El zumo
envenenado.
Cuarto capitulo.
Diego estacionó el
vehículo afuera de la
Fundación Alegría. Salió del automóvil para abrirle la puerta
a su novia Isidora, mientras las demás chicas bajaban solas del vehículo.
Diego acompañó a
Isidora hasta la puerta de la
Fundación se despidió de ella con un beso en los labios,
mientras la mente de Isidora aún continuaba confundida.
Las chicas
subieron inmediatamente la escalera para dirigirse a su cuarto, sin embargo
Isidora se encontraba sedienta por lo tanto fue hacia donde se encontraba la
cocina, la cual se estaba completamente oscura, así que Isidora encendió la luz
dejó su bolso sobre una silla. Caminó lentamente hacia donde estaba ubicado el
congelador y sacó una caja con leche sabor chocolate, del mueble sacó un vaso y
vertió la leche en el, la bebió rápidamente, guardó la caja con leche en el
congelador, lavó el vaso y lo guardó. Recogió su bolso y apagó las luces de la
cocina, salió de esta y comenzó a subir la escalera suavemente para no
despertar a nadie y a la vez tenía cuidado de no tropezar con lo escalones.
Al llegar a la
habitación vio que todas las chicas se encontraban acostadas en sus respectivas
camas, y al verlas dormir se impresionó de lo rápido que se habían acostado y a
la vez conciliado el sueño.
Isidora se acercó
a mirar por al ventana y vio como transcurría la noche en la ciudad de Santiago
de Chile, aún no tenía deseos de dormir así que se sentó sobre su cama por dos
minutos, después volvió a levantarse y fue hasta donde se encontraba el velador
y sacó una hoja de color verde y un lápiz a tinta y comenzó a escribir un poema
sobre lo que estaba sintiendo.
A los pocos
minutos el sueño comenzó a invadirla así que de su armario sacó su camisa de
dormir de color violeta y se ubicó tras el biombo de color amarillo que había
en la habitación para desvestirse y colocarse su ropa de dormir.
Saló del biombo
con al ropa de dormir puesta y dobló y ordenó la ropa que había utilizado para
asistir al Festival de la Voz,
fue hasta donde se encontraba su cama se metió en ella y apenas que puso su
cabeza sobre la almohada se quedó completamente dormida.
Un sol
resplandeciente brillaba sobre los ojos de Isidora y la invitaban a despertar
pero sin embargo Isidora quería continuar durmiendo, pero su inconciente le
decía que debía abrir los ojos. Aunque su despertar no fue agradable ya que al
observar el reloj pudo ver que se encontraba bastante atrasada y que todas las
chicas ya se había levantado excepto ella.
Le molestó bastante
que ninguna de ella hubiera sido capaz de despertarla, de repente se acordó que
debía despertar y levantar a Joaquín,
así que sobresaltó de gran manera y fue corriendo hasta el cuarto donde se
encontraba Joaquín pero vio que la habitación se encontraba vacía así que se
imaginó que lo más probable es que Joaquín ya se había levantado.
Regresó a su
cuarto se puso su bata de color rosa y caminó hasta el tocador para darse un
baño rápidamente, en cinco minutos ya se encontraba lista salió del tocador regresó
a su pieza para vestirse eligió unos pantalones y una chaqueta rosada y bajó
velozmente a la cocina donde las chicas se encontraban terminado el desayuno al
igual que Joaquín.
-¿Por qué ninguna
de ustedes me ha despertado?- dijo Isidora.
-Es que vimos que
placidamente y preferimos no molestarte.- dijo Jazmín.
-¡Pero ustedes
saben que debo asistir a clases! ¡Y que además debo despertar y levantar a
Joaquín!- dijo Isidora.
-Princesa no se
enoje por favor.- dijo Sofía.
Silvia la cual se
encontraba friendo sopaipillas en la sartén al escuchar la palabra princesa de
la boca de Sofía inevitablemente le llamó la atención y volteó su cuerpo para
preguntar por que le había dicho a princesa a Isidora.
-¿Le dijiste
princesa?- dijo Silvia.
-Si.- respondió.-
Sofía
-¿Y por qué?- dijo
Silvia con curiosidad.
