El Arca
De Karmina L. Fanjul
Primera Escena
Cuadro 1- La Selva.
Sobre una música sublime, selvática, aparecen en escena personajes enfundados en leotardos con estampados y telas fantásticas, tocados con cabezas de animales
Cuadro 2- El Juicio.
Entra un representante de la especie humana, arrastra una capa confeccionada con pedazos de piel de varias especies, cuelga por adorno de forma macabra, las cabezas de las víctimas asesinadas. Sus manos están ensangrentadas. Es rodeado por los animales que hacen manifiesto el desprecio que sienten por él. Lo someten a juicio.
Cuadro 3.-Culpable.
Los animales dictan sentencia y dan la espalda al Hombre, su veredicto es Culpable. En el momento culminante de la música el reino animal vuelva con valentía su rostro hacia el porvenir adivinando el fatal Destino que nos espera. El Hombre a diferencia oculta entre las manos su rostro para no ver el resultado de sus propios actos. Oscuro breve.
Cuadro 4. La Profecía.
Una luz grisácea ilumina el escenario rodeado de niebla. Un grito seco, fuerte, angustioso rompe el silencio, entra una niña con un pájaro agonizando entre sus manos, llega al centro del escenario y cae de rodillas impotente. Ráfagas de luces iluminan. Otra niña llega al centro escenario con un libro en las manos, lee una Profecía al tiempo que se oyen: sonidos de guerra, tornados, mares enloquecidos, ayes de dolor. Entran más personajes corriendo enloquecidos, esperanzados a escapar del Destino que los ha alcanzado. La destrucción es imparable. Todos en determinando momento vuelven sus rostros aterrados, hacia el frente. Se escucha el estallido de una bomba nuclear. Oscuro.
Voz Diana
“¡La Humanidad está en el final de una vida y principio de otra; pasado un tiempo y otro tiempo, el planeta volverá a ser lo mismo, la Naturaleza la misma. La Luz también la misma, pero la forma de vida será otra, sus finalidades, sus luchas, sus ideales, serán distintos! ¡Habrá Justicia, habrá Verdad! ¡El Hombre aceptará las consecuencias de sus faltas sin atribuirlas a castigos divinos, muy al contrario de lo que ahora acontece, porque abundando más los perversos, han hecho del mal una fuerza que ahoga, contamina, y envuelve la conciencia!”*
(*) Profecía de El Libro de la Vida Verdadera
Cuadro 5. La foto escolar.
Sonido de campanas de un orfanatorio para niños de ambos sexos, de una orden religiosa. Un halo de luz achocolatado ilumina el centro en donde siete alumnos de variadas edades posan para la foto del período escolar que inicia: Uniformes gastados, cabellos desaliñados, rostros cenizos, miradas vacías, lacrimosas.
Stephanía
Por poquito y no aparezco en la foto. La madre Superiora me pescó hurgando en el archivero de su oficina. Lo que pasa es que a mí me toca limpiar el lugar, barrer, quitar el polvo del escritorio. Se me hizo fácil abrir las gavetas y revisar los expedientes. ¿Qué por qué lo hice? ¿Ven estos arañazos que tengo en las manos y brazos? – Me los hizo la gata del jardinero. El nos platicó que había dado a luz cuatro gatitos y ahí voy yo de tonta dizque a verlos. Pero en cuanto la gata me descubrió, saltó sobre mí, me enterró sus uñas. Sino es por el jardinero, que me la quitó, capaz que me saca los ojos -, ¿Por qué? ¿Por qué me hizo esto? - le pregunté - “Aunque sólo sea una gata, es una gata mamá, no te acerques muchachita, las madres se mueren antes que permitir que algo les pase a sus hijos” - me respondió - Mi expediente no contiene los nombres de mis padres. Fui abandonada a los días de nacida. En la noche le guardaré a la gata las sobras de la comida, pero a sus hijos no quiero verlos acurrucados junto a ella, me daría mucho coraje, rabia, dolor, envidia. Sí, esa es la palabra, envidia.
Santiago
Tuve que pedir prestada esta camisa a Juanito, el del salón A. Todos los años es lo mismo. Cada principio de ciclo escolar, hay que tomarse la foto de grupo. ¿Para que diablos? Ni que nos viéramos tan bonitos con uniformes que han pasado hasta por tres dueños: descoloridos, rabones, zurcidos. Y luego estos pelos, mal cortados, yo le pedí al jardinero sus tijeras para medio componerme el copete, pero él se echó a reír, dijo que sus tijeras podan pasto inglés, no zacate enredado. En las escuelas normales a los niños los mandan hasta con uniforme nuevo para esto de las fotos, y luego hacen anuarios con ellas, o las cuelgan en los pasillos para que todo mundo las vea.
