El nuevo
estudiante.
Segundo Capitulo
Los ojos Isidora
se detuvieron por treinta segundos en el estudiante nuevo y la expresión de el
cambió notablemente ya no se encontraba disgustado sino que sonreía
ampliamente, Isidora bruscamente volvió a concentrase en la clase de literatura
que dictaba el profesor, mientras Jazmín apuntaba en su cuaderno algunas notas
sobre lo que explicaba el profesor.
A Isidora le
encantaba la clase era su favorita adoraba la literatura y todo lo que derivaba
de esta podía pasar tarde enteras leyendo, también le gustaba leer y escribir
poemas.
Cuando finalizó la
clase salieron a recreo e Isidora Y Jazmín pasaron por al lado del nuevo chico
el cual les sonrió tímidamente.
-¿Lo has visto
antes?-preguntó Isidora.
-Ni idea es
primera vez que lo veo. ¿Por qué?- dijo Jazmín
-No se
extrañamente me llama la atención. – dijo Isidora.
-¿Acaso te gusta?
Tú tienes novio así que no pienses eso.- dijo con una sonrisa Jazmín.
-¡Claro que no!-
respondió Isidora
Se acabó el recreo
y volvieron a clases mientras entraban a la sala de clase el nuevo chico pasó por al lado de ellas y
rozó levemente su mano derecha contra la mano izquierda de Isidora y después se
fueron a sentar en sus respectivos puestos esperando que el profesor de
matemáticas llegara a hacer la clase.
Extrañamente el
profesor se demoraba en llegar, así que todos los alumnos empezaron a
conversar, de repente el chico nuevo se levantó de su asiento y se acercó a
donde se encontraban Isidora y Jazmín.
-Hola.- dijo el
nuevo chico
-Hola.- respondió
Isidora muy sorprendida.
-Quisiera
presentarme mi nombre es Sebastian Olavarria. ¡Mucho gusto!-dijo Sebastian
-Yo soy Isidora
Valdivieso.- dijo la Isidora
- Y yo soy Jazmín
Vera.- dijo Jazmín
-Encantando en
conocerlas. –dijo Sebastián
-Gracias.-
respondieron al mismo tiempo Isidora Y Jazmín.
-Así que llegaste
hoy como nuevo estudiante de este Instituto.- dijo Isidora.
-Si es mi primer
día aquí y hasta el momento todo me ha parecido bastante agradable.- dijo
Sebastián
-¿Dónde estudiabas
antes?- preguntó Jazmín.
-En un colegio
particular. Pero se puede decir que hace una semana me expulsaron, así que vine
a parar acá.- dijo con una sonrisa Sebastián
Las chicas sonrieron suavemente al escuchar esto y a
continuación Isidora preguntó.
-¿Y que sucedió?
¿Por qué te expulsaron?-dijo Isidora
Sebastián rió
rápidamente antes de responder.
-Es que a veces
soy muy inquieto, tal vez demasiado. Además allá me sentía bastante oprimido.-
dijo Sebastian.
-A mi me pasaba lo
mismo cuando estudiaba en un colegio.-dijo Isidora sonriendo.
No pudieron continuar
conservando ya que justo apreció el profesor de matemáticas. Así que Sebastián
se despidió de las chicas y volvió a sentarse a su puesto.
El profesor llegó
a donde se encontraba el escritorio dejó los libros sobre este y después de
disculparse con los alumnos por su retraso comenzó realizar la clase.
Resolvieron una
gran cantidad de ejercicios de matemáticas Isidora de vez en cuando observaba a
Sebastián y se daba cuenta de que aparentemente Sebastian resolvía los
ejercicios con gran facilidad.
Finalizó la clase
de la mañana y los días lunes no tenían clases en la tarde, por lo tanto se
encontraban libres.
Todos los alumnos
salieron animadamente del Instituto e Isidora quiso acercarse a hablar con
Sebastian pero vio que un muchacho, tres años mayor que ella con el cabello
alborotado de color rubio y los ojos azules la esperaba animadamente a metros
de la puerta del Instituto.
Este muchacho era
su novio Diego el cual la había ido a buscar a su novia después de clases y se
encontraba con una gran sonrisa esperando por ella.
Isidora al verlo
le sonrió una amplia sonrisa y una dulce mirada y se acercó para abrazarlo y
besarlo. Mientras besaba a su novio Isidora tuvo la leve impresión que
Sebastian se encontraba observándola, pero cuando dirigió disimuladamente la
mirada hacia el vio que este se reunía con un grupo de chicos y que se iba con
ellos.
-¿Cómo se
encuentra hoy mi princesa del bien?- preguntó Diego.