-Es tan solo una
forma cariñosa que tienen ellas de decirme.- dijo Isidora.
-Nunca había
escuchado que te dijeran princesa.- dijo Silvia.
-Es que solo lo
utilizamos entre nosotras y pocas veces en realidad.- dijo Isidora.
-De acuerdo.- dijo
Silvia la cual quedó conforme con las respuesta que dio Isidora.
-¿Y quién de
ustedes despertó y levantó a Joaquín?- dijo Isidora.
-Yo fui. Y resultó
ser muy sencillo y agradable ya que Joaquín es muy obediente y encantador.
Las chicas
acabaron de desayunar e Isidora terminó minutos después de ellas con su
desayuno, junto a Jazmín fue hasta el tocador para cepillarse los dientes.
Antes de salir de la Fundación Isidora
aprovechó de colocarse labial en los labios y salió con Jazmín y Joaquín de la Fundación. Cogieron
el metro y fueron a dejar al pequeño Joaquín en su respectivo colegio, después
se dirigieron camino al Instituto. Cuando llegaron vieron que Sebastian se
encontraba caminando solo afuera de el, las chicas se acercaron rápidamente
hacia donde se encontraba, Isidora se encontraba tan interesada en saber por
que el no les había mencionado que era el vocalista de una banda de rock y que
además iba a participar en un Festival de la Voz que ni siquiera lo saludó y fue directo al
grano.
-¿Por qué no nos
dijiste que eres el vocalista de una banda de rock denominada Cómplices?- dijo
Isidora algo cohibida.
-¡Vaya! ¡Buenos
días! ¿Cómo amanecieron?- dijo Sebastian.
-Bien, gracias.
Peor me puedes responder la pregunta que te acabo de hacer.- dijo Isidora.
-¿Y tú como sabes
eso?- dijo Sebastian
-Ayer te vimos en
el Festival de la Voz
en el que participaste.- dijo Jazmín.
-¿En serio?- dijo
Sebastian.
-Si obtuviste el
primer ligar.- dijo Jazmín
-¡Vaya! ¡Ustedes
estaban entre el público!- dijo Sebastian
-¡Si! ¡Y por que
no nos dijiste que ibas a participar para poder apoyarte y nos enterarnos en el
momento como sucedió!- dijo Isidora
-Pensé que tal vez
no les interesaba.- dijo Sebastian.
-Claro que nos
interesa. Tú nos agradas y mucho.- dijo Isidora con más ánimo del que ella
esperaba.
Al escuchar estas
palabras Sebastian no pudo evitar una sonrisa, al cual puso nerviosa a Isidora.
-¿Y hace cuanto
tiempo que perteneces a aquella banda?- dijo Isidora.
-Hace tres años.-
dijo Sebastian
-¿Las canciones
las componen ustedes?- dijo Isidora.
-Si es inspiración
y trabajo de todos.- dijo Sebastian
-Me agradó
bastante la canción que interpretaron anoche, la letra era muy buena al igual
que la melodía.- dijo Jazmín.
-Aquella canción
la compuse yo solo. Me llevo varias semanas poder construirla, hasta que lo
conseguí. Y hasta el momento la recepción del público frente a tal canción ha
sido maravillosa.- dijo Sebastian.
-Se veían
esplendidos ayer tocando.- dijo Jazmín.
-Muchas gracias.-
dijo Sebastian
-¿Y quienes son
los integrantes de la banda?- dijo Isidora.
-Mi hermano Aaron,
y tres amigos los cuales son Miguel, Ignacio y Maximiliano.- dijo Sebastian.
-Se merecían el
primer lugar.- dijo Isidora.
-Sinceramente
fueron los mejores.- dijo Jazmín.
-Te veías muy bien
sosteniendo el premio del primer lugar.- dijo Isidora.
-De verdad gracias
por sus palabras.
Al finalizar esta
conversación entraron al Instituto para asistir a clases, la primera clase que
tenían era química y justo la profesora llevó una guía evaluada que debían
entregar al final de la hora. Se podía desarrollar en grupo así que los tres
resolvieron la guía con algunas dificultades de por medio pero sin embargo
Sebastian conocía bastante del tema así que fue de gran ayuda. Cada vez que el
chico daba una respuesta Isidora no podía evitar sonreír y Jazmín se sorprendía
al ver una reacción como esta por parte de Isidora.