Las fotos que nos toman a nosotros no son para lucirlas en ningún libro ni en ninguna pared. Ninguna mamá ha pagado un costo. Ningún padre las colocará en
su escritorio. No tiene sentido. Al menos que la madre superiora y el resto de quienes nos rodean, quieran recordarnos que a nadie importamos en verdad. Y que nuestras fotos sirven para dos cosas: la primera, justificar un gasto y la segunda...no hay segunda, es decir, imaginen que cada año les proyectan la misma secuencia de una película, en donde aparecemos nosotros ante una cámara fotográfica que capta la miseria de nuestra existencia. Y luego la madre superiora y directora de nuestro orfanatorio, lleva la foto a su oficina para guardarla en el tercer cajón de su escritorio. ¡No tiene sentido! Lo que sí sé es que este año habrá una variante, la madre superiora tendrá que guardar las fotos en el cuarto cajón, porque el tercero está a reventar.
Diana.
Nos ha dicho la hermana Carmela que cuando cumplamos la mayoría de edad ya no podremos seguir aquí ¿A dónde iremos? - me pregunto - ¿Qué será de nosotros? ¿Quién nos tenderá una mano? Ya tengo trece años. Debajo de mi cama guardo una maleta muy vieja, el cierre no sirve -, es lo de menos - cuando cruce con ella la puerta de la incertidumbre, solamente llevaré lo puesto, y a lo mejor un par de vestidos extras y zapatos de tercer uso, como los que nos obsequian cada navidad las señoras que estacionan sus carros bonitos en el terreno baldío del orfanatorio.
¡Ya tengo trece años!
Daniela
En la clase de religión, la Hermana Encarnación dijo algo en lo que pienso desde hace tiempo: “El Hombre tarde o temprano vuelve sus ojos hacia el Pasado, en busca de su verdadero Origen”. Ya tengo catorce años aquí. A lo largo del tiempo he sido testigo de la llegada de muchas parejas ilusionadas por tener un hijo. Nunca fui escogida. Ahora la Madre Superiora ni nos llama a oficina, cuando llegan padres candidatos, porque ya somos grandes. Nadie adopta a un niño de doce o catorce años, los quieren pequeños. Si son recién nacidos mejor. Si alguna pareja me hubiera elegido a mí para ser amada, cuidada, protegida, no hubiera nunca vuelto mi afán en busca de raíces, ¿Para qué? Si mi verdad plena, real, hubiera sido solamente “ellos”. Cuando sea mayor de edad y tenga que dejar este lugar, reescribiré mi historia de frente al Porvenir. Igual que hicieron quienes nunca detuvieron su paso para mirar que me les quedaba olvidada en el principio de mi soledad.
Lirio.
Hoy es lunes, comeremos flan. Todos los lunes de cada primer mes, comemos flan. Me encanta, es un lujo. Bueno, ya sé que no es la gran cosa, hay niños que comen lo que se les antoja, todos los días, a cualquier hora. Basta que lo pidan a sus padres, y ellos los complacen. Yo sé por la hermana Natividad que mis padres murieron en un accidente y que mis abuelos ya viejecitos no pudieron hacerse cargo de mí. Es triste saberse solo, sin nadie de tu sangre que te diga yo estoy contigo, en las buenas y en las malas. Claro que tengo a mis compañeros, son como mis hermanos, compartimos todo, hasta la incertidumbre de saber ¿qué hay más allá de las puertas del orfanatorio? Algunos sentimos miedo, otros dicen que cuando llegue el momento se lanzarán a la aventura. ¡Chin!, ¡El chicle! La señora Paty, nuestra fotógrafa se enoja si nos ve mascando. Siempre repite que vamos a parecer vacas rumiando zacate.
¡Mis amigos son todo mi mundo! Por eso vivo atormentada pensando el día en que nos separemos. La hermana Natividad dice que debemos ser fuertes, no dejarnos vencer por las adversidades, mantenernos firmes, siempre firmes, seguros. ¿Seguros de qué? ¿De nuestro pasado? ¿De nuestra estabilidad económica, emocional? ¿De nuestro Porvenir? ¡Ya llegó la fotógrafa!