-No digas eso.
Cualquiera podría escuchar y no corresponde que los demás se enteren. – dijo
Isidora.
-De acuerdo. No lo
menciono más por lo menos en la calle. Pero por favor no me lances un destello
de luz con el cual podrías aniquilarme.- dijo Diego.
-Tu sabes que yo
nunca utilizaría mis poderes contra ti.- dijo Isidora mientras lo abraza.
-Te traje una
golosina.- dijo Diego.
Y le entregó a
Isidora una paleta de chocolate con forma de un pequeño oso de peluche.
Isidora quitó el
envoltorio y comenzó a saborear la paleta de chocolate la cual se encontraba
deliciosa, mientras que Jazmín aprovechó para acercarse a ellos. Diego la
saludó amablemente y los tres comenzaron a charlar, Isidora invitó a su novio
para que almorzara en la fundación junto a ellas, pero primero debían ir a
buscar a Joaquín al colegio donde estudiaba.
Así que los tres
fueron a coger el metro y llegaron hacia donde se encontraba el colegio donde
estudiaba Joaquín. Esperaron a que comenzaran a salir los niños de repente
apareció Joaquín alegremente y
sosteniendo un dibujo en su mano, el cual se lo entregó a Isidora después de
saludarla.
Joaquín se alegró
mucho al ver a Diego ya que a el le agradaba mucho, además Diego siempre era
muy gentil con el e incluso le compraba dulces y lo llevaba a pasear por todo
Santiago.
Nuevamente
cogieron el metro para llegar a la Fundación
Alegría, el metro se encontraba repleto de personas e incluso
al subir y al bajar los empujaron un poco, pero en ningún momento Isidora soltó
la mano de Joaquín para que este no se perdiera.
Al llegar a la Fundación se encontraron
con Roberto el cual era el jardinero de la fundación, regando las plantas y lo
saludaron amablemente.
Al entrar en el primer piso de la Fundación se encontraron
con la secretaria Paula Segura, la cual se puso muy contenta al ver a Diego ya
que este era un buen muchacho y siempre los ayudaba con todos los eventos y
beneficios para la fundación.
-Hola Diego. ¿Cómo
estas?- preguntó la secretaria Paula.
-Muy bien y
usted.- dijo Diego.
-Bien gracias.
¿Qué haces por aquí?- dijo la secretaria Paula.
-Mi novia me
invitó a almorzar por eso vine.- dijo Diego
-Es una muchacha
encantadora.- dijo la secretaria Paula
-Lo se, es la
mejor de todas.- dijo Diego abrazando suavemente a Isidora por la espalda
mientras esta se sonrojaba.
-Me imagino que se
encuentran hambrientos, así que no les quito más tiempo. Por lo tanto vayan a
la cocina a almorzar.- dijo la secretaria Paula
Y así lo hicieron
llegaron hasta a la cocina y vieron que Silvia le daba los últimos toques a la
comida que se encontraba preparando.
-¿Me imagino que
quieren almorzar?- dijo Silvia
-¡Claro! Y Diego
también es mi invitado.- dijo Isidora.
-Prepare papas
fritas con nuggets de pollo. ¿Les agrada?- dijo Silvia
-¡Exquisito!-
respondieron los tres al mismo tiempo
Isidora sentó a
Joaquín a la mesa mientras Silvia servía los platos con comida.
Se encontraban
comiendo animadamente cuando entró Tamara a la cocina, recién había llegado del
colegio y la ver a Diego se ruborizó. Hace bastante tiempo que Tamara se sentía
atraída por Diego pero obviamente no lo decía ya que este era el novio de su
princesa, pero al verlo no podía dejar de sonrojarse y colocarse muy nerviosa.
-Hola Tamara. ¿Las
otras chicas no vinieron contigo?- dijo Isidora
-No fueron a
comprar algunas cosas que necesitaban.- dijo Tamara
-¡Hola Tamara!
¿Cómo estas?-dijo Diego
Al escuchar que
Diego la saludaba Tamara no pudo evitar sorprenderse y colocarse más nerviosa
de lo habitual cada vez que se encontraba cerca de Diego.
-Hola Diego. Bien,
gracias.- dijo Tamara
-¿Como te fue hoy
en el colegio?-preguntó Diego.
-Hoy tuve un
examen escrito y pienso que me fue bastante bien. Por lo menos encontré fáciles
las preguntas.- dijo Tamara bastante cohibida.
