenzaron a avanzar en los disfraces de ellas, estuvieron trabajando
hasta las doce de la noche que fue cuando se sintieron repentinamente cansadas
y decidieron acostarse para continuar trabajando en los disfraces durante la
mañana del día siguiente.
Durante la mañana
del día domingo después de haber desayunado, pasaron por los cuartos
preguntando a cada uno de los chicos y chicas de la Fundación que disfraz
deseaban usar en la fiesta de cumpleaños de Isidora en una libreta fueron
anotando los disfraces que debían confeccionar con el nombre del dueño de cada
disfraz y también aprovecharon de tomarles las medidas.
Regresaron a la
habitación para continuar trabajando en los disfraces el de Isidora se encontraba
completamente terminados era de color verde claro, con una larga y hermosa cola
se Sirena, Isidora se encontraba muy feliz con su disfraz y ayudaba a las
chicas con los otros disfraces que debían confeccionar.
Después de la hora
de almuerzo tocaron el timbre de la Fundación
Silvia fue a atender la puerta y era la señora Marina y el
señor Pedro el matrimonio que deseaba adoptar a Joaquín.
En sus brazos la
señora Marina llevaba un gran paquete el cual era un queque de chocolate que
ella había preparado, para todos los chicos y chicas de la Fundación el cual se lo
entregó a Silvia, Isidora que justo en ese momento iba bajando la escalera al
ver al matrimonio Uribe Gutiérrez junto a Silvia se acercó a donde ellos se
encontraban.
-Señor Pedro y
Señora Marina ¿Qué hacen hoy aquí? Me refiero a que los fines de semana nuestra
asistente social la señorita Ana no trabaja y me imagino, que se encuentran
interesados en hablar con ella.- dijo Isidora.
-No te preocupes
nosotros sabemos que hoy día no trabaja. Pero deseamos poder ver a Joaquín y
hablar con el.- dijo la señora Marina
-A decir verdad
dudo que a la señorita Ana el agrade que ustedes conversen con Joaquín sin su
autorización y sobre todo si le van a dar la noticia de que ustedes desean
adoptarlo.- dijo Isidora.
-En realidad no
queremos decirle que deseamos adoptarlo, tan solo queremos conversar con el
como amigos, para ver que le parecemos.- dijo el señor Pedro.
-Tan solo un rato,
por favor Isidora.- dijo la señora Marina.
-Y puedes estar tu
presente.- dijo el señor Pedro.
-De acuerdo iré a
traer a Joaquín.- dijo Isidora.
La señora Marina y
el señor Pedro se sentaron sobre un sillón esperando que Isidora fuera a buscar
a Joaquín. Después que Isidora subió la escalera, Silvia se dirigió a la cocina
para quitar el papel de envolver que contenía el queque de chocolate y comenzó a
rebanarlo para que los chicos y chicas de la Fundación se sirvieran
los trozos de queque cuando quisieran. Al mismo tiempo Silvia preparó dos tazas
con té, las puso sobre una bandeja y caminó con ellas hasta donde se
encontraban el señor Pedro y la señora Marina y se las sirvió.
Isidora entró
suavemente al cuarto de Joaquín este se encontraba jugando con unos amigos y al
ver a Isidora se acercó a ella.
-¡Hola pequeño! ¿Cómo
estás?- dijo Isidora.
-Jugando con unos
amigos.- dijo Joaquín.
-Quiero que vengas
conmigo, para presentarte a unos amigos.- dijo Isidora.
-¿Son de mi edad?-
dijo Joaquín.
-No. Son mayores
que nosotros, así que ven conmigo.- dijo Isidora.
Joaquín sujetó la
mano de Isidora, salieron de la habitación caminaron por el pasillo, bajaron la
escalera y se acercaron hasta donde se encontraba el matrimonio Uribe Gutiérrez,
los cuales dejaron de beber té, se emocionaron al ver a Joaquín y se acercaron
a saludar al pequeño.
-¡Hola! ¿Cómo estás?-
dijo la señora Marina.
-Bien. Estaba
jugando con unos amigos.- dijo Joaquín
-¿Y a qué
jugaban?- dijo el señor Pedro.
-Con nuestros
autos de juguetes.- dijo Joaquín.