Fernanda
Este uniforme me queda rabón y apretado. Se lo dije a la Hermana Asunción, pero para el caso que me hizo. Voy a salir horrible en la foto. Si pudiera ponerme atrás, para que los demás me cubran, pero no, hasta con esa, estoy chaparra y tengo que colocarme al frente. Ay, y luego el pelo, esas chavas que vienen de la escuela de belleza ni saben cortarlo, ¿por qué no practican mejor con sus hermanas, o sus vecinas? Yo no quería el pelo así, esta todo disparejo. Como nos lo cortan de a gratis, no podemos protestar. Ojalá y me crezca pronto, ¿Para qué? Siempre es la misma, en cuanto se alarga tantito, la madre superiora manda llamar a esa gente para que nos trasquile. Cuando alcance la mayoría de edad y salga por fin de este lugar, me lo voy a dejar crecer hasta el suelo y voy lucir unos vestidos bien holgados para no recordar nunca más que tuve que usar por años uniformes de compañeras más altas, o más gordas. Voy a trabajar bien duro, haré mucho dinero, y me compraré muchas cosas nuevas, de esas que venden en los almacenes grandototes,
como el que vi cuando acompañé a la hermana Asunción a comprar despensa. ¡Que padre es la ciudad, llena de gente, de carros, de cosas bonitas! ¡Lástima que la madre superiora suspendió esas idas, dizque porque corríamos peligro de perdernos un día. Me acuerdo que cuando la Hermana Asunción estaba escogiendo la verdura, la gente me veía raro, unos con curiosidad, otros como con desprecio o burla. La madre Asunción me dijo que las apariencias no cuentan, que ser pobre no es pecado. Que lo que vale es lo que llevamos dentro. ¿Si eso es cierto, por qué entonces sentí esas miradas como diciendo “pobre diabla”? - Cuando sea grande voy a tener una casota, a lo mejor hasta me caso y tengo muchos hijitos, que nunca dejaré. No, antes de todo eso, voy a buscar a mis papás. Seguro que me abandonaron aquí porque no les quedó otro remedio. Eran muy pobres o estaban enfermos y no podían hacerse cargo de mí. Cuando los encuentre, voy hacer de cuenta que siempre estuvimos juntos. Siempre. ¡Siempre!
Oscuro.
Salon B. entra el maestro
Maestro
Abran niños el primer tomo del “Libro de la Vida Verdadera”, estudiaremos...
Santiago
No tenemos esos libros maestros...
Maestro
¿Cómo es eso?
Diana
Tenemos libros de español, geografía, historia, matemáticas, civismo, inglés,
Daniela
Al menos que se refiera al de ciencias naturales, pero nada más es uno...
Maestro
Debe haber algún error...
Daniela
¿De qué clase esta hablando maestro?
Maestro
De una muy importante...
Santiago
Aquí esta la lista de materias de este año maestro, ¿Quiere revisarlas?
Maestro
Sí. Veamos: matemáticas, español, ortografía... ¡No está!
Diana
Disculpe maestro, como usted es nuevo, a lo mejor se equivocó de salón...
Daniela
Este es cuarto b.
Maestro
Dejen reviso mi tarjeta. No hay error, salón b, impartir clase de...
Voces niños
¿De qué?
Lirio
¿De qué nos va a dar clase maestro?
Sfx. hacha cortando un árbol.
Maestro
¿Qué es ese ruido?
Santiago
¡Es el jardinero, está cortando el árbol que está junto a una banca. ¡Ya está viejo!
Maestro
Yo también estoy viejo...
Diana
Sí, pero usted es un ser vivo...
Maestro
¿Y el árbol no es también un ser vivo? ¿O mis ojos me engañan y es sólo un dibujo de cartón, recortado?
Stephanía
Es que dice la madre superiora que las palomas se juntan y son muy nocivas...
Santiago
No menos que el ser humano...
Maestro
¿Qué dijiste?
Daniela
No le haga caso maestro. Se le cayó un tornillo de la cabeza...
Maestro
No creo. ¿Te llamas Santiago?
Santiago
Sí.
Maestro
¿Por qué has dicho eso?
Santiago
Porque el hombre hace guerras y mata a mucha gente inocente. Incendia los bosques, contamina las aguas, ¿No es eso más nocivo que el excremento de las palomas destruyendo una banca en la que ya nadie se sienta?
Maestro
Ahorita vengo. Ese jardinero me va a oír (mutis)
Daniela
La madre superiora ordenó que lo tumbaran...
Lirio
No se puede hacer nada, ¿Maestro? ¿A dónde va?
Santiago
Vamos a la ventana...
Lirio
Está hablando con el jardinero, lo va a mandar a la porra...
Stephania
¿Y eso?
Diana
No sé ¡Qué raro!
Stephania
Vamos a sentarnos, ya viene para acá...
Maestro
(Entra)
Ya está. Lo arreglé...
Daniela
¿Qué arregló?
Maestro
Véanlo por sus propios ojos.
Niños se dirigen a la ventana.
Santiago
¿Está regando el árbol?
Maestro
Le hacía falta agua, el pobrecito está muy descuidado, con agua sus ramas reverdecerán, se volverán más fuertes, y serán mejor hogar para las aves...
Santiago
¿Y la madre superiora?
Maestro
¡Rezando! Supongo...
Diana
Cuando vea que el árbol sigue ahí, va a reprender al jardinero...
Maestro
No lo hará.
Daniela
¿Cómo sabe?