-Me alegro.- dijo
Diego
Silvia le sirvió
el plato de comida a Tamara la cual se sentó al lado de Diego y no podía dejar
de tiritar por estar a lado de el. De repente entró a la cocina la directora de
la Fundación
la señora Martha Hurtado, ese día vestía un traje de dos piezas, de color crema
al ver que se encontraban almorzando les dirigió la palabra.
-¿Cómo están hoy?-
dijo la Directora Martha
-Bien.- respondieron
todos al mismo tiempo
De repente la
mirada de la directora se detuvo en Diego, ella no tenía nada en contra de el
de hecho le agradaba bastante, pero sin embargo era muy estricta a la hora de
que personas externas ingresaran a la Fundación.
-Hola Diego. Por
lo que veo has venido a almorzar.- dijo la Directora Martha.
-Directora yo lo
invité. Espero que no le desagrade.- dijo Isidora.
-No es eso. Solo que no me agrada que personas externas a la Fundación ronden en
ella. Sobre todo un chico tan apuesto como el, perfectamente puede alborotar a
las chicas.- dijo la directora Martha.
-Prometo no
hacerlo.- dijo Diego.
-Descuida confío
en ti.- dijo la directora Martha y se marchó.
Al cabo de cinco
minutos aparecieron Valentina y Sofía cada una con una bolsa enorme.
-¿Qué fuero a
comprar?- preguntó Isidora
-Útiles
escolares.- dijo Valentina
-Ya sabes lápices,
pinturas entre otros.- dijo Sofía
-También trajimos
algunas cosas para ustedes.- dijo Valentina
Sofía y Valentina
se sentaron a almorzar y cuando terminaron, todos ayudaron a levantar la mesa y
fregar los platos, mientras Silvia servía el almuerzo a los demás chicos y
chicas de la Fundación.
Diego le dijo a
Isidora que debía marcharse ya que tenía
clases en la Universidad
durante la tarde así que se despidió de las chicas y de Joaquín. Mientras que
Isidora lo fue a dejar a la puerta de la Fundación para despedirse de el con un suave beso
en los labios y deseándole el mayo éxito posible en la clase a la que debía
asistir.
Isidora entró a la Fundación y se dirigió
hacia donde se encontraba Joaquín lo tomo en brazos y subieron la escalera,
hasta llegar al cuarto del pequeño.
El cuarto donde
dormía Joaquín con otros niños de su
edad era de color azul, tenía muchos cuadros bastantes tiernos colgados en la
pared y muchos armarios uno para cada uno y una caja llena de juguetes.
Ayudó a Joaquín a
quitarse el uniforme y colocarse ropa más cómoda, aprovecho de peinarlo y
después vaciaron la gran caja de juguetes que había en la habitación a Joaquín
le encantaban los superhéroes así que sacó una capa roja de superhéroe con
ayuda de Isidora se la puso en al espalda y los dos comenzaron a jugar,
imaginando diferentes tipos de situaciones donde Joaquín salvaba heroicamente a
Isidora.
De repente Isidora
observó su reloj y se percató de que se encontraba atrasada para la clase de
danza en la academia que solía asistir.
Así que se
despidió de Joaquín y lo dejo en su habitación para que continuara jugando con
sus pequeños amigos, caminó rápidamente hasta su cuarto, sacó de su armario la
ropa adecuada que necesitaba para la clase de danza, se cepilló el cabello y
con un alzo rozado se hizo una cola que la hizo lucir más bella de lo que ya
era. En su bolso puso lo que hesitaba llevar y bajó corriendo la escalera,
salió de la Fundación
para ir a coger el metro pero al ver la hora se percató de que tan solo
faltaban cinco minutos para que comenzara la clase y que la profesora de danza
no aceptaba retrasos.
A Isidora no le
gustaba abusar de sus poderes especiales que tenía por ser la princesa del bien
ni mucho menos utilizarlos para su conveniencia, pero si embargo debía llegar a
tiempo a la clase de danza.
Así que se aseguró
de que no se encontrara nadie cerca y cerró sus ojos para aparecer a una cuadra
de la academia donde tomaba clases de danza.
Apareció a una
cuadra del lugar a donde debía llegar y caminó rápidamente o que faltaba para
llegar a el y mientras caminaba creyó ver que Sebastián el chico que había
conocido durante la mañana se encontraba observándola del otro lado de la
calle, sin embargo cuando observó con detención hacia donde había creído ver a
Sebastian se dio cuenta de que no había nadie.
Entró hacia donde
se encontraba la academia y comenzó a subir la escalera ya que en el segundo
piso era donde se impartían las clases de baile.
Isidora entró a la
habitación con un gesto saludó a la profesora y a sus compañeros, mientras que
un rincón dejaba su bolso y se acomodaba el cabello.