La clase estaba
por finalizar así que todos comenzaron a entregar la guía evaluada a la profesora, Jazmín fue quién se levantó
de su asiento para ir a entrar la guía dejando solos a Isidora y Sebastian.
Isidora le dirigió una mirada a Sebastian pero no pudo evitar sonrojarse
levemente así que bajó su mirada al suelo mientras esperaba que regresara Jazmín.
Instantes después regresó
Jazmín la que no entendía por que Isidora se encontraba con la vista en el suelo,
pero simplemente prefirió ignorarlo.
Salieron a recreo
e Isidora y Jazmín fueron hasta el tocador mientras que Sebastian las esperaba
afuera. Estuvieron alrededor de diez minutos en el tocador y las chicas
aprovecharon de retocarse el cabello y los labios.
Cuando salieron se
reunieron con Sebastián y caminaron hasta la cafetería por que Jazmín deseaba
un café y mientras esperaban que Jazmín comprara comenzaron a charlar.
-¿Tienes novia?-
dijo Isidora.
-No estoy
soltero.- dijo Sebastian.
-¿Y has tenido
alguna?- dijo Isidora
-Claro. El año
pasado estuve 11 meses de novio con una chica.- dijo Sebastian
-¿Por qué motivo
rompieron?- dijo Isidora
Aparentemente
Sebastian se sintió incomodo ante tal pregunta ya que esperó veinte segundos
antes de responder.
-Se puede decir
que éramos muy distintos. Los dos deseábamos cosas completamente opuestas y era
preferible acabar con la relación.- dijo Sebastian tajantemente.
-De acuerdo.- dijo
Isidora.
-¿Y tu has estado
de novia con otros chicos aparte de tu novio Diego?-dijo Sebastian.
-No Diego es mi
primer y único novio. Y el único hombre al que he besado.- dijo Isidora.
-¿A que se dedica
tu novio?-dijo Sebastian
-Asiste a la Universidad. Es
estudiante de Artes de Visuales. ¡Quedarías impresionando si vieras las
creaciones que realiza!- dijo Isidora.
-¿Es buen
estudiante?- dijo Sebastian
-¡Excelente! Uno
de los mejores alumnos de su carrera. Es que a el le apasiona el arte visual.
¿Y tú quieres dedicarte a la música?- dijo Isidora.
-No tan solo es un
pasatiempo. Aunque debo admitir que para mí es una gran pasión la música y me
gustaría seguir practicándola, pero me agradan los animales así que quiero
estudiar Veterinaria.- dijo Sebastian
-¡Que hermoso!-
dijo Isidora.
Y de repente
apareció Jazmín interrumpiendo sin intención la conversación de Isidora y
Sebastian, los dos cambiaron abruptamente de tema y caminaron rumbo al patio,
cuando sonó el timbre anunciando que debían volver a clases. La siguiente hora
tenían una examen escrito de inglés Isidora había estudiado para la evaluación
pero no lo suficiente a diferencia de Jazmín que sabía a al perfección lo que
debía contestar al igual que Sebastián.
A penas que
terminaran de contestar el examen escrito y se lo entregaran al profesor podían
retirarse del Instituto y regresar a su casa. Jazmín fue la primera en de toda
la clase en entregar la evaluación seguida por otros chicos y chicas y también
Sebastian, después que transcurrieron quince desde que Jazmín entregó su evaluación,
Isidora se levantó de su asiento para entregar la evaluación al profesor,
aunque la faltaron varias preguntas por contestar. Salio de la sala de clases y
se reunió afuera del Instituto con Jazmín la cual se encontraba esperándola,
Sebastian ya se había marchado. Debían ir a buscar a Joaquín al colegio pero aún
faltaba para que fuera la hora de salida de el, así que comenzaron a caminar para
distraerse mientras comentaban la evaluación de Inglés, se toparon con un carro
que vendía algodón dulce y al ver el algodón inmediatamente se les antojó devorar
uno, así que entre las dos aportaron dinero para comprar tres algodones dulces,
el tercero era para Joaquín. Recibieron el algodón dulce en sus manos y de a
poco comenzaron a saborearlo, Isidora revisó su reloj y vio que ya no faltaba
para la hora que Joaquín salía del colegio así que fueron a coger el metro para
ir a buscarlo.