Maestro
Porque lo sé. Bien niños. Terminó su primera clase, nos veremos pasado mañana, y no olviden la lección de hoy. (Mutis)
Santiago corre hacia la puerta de salida.
Santiago
Ya no está.
Diana
¿Qué?
Todos los niños se amotinan en la puerta.
Santiago
Una de dos, o camina muy rápido o se esfumó.
Diana
Creo que camina muy rápido...
Fernanda
¿Y de qué primera clase habló? No nos dio ninguna clase.
Breve Oscuro.
Segunda Escena
Al tercer día. Sfx: campana. Alboroto de niños.
Daniela
El maestro no ha llegado todavía...
Diana
Ya sabes que muchos de los maestros que vienen a este orfanatorio, no duran...
Lirio
Él se veía distinto...
Diana
No hay dinero para pagarles bien, y cuando encuentran plaza en una escuela normal, se van, como el maestro de deportes...
Santiago.
Vengan a la ventana para que vean lo que descubrí...
Lirio
¿Cortaron el árbol?
Los niños se asoman a la ventana.
Santiago
¿Cómo explican eso?
Diana
El jardinero le puso vitaminas!
Santiago
¿Qué vitamina mejora a un ser vivo en tan corto tiempo?
Fernanda
Una muy buena...
Daniela
¿No dicen que la ciencia avanza?
Santiago
Sí. Pero esto es diferente. Aquí no tiene que ver ninguna ciencia.
Diana
El árbol rejuveneció prácticamente de un día para otro...
Daniela
¡Miren, la madre superiora camina hacia el jardín!
Lirio
¡Va a descubrir el árbol! ... ¿se siguió de largo...?
Stephanía
Ni siquiera le prestó atención, ¿por qué?
Santiago
¡Porque no lo vio!
Lirio
¿Qué?
Santiago
Pudiera ser un espejismo, algo que sólo vemos nosotros...
Diana
¿Nosotros? ¿Quieres decir los que estamos en este salón?
Daniela
¿Pero por qué sólo nosotros, por qué no la madre superiora o los demás?
Maestro
Niños, ¿qué hacen parados junto a la ventana? Todos a sus lugares...
Diana
(En voz baja, a los otros)
Sí vino...
Santiago
Maestro ¿Ya vio el árbol?
Lirio
¿Nos va a explicar qué pasó?
Maestro
El árbol revivió, eso es bueno, tiene que prepararse para el largo viaje.
Santiago
¿Viaje? ¡Ah! Ya entiendo. Se lo van a llevar para colocarlo en otro jardín...
Stephanía
Y tú diciéndonos que era un espejismo que la madre superiora no podía ver...
Maestro
Ella ha materializado lo que deseaba ver: un espacio desocupado. Y nosotros hemos materializado lo que debía ser...
Lirio
¿Un árbol reviviendo?
Maestro
Así es. Todos ustedes en el fondo se sintieron incómodos con la orden de la directora de cortar de tajo la vida de ese viejo árbol. Todos en el fondo hubieran querido detener el hacha. Y así lo hicieron...
Santiago
¿Nosotros? ¿No fue usted quien detuvo la mano del jardinero?
Maestro
¿No fuiste tú quien habló del asesinato de inocentes con tanta indignación? De haber podido físicamente, tú mismo hubieras detenido la mano asesina, o cualquiera de ustedes. Materializar los deseos buenos es algo muy especial y no cualquiera está preparado para semejante don...
Santiago
¿Don?
Maestro
¡Don!
Lirio
¿Y a dónde se supone que va a viajar el árbol...?
Maestro
Ustedes decídanlo...
Fernanda
¿Nosotros?
Maestro
¿No es el árbol un ser vivo?
Niños
Sí
Maestro
¿No les ha brindado sombra? ¿No ha sido cómplice callado de sus travesuras? ¿No han sido sus hermanos sacrificados por la mano del hombre, para que ustedes puedan dormir sobre una cama de madera, sentarse en una silla de madera, escribir en una hoja, con un lápiz y sobre un pupitre cuya materia prima proviene de un hermano árbol?
Niños
¿Hermano árbol?
Maestro
¿No merece un lugar especial ese viejo amigo leal, para que los hermanos pájaros del cielo sigan protegiéndose entre sus ramas?
Daniela
¿Hermanos pájaros?
Diana
¿Por qué habríamos de llamar hermanos a los árboles o a los pájaros?
Maestro
¿No provienen del mismo origen que tú?
Diana
No entiendo...
Maestro
Bien. Se acabó la clase de hoy, la tarea para mañana es resolver el enigma que no entienden. Y desde luego decidir a qué lugar viajará el hermano árbol. (Mutis)
Santiago
Vamos a la puerta
Los muchachos corren tras el maestro que salió.
Lirio
¡Ya no está!