El nombre de la
profesora era Josefina Ahumada era muy agradable, adoraba a sus alumnos pero si
le daba mucha importancia a la puntualidad y al compromiso con la danza.
La profesora
Josefina pidió que todos se alinearan al frente de ella y comenzaron a realizar
ejercicios de flexibilidad y mientras los hacían Isidora se preguntaba por que
había creído ver a Sebastián del otro lado de la calle le parecía increíble que
un chico que había conocido recién en la mañana se le viniera a la mente, pero
no pudo seguir pensando en esto ya que la profesora indicó lo siguiente que
debía realizar.
La profesora
Josefina puso una canción de tango electrónico, comenzó a hacer los pasos y
todos debían realizar los mismos movimientos que ella.
Esto a Isidora le
encantaba para ella no había nada más emocionante que bailar y además tenía una
gran facilidad para poder realizar correctamente todos los pasos y aprenderse
las coreografías.
Cuando terminaron
de practicar los pasos, la profesora pidió que todos se reunieran en parejas y
que realizaran una coreografía de la misma canción y con los pasos que recién
les había enseñado.
Isidora se acercó
a Matías Riquelme le cual también asistía
a clases de baile y era la persona con la cual Isidora siempre realizaba
todas las coreografías ya que con el poseía una gran amistad y mucha confianza.
De hecho los dos se había hecho amigos desde el primer día que pisaron la
academia y esto había sido hace cuatro años que era el tiempo que los dos
llevaba bailando.
-Hola ¿Cómo
estas?- dijo Matías.
-Muy bien,
gracias.- dijo Isidora
-¡Vaya! Casi
llegas atrasada, te escapaste por muy poco.- dijo Matías.
-Si fue una
suerte.- dijo Isidora
Evidentemente
Matías ignoraba que Isidora era la princesa del bien y los poderes que esta
poseía, por lo tanto se limitaba a pensar que era cuestión de suerte que haya
justo a tiempo, jamás se iba a imaginar que había desaparecido de un lugar y
aparecido en otro.
-De acuerdo
comencemos a realizar la coreografía.- dijo Matías animadamente.
Los dos se
acercaron y comenzaron a realizar los pasos que correspondían, los dos se
movían con gran rapidez, mientras el resto de los alumnos también realizaban su
propia coreografía.
Ensayaron un par
de veces al ritmo de la música y otras simplemente marcando los pasos.
Cuando faltaban
treinta minutos para que finalizar la clase, la profesora Josefina, indicó que
todas las parejas debían presentar su coreografía, aunque esta fuera breve.
Isidora y Matías
fueron los terceros en presentar su coreografía, las dos parejas que se
presentaron antes que ellos lo hacían muy bien y cuando fue el turno de Isidora
y Matías se presentaron sorprendieron a todos incluso a la profesora ya que les
salió maravilloso, completamente coordinados y con mucha gracia y estilo, así
que consiguieron un gran aplauso por parte de todos.
Después que la
última pareja se presentó la clase se dio por finalizada y la profesora
Josefina felicitó a todos por su gran desempeño creando una coreografía en tan
poco tiempo.
Isidora caminó
hacia el rincón donde había dejado su bolso y sacó una toalla para secarse el
sudor de la frente, mientras Matías la acompañaba, sacó una botella con agua y bebió un poco y
también aprovechó de perfumarse.
Se despidió de la
profesora y salió junto a Matías de la academia el cual antes de despedirse de
ella le hizo una invitación.
-Mañana en el
colegio donde yo estudio se va a realizar un Festival de la Voz, el cual donde varios
grupos participan por el primer, segundo o tercer lugar y todo el dinero que se
recolecte es con un fin benéfico ya que es para un Hogar de Ancianos que se
encuentra bastante abandonado. Y pensé que a ti te agradaría ir con tu novio
Diego o con tus amigas.- dijo Matías
Por supuesto que
Isidora iba a asistir si este tenía un fin benéfico, lo cual era algo bueno y
ella por ser la princesa del bien debía apoyar y fomentare este tipo de
prácticas.
-Por supuesto que
voy a asistir. Le comunicaré a Diego para que me acompañe y a las chicas
también las invitaré.- dijo Isidora.
-De acuerdo. Para
que sepas es a las nueve de la noche, así que te espero.- dijo Matías.
-Nos vemos mañana.-
dijo Isidora y se despidió de Matías
Después que Matías
se fue Isidora comenzó a caminar hacia donde debía coger el metro para volver a
la Fundación.
Autora: Elizabeth Parizot Riveros
Este es el segundo capitulo despues publicaré los siguientes