Llegaron hasta el
colegio donde estudiaba Joaquín y este se encontraba jugando con unos amigos,
al ver a Isidora y a Jazmín fue corriendo hacia donde ellas se encontraban e
Isidora le entregó el algodón dulce que le habían comprando. Jazmín fue quien
sostuvo de la mano y comenzaron a caminar para coger el metro. El metro se
encontraba atestado de gente, así que Isidora abrazó fuertemente a Joaquín para
que no se perdiera entre medio de tanta gente.
Regresaron a la Fundación como siempre
fueron inmediatamente a la cocina, esta vez Silvia había preparado empanadas de
carne y había una gran fuente con la sopaipillas que Silvia había estado
friendo durante de la mañana para que los chicos de la Fundación las saborearan
cuando quisieran.
Después que terminaron
de almorzar Isidora acompañó a Joaquín al tocador a lavarse los dientes. Fue a
dejar a Joaquín a su habitación el cual vació su mochila sobre la cama y le
dijo a Isidora que tenía tareas por hacer y le preguntó si ella lo podía
ayudar, por supuesto que Isidora no tenía ningún problema en ayudar a Joaquín,
la tarea que tenía era de matemáticas, así que Isidora comenzó a explicarle
como se resolvían los diferentes tipos de ejercicios. No eran tantos los
ejercicios que le habían dado de tarea a Joaquín así que terminaron rápidamente
con aquello y el pequeño quedó libre para ir a jugar con sus amigos.
Isidora fue hasta
a su habitación para leer un libro pero se
encontraba muy pendiente de la hora ya que tenía clases de danza y no deseaba
retrasarse.. Alcanzó a leer tres capítulos cuando se percató de que ya era
hora, de arreglarse para ir a clases de danza, se puso ropa cómoda, se amarró
el cabello y arregló su bolso.
Bajó la escalera rápidamente
y cuando se dirigía a la escalera se encontró con la señorita Ana la cual
estaba junto a otras dos personas, la cuales Isidora nunca antes había visto
pero le resultaban extrañamente familiar. La señorita Ana al ver a Isidora
sonrió ampliamente y se acercó a hablarle.
-Isidora te
presentó al matrimonio que esta interesado en adoptar a Joaquín.- dijo la
señorita Ana
Con razón a
Isidora aquellos rosotas le resultaban conocidos, cuando la señorita Ana les
enseñó los diferentes documentos del matrimonio que deseaba adoptar a Joaquín aparecían
una fotografía y esta había quedado grabada fielmente en la mente de Isidora.
-Mucho gusto en conocerlos.-
dijo Isidora.
-Yo soy Pedro
Uribe.- dijo el señor Pedro
-Y yo soy Marina Gutiérrez-
dijo la señora Marina
El señor Pedro
tenía el cabello rojo era alto y guapo y la señora Marina era rubia con los
ojos verdes y casi tan alta como su esposo.
-Ella es la chica
de las que les hable. Ella adora a Joaquín y ha sido un pilar fundamental para
el en su convivencia en esta Fundación.- dijo la señorita Ana.
-Es que es un niño
adorable. De hecho recién lo ayudé a realizar la tarea de matemáticas y ahora
esta jugando con sus amigos.- dijo Isidora.
-Se ve que eres
muy buena.- dijo la señora Marina
-Gracias.- dijo
Isidora.
-Nos encantaría
conocerte.-dijo el señor Pedro.
-A mi también pero
ahora debo irme. Tengo clases de danza y no puedo faltar.- dijo Isidora.
-Ella ama la
danza, es su gran pasión. Así que hay que comprender que en este momento no
puede conversar con ustedes.- dijo la señorita Ana.
-Por supuesto que
la entendemos. Otro día conversaremos.- dijo la señora Marina
-Pero antes de
irme. ¿A que han venido?-preguntó Isidora.
-Simplemente para
observar a Joaquín. Aún no vamos a conversar con el ya que deseamos que estés
tu presente.- dijo el señor Pedro.