Fernanda
¿Por dónde se fue?
Stephanía
“¡Se acabó la clase de hoy!”
Daniela
¿Cuál clase?
Lirio
¿Y si vamos con la madre superiora para preguntarle quién es él?
Santiago
No. Porque si no le toca este salón, nunca más volverá a darnos clase...
Fernanda
¿Cuál clase? ¿Qué materia? ¿Dónde están los libros que se supone debemos estudiar?
Diana
¿Te gustaría que no regresara?
Fernanda
No, eso no.
Lirio
A mí me cae bien...
Daniela
¡A todos!
Sfx. Campana de recreo.
Diana
Ya es hora de recreo.
Daniela
Después vendrá el maestro de matemáticas.
Stephanía
Yo no tengo ganas de jugar en el patio...
Diana
No vamos al patio...
Fernanda
¿A dónde vamos?
Santiago
Al jardín, para mirar de cerca al hermano árbol.
Todos
¡Vamos!
Breve Oscuro.
Tercera Escena
Ya se tardó...
Diana
No es la hora...
Fernanda
¿Y si la madre superiora lo cambió a otro salón?
Stephanía
¿O le ofrecieron trabajo en otra escuela...?
Lirio
No digas eso...
Diana
Él va a venir, faltan todavía cinco minutos...
Daniela
Él llega antes...
Stephanía
También se va antes de que suene la campana de recreo.
Diana
Eso es cierto. ¿A dónde vas?
Santiago
A la ventana...
Diana
Ya me asomé yo. El árbol está floreciendo...
Los otros
¿Floreciendo?
Se asoman a la ventana
Stephanía
¡Sus flores son del color de los naranjos...
Santiago
No, del color de las manzanas...
Fernanda
No, del color de los duraznos...
Lirio
No, del color de los cerezos...
Diana
No, son del color de las granadas...
Daniela
¿De todos los colores? ¡Eso no puede ser!
Santiago
¿De que te asombras? ¡Nada en relación al hermano árbol es imposible!
Diana
¿Pero cómo?
Santiago
A lo mejor la importancia de un milagro no es cómo sucede, sino que sucede...
Lirio
Ayer, cuando fuimos a verlo lo escuché cantar...
Fernanda
Yo también, pensé que era mi imaginación, por eso no dije nada...
Diana
Su acompañamiento era un arpa...
Stephania
Y su voz ronca, fuerte, como la madera, pero dulce al mismo tiempo...
Daniela
No hemos pensado todavía hacia qué lugar viajará...
Diana
¿Hablas de materializar un deseo?
Daniela
¡Eso más o menos entendí que dijo el maestro!
Fernanda
Si eso puede ser, nuestro árbol entonces, vivirá en un bosque maravilloso...
Lirio
En donde no existan las hachas...
Diana
Un lugar mágico que cuando anochezca, se ilumine con una luz azul brillante...
Santiago
Un sitio a donde puedan llegar todas las hermanas aves de todas las especies, para anidar entre las ramas de los hermanos árboles...
Diana
¿Las hermanas aves también viajarán con él?
Stephanía
Santiago las mencionó...
Santiago
El hermano árbol no estaría completo sin pájaros anidando entre sus ramas...
Stephania
¿“Aves de todas las especies”?
Daniela
¿Sabes cuántas especies existen en la tierra?
Diana
Ya no tantas, muchas se han extinguido, o están a punto de hacerlo. Igual que otras criaturas de la naturaleza...
Stephanía
Yo no sabía eso...
Diana
¿No sabías que en los laboratorios hacen experimentos horribles con los animales?
Lirio
¿O que existen criaderos de animales de pieles bonitas a los que asesinan para hacer abrigos, botas, zapatos que las personas ricas compran?
Santiago
¿Ignoras que a los bebés focas los cazadores los matan a palos para atrapar a sus padres que quieren defenderlos y los asesinan también?
Diana
¿No sabías que hay un proyecto en áfrica para instalar cámaras de video especiales, para que desde otros países, los que se dedican a la cacería puedan disparar contra animales inocentes, mientras están sentados tranquilamente en las salas de sus casas?
Santiago
¿O que en las selvas de México, los cazadores por atrapar una sola cría de una especie de primates, matan a más de veinte adultos que lo defienden, incluyendo a la madre?
Daniela
¿Y para qué quieren atrapar a un bebé mono?
Santiago
Para venderlo muy caro. Claro que es difícil que sobreviva sin su madre...
Stephanía
Cállense. ¿Por qué dicen cosas tan horribles?
Daniela
Más horrible es hacer eso...
Diana
No llores stephanía. Nosotros no matamos a nadie. Sólo somos niños, huérfanos, igual que los bebés primates, cuyas madres son asesinadas...
Fernanda
Sí, somos niños. Pero creceremos, saldremos un día de este orfanatorio y seremos igual o peor que los que cazarán sin necesidad de viajar a las selvas...