El matrimonio
sonrió ampliamente y continuaron conversando con Joaquín, sobre sus diferentes gustos,
sus amigos y su relación con Isidora. Tras una hora de conversación el
matrimonio decidió irse y se despidieron amablemente de Joaquín. Isidora los
acompañó al matrimonio hasta la puerta de la Fundación.
-¡Fue un placer
hablar con Joaquín!- dijo la señora Marina.
-¡Es un niño
adorable!- dijo Isidora.
-Así que
volveremos pronto para verlo nuevamente.- dijo el señor Pedro.
Isidora cerró la
puerta después que el matrimonio se fue y fue a dejar a Joaquín hasta su
cuarto.
-¿Qué te
parecieron los amigos que te presenté?-dijo Isidora.
-¡Muy simpáticos!
¡Quisiera volver a verlos!-dijo Joaquín.
-¿En serio?- dijo
Isidora.
-¡Si!-dijo alegremente
Joaquín.
-¡Entonces los
volverás a ver!- dijo Isidora.
Después de haber
dejado a Joaquín en su habitación, Isidora regresó a su cuarto para continuar confeccionando
los disfraces y estuvo trabajando, toda la tarde en el disfraz de de superhéroe
de Joaquín.
Al día siguiente
se despertaron con un día nublado, se vistieron, Isidora despertó a Joaquín
como de costumbre y junto a las chicas tomaron desayuno. Se despidieron de
Silvia, Isidora junto a Jazmín, se
fueron juntas como siempre, pasaron a dejar a Joaquín al colegio como siempre y
llegaron hasta el Instituto, donde estudiaban, entraron a la sala, se sentaron
en su puesto y minutos después, se les unió Sebastián. Comenzaron a conversar
como de costumbre, hasta que llegó el profesor para realizar. La hora se pasó
bastante rápido ya que la clase de literatura fue bastante dinámica, sonó el
timbre anunciando el recreo e Isidora, Jazmín y Sebastián salieron de la sala
de clases y comenzaron a caminar por el pasillo.
-Sebastián en unos
días va a ser mi cumpleaños y me gustaría saber si quisieras asistir. Es una
fiesta de disfraces así que vas deber ir disfrazado.- dijo Isidora.
-¡Claro que voy!
¿Qué día es tu cumpleaños?- dijo Sebastián.
-El 20 de Junio.-
dijo Isidora.
-Falta muy poco.-
dijo Sebastian.
-Comienza a las
nueve de la noche. Y si quieres puedes asistir con tu hermano Aaron.- dijo
Isidora.
-De acuerdo. Los
dos iremos.- dijo Sebastian.
Finalizó el recreo
y volvieron a clases cuando finalizó la última clase de la mañana salieron del
Instituto e Isidora vio que su novio Diego se encontraba esperándola con una
gran sonrisa y una larga y hermosa rosa roja. Isidora se acercó a su novio, lo
besó en los labios y este le respondió de gran forma aquel beso, mientras
Sebastian los observaba y aparentemente se marchaba disgustado. Diego le entregó
la rosa a su novia, la cual la sostuvo entre sus manos y la olió apaciblemente.
-Te extrañaba
mucho.- dijo Diego.
-Yo también.- dijo
Isidora.
-Pronto vas a
estar de cumpleaños. No pienses que se me ha olvidado.- dijo Diego.
-Como no te he
visto en estos días, se me había olvidado decirte que voy este voy a realizar una
fiesta de disfraces por mi cumpleaños. Es que he estado tan ocupada,
confeccionado los disfraces para los chicos y chicas de la Fundación, que me había
olvidado llamarte, lo siento.-dijo Isidora.
-¿Así que voy a
tener que ir disfrazado?- dijo Diego.
-Si es que no te
molesta. Y si es que deseas ir. Comienza a las nueve de la noche- dijo Isidora.
-Por supuesto que
voy al cumpleaños de mi novia.- dijo Diego.
-Y que no se te
olvide llevar a tu hermana Constanza.- dijo Isidora.
-La voy a llevar
obviamente.- dijo Diego.
Caminaron con
Diego hasta donde debían coger el metro, el chico se excusó diciendo que debía
ir a la Universidad,
así que no las iba a poder acompañar hasta la Fundación, las chicas se
despidieron y se subieron al metro.