-De acuerdo. Pero
cada vez que lo observen van a quedar más y más maravillados con el.- dijo
Isidora.
Y se despidió del matrimonio
y de la señorita Ana, salio de la
Fundación y caminó rápidamente para coger el metro. Esta vez
en el metro no habían tantas personas como hace unas horas llegó hasta donde se
encontraba la Academia
de Danza, subió hasta le segundo piso al entrar vio que había llegado con
varios minutos de anticipación. De hecho eran pocas personas las que habían llegado,
Isidora dejó su bolso en un rincón y se dirigió a una de las barras para
realizar ejercicios de flexibilidad, a los pocos minutos apareció la profesora
Josefina y saludó a las personas que había llegado y justo tras ella llegó Matías
el compañero de baile y amigo de Isidora.
-¡Vaya! Llegaste
antes que yo.- dijo Matías.
-Para que veas que
esta vez no me retrase.- dijo Isidora con una sonrisa.
-Debo decirte que
el Festival de la Voz
que se realizó ayer, fue un verdadero éxito.- dijo Matías.
-¿En serio?- dijo
Isidora.
-Si se reunió mucho
dinero que va a ir en ayuda, al Hogar de Ancianos que se encuentra abandonado.-
dijo Matías.
La profesora
Josefina pidió la atención de todos para comenzar la clase, esta vez iba a
aprender a bailar salsa, la profesora explicó los pasos básicos y les dijo que
la próxima clase iban a aprender los pasos con mayor dificultad. A Isidora le
fascinaba la salsa la encontraba tan alegre y entusiasta que para ella le
resultaba inevitable colocarse muy feliz al bailar este ritmo. Practico los
diferentes pasos con Matías con mucha energía y felicidad, le resultaba difícil
dar algunas vueltas pero sin embargo su energía no decaía. Al finalizar la
clase Isidora se sintió muy feliz, sinceramente esta había sido una de sus
clases favoritas. Matías fue hasta donde se encontraba Isidora y se despidió de
ella ya que debía marcharse, rápidamente porque tenía unos problemas que
resolver.
Isidora recogió su
bolso salió de la academia, cogió el metro y volvió a la Fundación, entro en ella
subió la escalera e ingresó a su habitación. Dejó su bolso sobre la cama y lo
abrió y encontró una botella de mediano tamaño repleta de zumo de naranja se veía
deliciosos, le parecía extraño que este zumo apareciera de la nada, pero
prefirió no desconfiar y decidió beberlo después de darse un baño. Justo en ese
momento entró Jazmín al cuarto e Isidora le extendió la botella con zumo.
-Mira esta botella
con zumo de naranja apareció de la nada en mi bolso. Se ve apetitoso así que si
deseas puedes beber un poco.- dijo Isidora y salió de la habitación para darse
un baño.
Después de veinte
minutos apareció de nuevo en la habitación completamente refrescada por el baño
que se había dado. Y vio que Jazmín se encontraba sentada con cara de preocupación
y la botella con zumo en sus manos y ala parecer no había bebido ni una sola
gota de el.
-¿Por qué has
bebido nada del zumo de naranja?-preguntó Isidora.
-Se encuentra envenenado.-dijo
Jazmín
-¡Es broma!- dijo
Isidora.
-No es en serio. Tiene
cicuta por dentro, mucha cicuta.- dijo Jazmín.
Isidora le pidió que
le extendiera la botella con zumo y la revisarla pudo percatarse que se
encontraba repleta de cicuta, al ver esto se quedó completamente petrificada
por unos segundos.
-¿Pero quien me
querría dar un zumo envenenado?-dijo Isidora.
-Tal vez el
exponente del mal.- dijo Jazmín.
-¡El exponente del
mal! Lo he buscado por años e incluso he llegado a pensar que no existe.- dijo
Isidora.
-Tal vez si existe
y estas más cerca de lo que tu piensas.- dijo Jazmín.
-Puede ser.- dijo
Isidora.
-Ahora dame esa
botella con zumo para hacerla desaparecer.- dijo Jazmin
Autora: Elizabeth Parizót Riveros
www.fotolog.com/ely_parizot