Stephania
Yo no quiero ser grande. No quiero abusar de la naturaleza como lo hacen los adultos...
Diana
No podemos evitar crecer. Pero sí podemos evitar maltratar animales, plantas, arboles...
Sfx: campana de recreo.
Daniela
¡Se acabó la hora de clases!
Diana
No llegó el maestro. Ya encontró una escuela en donde sí le pagan bien...
Stephanía
¿Nos hemos quedado solos?
Lirio
(Junto a la ventana)
No, el hermano árbol sigue floreciendo en todos los matices
Diana
Vamos al jardín para escucharlo cantar.
Breve Oscuro.
Cuarta Escena
Maestro
¿Por qué tienen esas caras?
Daniela
Es que no llegó usted a dar la “clase” antier...
Maestro
Pero los descubrimientos que hicieron fueron conmovedores...
Fernanda
¿Cómo lo sabe si no estuvo usted aquí?
Maestro
¡Terribles revelaciones sobre la inconsciencia del hombre desequilibrando las leyes de la creación. El hermano lobo, niños – mata – por instinto y el sacrificio de su víctima ayuda a completar los ciclos de la existencia. ¡Es la cadena de la sobrevivencia controlada la que impide la extinción! ¡El hombre, por el contrario caza por crueldad, no por necesidad; mata por diversión, por enaltecer su soberbia ante los demás!
Daniela
¿Y no hay quien pueda detenerlo?
Maestro
Me temo que no.
Santiago
¿Ni Dios?
Maestro
¡Ni Dios!
Diana
¿No puede?
Maestro
¡No debe!
Stephanía
¡Pero es Dios! ¡Dios todo puede! ¿No?
Maestro
Si Dios detiene las guerras, si Dios detiene la matanza de seres inocentes, ¿Cuándo aprenderá el hombre por sí mismo, a respetar y armonizar con la Naturaleza? ¿Cuándo se enfrentará el hombre al resultado de sus propios actos, para recibir lo que ha sembrado? ¿Cuándo?
Santiago
Nunca.
Fernanda
¿Entonces, no hay nada qué hacer?
Maestro
Al contrario, hay mucho. El hermano árbol ha de viajar de pie, sostenido por sus raíces, con las ramas extendidas, marcando el canon de los vientos...
Stephanía
¿De pie? Mide más de veinte metros a lo sumo, eso es imposible...
Maestro
¿Lo es?
Diana
A estas alturas, nada es imposible. ¿Qué hay que hacer?
Maestro
Un arca...
Daniela
¿Un arca?
Santiago
¿Como la de Noé?
Maestro
La de Noé no llegó lejos. La de ustedes sí.
Santiago
¿Qué tan lejos maestro?
Maestro
¡Tan lejos como permitan ustedes que su pensamiento se materialice!
Breve Oscuro.
Quinta Escena
Fernanda
¿Le tomó cien años a Noé construir su arca?
Santiago
Sí.
Diana
No vamos a vivir cien años, acaso llegaremos a los cincuenta, eso si antes no nos morimos por la radiación de una guerra nuclear...
Daniela
O de hambre o sed porque se hayan acabado finalmente los recursos en la tierra.
Santiago
Aquí dice que Noé la construyó de 300 codos de largo, 50 de ancho y 30 de alto...
Stephanía
Vamos a necesitar al maestro de matemáticas para calcular las medidas...
Diana
Eso y todo el dinero del mundo que no tenemos...
Entra el maestro.
Maestro
El arca de Noé tenía un volumen aproximado de 39500 metros cúbicos, un peso de 13,960 toneladas, que equivalen más o menos a 522 vagones de ganado de ferrocarril. Con una capacidad de 125,280 animales del tamaño de una oveja.
Santiago
Maestro, ¿Cómo vamos a construir un arca de semejantes dimensiones, sin material, maquinaria, herramientas, o dinero para...
Maestro
Medía de largo 133 metros; de ancho 23 metros y 14 de alto, aproximadamente...
Fernanda
Nuestro árbol tiene veinte metros o más de altura...
Maestro
La construiremos a escala, como los arquitectos.
Santiago
En una maqueta no cabe el árbol, ni todos los pájaros del cielo de todas las especies, aunque fueran del tamaño de un punto dibujado a lápiz...
Maestro
(Escribe en el pizarrón)
“Un átomo de Buena Voluntad para quienes nos rodean es suficiente...el resto lo completa....”
Niños
¿Dios?
Maestro
Se acabó el tiempo, pasado mañana decidirán cuando iniciar la obra.
Breve Oscuro.
Sexta Escena
Sfx: tañar lúgubre de campanas.