Isidora llegó
alegremente a la Fundación
pero antes de ir a almorzar, subió hasta a su habitación, a dejar sobre su cama
la rosa que le había obsequiado su novio.
Llegó el día del
cumpleaños de Isidora, justo ese día no tenía clases en el Instituto así que
tenía todo el día libre para preparar la celebración. Lo primero que hizo
Isidora con ayuda de Jazmín, fue entregarle a cada uno de los chicos y chicas
el disfraz que les había confeccionando. Isidora le probó a Joaquín, el disfraz
de superhéroe que había hecho especialmente para el, se veía hermoso el pequeño
con su disfraz de superhéroe.
Silvia preparó un
enorme pastel de chocolate el cual decía feliz cumpleaños Isidora. La celebración iba a ser en el patio de la Fundación así que
comenzaron, a preparar el lugar, pusieron una gran cantidad de mesas redondas
con manteles blancos y sillas del mismo color del mismo de los manteles.
Había globos y
rosas por todas partes se veía hermoso el patio, colocaron una larga mesa para
depositar todos los regalos, antes de ser abiertos por la festejada.
También Silvia
preparó, empanadas de queso, brochetas de fruta, papas fritas entre otras cosas
para picar.
Faltaba tan solo
una hora para que se diera inicio a la celebración y comenzaran a llegar los invitados.
De repente las chicas se acercaron a hablar con Isidora.
-¡Feliz cumpleaños
princesa!-dijeron todas al mismo tiempo.
-¡Muchas gracias!-dijo
Isidora muy emocionada.
-Con todos los
preparativos, para la fiesta no habíamos podido saludarte.- dijo Jazmín.
-Pero no lo habíamos olvidado.- dijo Tamara.
-Te lo queríamos
decir apenas despertaras.- dijo Valentina.
-Pero te
levantaste antes que nosotras y no pudimos hacerlo.- dijo Sofía.
-No importa, las
quiero mucho.- dijo Isidora.
Las chicas una por
una le extendieron sus respectivos obsequios a Isidora, y ella los recibió con
mucha emoción y les dijo que después los abriría.
Isidora se puso su
disfraz se Sirena se miró en el espejo y se veía preciosa, Jazmín le hizo un
peinado precioso y la ayudó a maquillarse.
Ya era el momento en
que Isidora debía bajar al patio a recibir a los invitados, pero antes fue a
buscar a Joaquín a su cuarto para bajar con el. Los dos llegaron al patio el
cual estaba completamente transformado, estaba repleto de luces y sonaba música
pop y electrónica de fondo e Isidora dejó
a Joaquín en libertad para que fuera junto a sus amigos.
Los chicos de la Fundación iban dejando
sus obsequios sobre le mesa, que estaba destinada para aquello y todos se
sorprendían al ver lo hermosa que se encontraba Isidora.
De repente apareció
Sebastian con su hermano Aaron, los dos disfrazados por supuesto, Sebastian se
encontraba disfrazado de caballero medieval, se veía muy apuesto e Isidora no
pudo evitar sonrojarse al verlo y su hermano se encontraba disfrazado de vampiro,
los dos se acercaron a Isidora y le entregaron el obsequio que habían comprado
para ella.
-Te vez hermosa.-
dijo Sebastian.
-Muchas gracias Tú
también te vez muy apuesto.- dijo Isidora cohibida.
-¡Feliz
cumpleaños!- dijo Sebastian.
-¡Gracias!- dijo
Isidora.
-¡Yo también te
quiero desear un feliz cumpleaños!-dijo Aaron.
-¡De verdad muchas
gracias por estar acá!- dijo Isidora.
Mientras dejaba
sobre la mesa, los obsequios que los chicos le habían entregado, Isidora vio
que dos personas se acercaban a ella.
-¡Vaya! ¡Esto es
pasar de hermosa!- dijo Diego al ver a su novia disfrazada de Sirena.
-¡Mi amor! ¡Tu también
te vez muy bello de pirata!- dijo Isidora.
Diego le entregó
el ramo de rosas que sostenía en sus manos a Isidora, besándola ampliamente en
sus labios y deseándole al oído feliz cumpleaños, mientras Sebastian observaba
de lejos la situación.