Personajes entre penumbras, rodeados de una niebla espesa. En sus manos sostienen: Diana un bebe de plástico mutilado. Lirio un mamífero de peluche degollado, Santiago un pájaro muerto, Fernanda un pez de plástico cubierto de una masa negra, Daniela naturaleza muerta. Stephanía un diario abierto.
Diana
¡Que fácilmente toman algunos, decisiones en la que se juegue el destino de vidas ajenas!
Fernanda
La existencia misma pendiendo de dudosas voluntades...
Lirio
Ante la muerte injusta cualquier ser viviente se desgarra por dentro y por fuera, clamando piedad a quien cegará su existencia...
Daniela
¿Quién se inmuta ante la mirada angustiada o escucha los ayees y gemidos de sus victimas, sean hombres, animales o plantas...?
Stephanía
En los periódicos se lee a diario, que barcos petroleros estallan contaminando kilómetros de mar, y causando la muerte de especies marinas.
Daniela
Que los ríos se agotan, los bosques se incendian, las ballenas se suicidan en las orillas del mar...
Fernanda
Que el exterminio de especies de animales es una vergonzosa realidad...
Stephanía
Que hombres, mujeres, niños, mueren a diario víctimas de virus creados en laboratorios, que han sido propagados por el mundo entero...
Lirio
Que los mandatarios que tienen en sus manos el destino de la humanidad, desatan guerras, arrasando con pueblos enteros, para asentar su poderío.
Santiago
Siento horror y vergüenza de pertenecer a esta raza de los últimos días...
Diana
¡Cuando todo se agote, hasta la esperanza, los hijos del mañana no podremos clamar por un milagro de existencia...
Fernanda
“Porque los que han tenido en cada fracción de segundo, - ustedes - no han sido suficientes”
Santiago
“¡Tierras fértiles, extensos océanos, selvas pródigas, cielos dispuestos al amanecer o anochecer...
Lirio
¿Qué más pueden exigir los humanos? ¡Lo han tenido todo por tiempos infinitos, nada se les ha quitado y sin embargo, ¡Qué poco les queda!...”
Stephanía
(Enfrenta al público, rompiendo cuarta pared)
¿Qué herencia dejarán a los Hijos del Porvenir, cuando el Destino los alcance?
Diana
¡Mañana! Con un átomo de buena voluntad, construiremos el arca en la que llegue a un mundo mejor, nuestro hermano árbol.
Oscuro.
Septima Escena
Sobre oscuro sfx: fuerte viento. Música cristalina. Se ilumina escenario.
Diana
El jardinero, - que si podía ver al hermano árbol floreciendo día tras día- me prestó de buena gana herramientas.
Santiago
Yo descubrí unas puertas de tablones, abandonadas junto a una tapia en el terreno no construido del asilo y el jardinero me ayudó - de buena gana – a llevarlas al salón de clases...
Lirio
Yo me encargué de recolectar cuanto clavo hallé en bodegas, baños, salón de música, ayudada - de buena gana- por el jardinero.
Fernanda
Yo de vaciar en envases de refrescos de plástico, pintura de agua de diferentes colores guardados en el cuarto de trebejos, cuyo candado abrió – de buena gana – el jardinero
Stephanía
Yo me ocupé de tomar prestadas las brochas y resistol, que guarda el maestro de artísticas en su taller. Y esta vez el jardinero -, de muy buena gana - vigiló que nadie me descubriera...
Daniela
El jardinero – de muy buena gana – y yo, tomamos prestados, regla, escuadra, compás, calculadora, del maestro de matemáticas...
Maestro
El lunes, con un serrucho que proporcioné yo, se hicieron los primeros cortes para la construcción del arca. Ese día llovió a cantaros. Y los noticieros mencionaron varios terremotos ocurridos en dos o tres países del mundo...
Diana
El martes probamos a ensamblar las primeras piezas cortadas del arca. El viento se desató ese día, con tanta fuerza, que estrelló las ventanas de la oficina de la madre superiora. Escuché en la radio que varias hectáreas de bosques se incendiaron en muchas partes del mundo...
Lirio
El miércoles colocamos los primeros clavos de lo que sería la planta baja del arca. Nunca antes había visto granizar con tanta fuerza, como ese día. En la televisión anunciaron la reunión de los representantes de las potencias mundiales con el propósito de arreglar diferencias antes de decidirse por una guerra...
Fernanda
El jueves hicimos los cortes de madera de la parte superior del arca. Una conjunción de planetas llamó ese día la atención de la humanidad. Los cristianos velaron rezando y anunciando que el Apocalipsis estaba cerca, que los ángeles del cielo descenderían para llevarse a los justos y castigar a los perversos. Lo único cierto es que eran naves no identificadas que se acercaban a la tierra!
Stephanía.
El viernes ensamblamos por fin la parte superior del arca. Una gran emoción nos embargó a todos. ¡Fuimos dichosos! - por primera vez nos olvidamos -, incluso - que algunos de nosotros éramos huérfanos y otros abandonados en el asilo! ¡Lo más extraño de ese día es que nevó!
Daniela
Ese mismo viernes, yo tuve que desbaratar una silla de la cocina del asilo para completar los clavos que nos faltaban - el jardinero desde luego – me ayudó de muy buena gana
Lirio
El sábado, entre todos pintamos el arca. Ese día la madre superiora salió corriendo de su oficina enloquecida porque el cielo se había oscurecido no a causa de una tormenta, de un tornado o de un cuerpo celeste, cayendo sobre la tierra. No, sino por una infinidad de pájaros de todas las especies que finalmente volaron en picada -, minimizando su tamaño -, para llegar a nuestro salón de clases, y guarecerse en el interior de la recién pintada arca...
Santiago
La llegada de los pájaros nos hizo pensar en alimentos, fue así como todos cosimos saquitos en los que guardamos provisiones que tomamos de la bodega del asilo: arroz, sal, azúcar, piloncillo, frijoles, lentejas, patatas, maíz, alpiste, pastas, aceite, entre otros...
Lirio
Esa noche no dormimos, emocionados por nuestros primeros huéspedes y su minúsculo tamaño. Los noticieros se dedicaron a hablar de un extraño fenómeno que había causado la muerte de todas las aves, si bien aún no encontraban los cuerpos...
Daniela
El domingo fue decisivo. ¿Cómo desprender al hermano árbol para que minimizara su tamaño y llevarlo a la parte inferior del arca?
Diana
Un temblor resolvió el problema, las raíces del hermano árbol asomaron radiantes. La madre superiora más asustada que nunca, sólo acertó a ver un gran agujero en la tierra y ordenó al jardinero que lo rellenara.
Santiago
Cuando el árbol se minimizó y el maestro lo colocó sobre el piso de la planta baja del arca, supuse que habíamos llegado al final de la meta. Pero no fue así porque el maestro con toda tranquilidad nos preguntó algo en lo que no habíamos pensado antes...
Maestro
Bien, todo está listo, faltan dos cosas nada más. La primera, ¿en qué mundo queda el bosque que han materializado para el hermano árbol?
Diana
Teníamos que hallar la respuesta antes de que terminara el día. Para sorpresa nuestra, fue el jardinero, asomado a la ventana quien transformó su pensamiento en energía pura...
Lirio
¡En la Luz de las Estrellas! - dijo – apuntando hacia el cielo que ya dejaba ver los primeros astros luminosos...
Fernanda
¡En la Luz de las Estrellas!
Daniela
No hay mejor lugar...
Maestro
El hermano árbol navegará entonces por el universo hasta encontrar un mundo situado en la Luz de las Estrellas...
Diana
Antes de las once de la noche, ya habían llegado al arca minimizando su tamaño los animales de zoológicos, de casas, de calles, de todas partes del mundo. ¡Lo que significaba que quedaba poco tiempo!
Santiago
Se acercaba la partida...
Maestro
El hermano árbol, las hermanas aves, y los demás hermanos de la naturaleza, no podrán viajar solos, ¿No han pensado en eso?
Diana
¿Qué quiere decir?
Maestro
Esta civilización no tiene ya futuro. El arca es la esperanza, ¿quién de ustedes levará el ancla?
Lirio
¿Eso significa, no volver nunca más, Hermano Francisco...
Diana
Sí, el nombre del Maestro era Francisco, y de acuerdo a nuestras investigaciones, había nacido en un pueblecito italiano, hacía mucho, mucho, pero mucho tiempo...
Cambio de luz apoyado por sfx. De animales.
Diana
Al día siguiente, los noticieros anunciaron que los representantes de las potencias no habían llegado a un acuerdo que evitara la guerra. Se habló también de la desaparición inesperada de muchas especies del reino animal y de que los elementos estaban desatados destruyendo ciudades.
En un recuadro de noticias menos importantes se mencionó extraños sucesos dentro de un asilo de huérfanos. Se dijo que la madre superiora había perdido la razón tratando de llenar con tierra un enorme agujero, que sólo existía en su mente.
Lo que nunca dijeron las noticias antes de que estallara la primera de una serie de bombas que desatarían una guerra nuclear que duraría seis meses pero con efectos catastróficos, fue que un arca de enormes dimensiones navegaba en esos momentos por el espacio infinito y que sus tripulantes: siete niños, animales de todas las especies, un hermano árbol de veinte metros de altura, mas un viejo jardinero – se guiaban por una brújula, que señalaba la existencia de un mundo en la Luz de las Estrellas, con habitantes buenos, bosques, mares, selvas, ríos, montañas, vegetación y criaturas de la naturaleza, nunca antes vistos!
Oscuro