-¡Son una pareja
hermosa!- dijo Constanza
-¡Hola Constanza!
Es un agrado verte.- dijo Isidora.
-¡Feliz
cumpleaños!- dijo Constanza.
-¡Gracias! ¡Te vez
hermosa de Sirena!- dijo Constanza
-Y tu te vez muy
bien de bailarina árabe.- dijo Isidora.
Diego y Constanza
le entregaron sus obsequios a Isidora y ella los ubicó sobre la mesa, donde se
encontraban todos los otros presentes. Sujetó la mano de Diego y comenzó a
caminar con el por todo el patio, de repente apareció Matías disfrazado de
mago, Isidora durante el día de ayer lo había telefoneado a su casa, para
invitarlo a su fiesta de cumpleaños, Matías se acercó a Isidora, le deseó feliz
cumpleaños, le entregó el presente que había escogido para ella, también saludó
a Diego y después se fue a conversar con las chicas. Mientras Isidora observaba
su alrededor vio que Cristóbal el que estaba disfrazado de karateca se
encontraba hablando animadamente, con Jazmín, esto la puso muy feliz al parecer
por fin Cristóbal se había, atrevido a conversar con su amiga, aunque Verena la
cual estaba disfrazada de bruja los observaba con mirada de desaprobación.
Se detuvo un
momento se bailar con Diego, mientras otras parejas se les unían a ellos, entre
ellos Cristóbal y Jazmín.
Llegó el momento
de abrir los obsequios el primero en abrir fue el de Jazmín, esta era un cuadro
con una foto donde parecían todas ellas, a continuación abrió el de Tamara este
era un libro, Sofía le obsequio una caja con bombones, el obsequio de Valentina
fue una bufanda de color rosa.
Después abrió el
obsequio de su novio Diego y este era una muñeca de porcelana con la cual
Isidora quedó maravillada.
-¡Gracias cariño!
¡Tú sabes que me encantan las muñecas de porcelana! ¡Y esta es hermosa!- dijo
Isidora.
-¡Al igual que tú!-
dijo Diego.
Isidora sonrío
ampliamente y abrió el obsequio de Constanza y este era un pequeño oso de
peluche, abrió el de Matías y era una bella pulsera de plata, a continuación
abrió el de Sebastian y este era un perfume con un olor exquisito, a Isidora le
encantaban los perfumes, aparte de las muñecas de porcelana, de los chocolates
eran su otras gran debilidad.
-¡Adoro los perfumes!
¡Así que muchas gracias!- dijo Isidora.
Después abrió el
de Aaron y era una gran caja redonda con galletas e inmediatamente continuó
abriendo los presentes de los otros invitados los cuales eran los chicos y
chicas de la Fundación.
Por fin abrieron
el pastel y el primer trozo Isidora se lo dio a Joaquín, después le entregó a
uno a Diego y a los demás invitadas.
Todo marchaba muy
bien, comían alegremente el pastel que había preparado Silvia, cuando Isidora
se percató que había olor a quemado. De repente volteó su cabeza y vio como
tres mesas se incendiaban completamente, no lo podía creer, como era posible
que sucediera algo como aquello.
Los invitados corrían
y gritaban muy asustados, todos se encontraban apoderados por el pánico así que
ninguno se percató de que Isidora controló y apagó el incendio con sus poderes.
Después se dirigió a al cocina para tomar un vaso con agua, para tratar de
calmarse por lo que había ocurrido y vio que Sebastián se encontraba hablando
solo en la cocina, el estaba de espalda así que no podía ver a Isidora.
-¡No entiendo como
pude fallar! ¡Lo tenía todo planeado el incendio debía ser más fuerte! ¡Mi deber
es eliminar a esa chica, a la princesa del bien! ¡Pero volví a fallar!- dijo
con rabia Sebastian.
Isidora lo contemplaba
espantada, tiritaba completamente y pasó a votar un vaso de vidrio que había
cerca de ella. Este al caer al suelo se rompió en mil pedazos, Sebastian al
escuchar el ruido del vaso quebrarse se dio vuelta y observó a Isidora espantado.
-¡Tú eres el
exponente del mal!- gritó Isidora.
Autora: Elizabeth Parizot Riveros
Mi fotolog es www.fotolog.com/ely_parizot