SUEÑO PECAMINOSOS (Escrito por POLgarci)
SUEÑOS PECAMINOSOS No había hecho más que empezar la mañana, pese a que yo ya llevaba más de una hora tumbado sobre la arena de la...
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LOS REFUGIOS

Autor/a: MARGA
Estadísticas Resumen
Fecha de publicación: 08/09/2010
Leído: 986 veces
Comentarios (1)
Valoracion de la obra: 0

No hay resumen
Tomas se hallaba llorando en su casa. En este día sus compañeros se habían burlado de él hasta más no poder. Las risas eran incontrolables. El motivo de las burlas era su color de piel: era totalmente negro. Su coeficiente intelectual superaba lo normal. Él pensaba muy a profundidad. El hecho de que fuera negro no significaba que no pudiera sentir y que no tuviera sentimientos. Él podía reconocer cuando algo era hecho de buena Fé y cuando algo no. Sabía distinguir bien las amistades y elegirlas. Había nacido de ese color porque su padre era brasilero y había tenido relaciones con su madre una noche en un boliche mientras la emborrachaba. Éste ya había fallecido cuatro años atrás y la madre de Tomas se hizo cargo de éste sola desde entonces cobrando la pensión de su padre y trabajando como empleada administrativa. Pero la parte económica no viene al caso en esta historia.
El hecho de que Tomas fuera alguien de color no significaba que no pudiera ver y sentir las cosas como realmente eran. Es más, él era uno de los que más se daba cuenta de que clase de persona era cada uno en particular. Sabía diferenciar bien las amistades. Y por sobre todas las cosas, sabía cuando algo era hecho con buena intención… Y cuando no. Era alguien muy listo. El más listo de la clase.
Cuando su madre escuchó ruidos en el comedor bajó las escaleras y vio a su hijo llorando en el piso. Corrió hasta él y le limpió las lágrimas.
-¿Qué te pasó?- preguntó ella.
-Se ríen de mí porque soy diferente- respondió él.
-No eres diferente.
-Pero soy negro, no soy normal. Soy un “villero” como dicen ellos.
-No eres eso de ninguna manera.
-Ellos dicen que todo lo que dicen es verdad y que nunca mienten. Agregan también que el blanco es el color de piel perfecto.
-Tú eres alguien muy especial.
-Entonces admites que no soy como todos…
-No digo eso, solo digo que…
-Tengo doce años, la edad suficiente para saber como son las cosas.
-Te falta mucho que aprender.
-Por favor… Basta. Déjame solo.
Tomas se fue corriendo hasta su habitación en la planta alta. Cerró la puerta con llave y se puso a llorar en la silla frente a la computadora. Estuvo así por un par de minutos hasta que se calmó leyendo un cuento escrito por él que tenía almacenado en sus archivos.
De algún modo los cuentos que Tomas escribía le servían como un refugio. Cada vez que se sentaba a escribir se sentía en su propio mundo sin que nadie pudiera molestarlo con nada. Se cerraba a los demás y sentía que estaba en una cueva aprendiendo nuevas lecciones de la vida. Y con eso también sentía que sus conocimientos avanzaban y tenía la esperanza de ser alguien “normal” (como él pensaba que eran todos los demás por el simple hecho de ser color blanco) en algún momento. Cada vez que escribía pensaba muy profundamente el argumento, el contenido y el mensaje que quería expresar. Sus historias se basaban en lo que era la realidad actual y en las maldades que él sufría por parte de los demás. Temas como la discriminación, el rechazo, la euforia y el miedo eran los que él más utilizaba. Pero siempre buscaba algún nuevo mensaje que dejar. Le gustaba mucho aprender cosas nuevas.
Inmediatamente prendió el monitor y se fue al programa de Word. Comenzó a escribir oraciones sin sentido hasta que logró armar palabras con sentido. De alguna manera esas palabras le empezaron a hablar…
-Escríbenos…
-¿Quién eres?- preguntó Tomas.
-Yo soy una de las muchas ideas que hay en tu cabeza… Te estamos pidiendo que por favor nos escribas…Danos vida… Danos a conocer…. Muestra tu talento a los demás. No temas, somos tus amigos.
-Lo intentaré.
-Háblanos… No nos dejes solos… Tú eres el único que nos entiende y el que nos escucha siempre…
-No creo que pueda hacer grandes cosas… No soy tan inteligente como los demás. Soy un maldito negro.
-Puedes lograr grandes cosas si te lo propones.
-¿Cosas como cuales?
-Puedes sorprender a todos con tus escritos. Inténtalo… Si los demás piensan que eres medio especial solo por tu color de piel entonces demuéstrales que la inteligencia va más allá que lo que se ve por fuera.
-Tienes razón… Puedo escribir sobre mi problema.
-Será un placer conocerte. Empieza con tu relato.
Tomas abrió una hoja nueva sin borrar el dialogo que había establecido “con sus cuentos” y empezó a escribir una historia.
Lo que estaba escribiendo trataba sobre un chico de dieciséis años que había hecho de todo para integrarse con la sociedad y que no lo aceptaban porque era deforme de cara y de ambas manos. Todos se reían de él y lo mataban a maldades. Una de las más grandes cosas que le hicieron fue la de echarle un balde de pintura en pleno público. Desde ese momento se empezó a creer todas las cosas que le decían y le gritaban. Tal y como le pasaba a Tomas.
Lo que más llamaba la atención de este chico era que nadie quería conocerlo por la apariencia que tenía. Nadie quería acercársele porque causaba miedo y asco entre las personas.
Pero cierto día todo cambio… Caminando por la calle el chico se encontró con una mujer a la que estaban asaltando a mano armada. Como no tenía nada que perder decidió ir y defenderla. El delincuente se escapó con las manos vacías y la chica quedó impresionada por tal valentía. Fue entonces cuando el joven quiso huir y la voz de la hembra lo detuvo. Él se dio vuelta y se tapó la cara. Ella le fue quitando las manos lentamente y le agradeció lo que hizo. El chico se puso a llorar lentamente y la mujer le secó las lagrimas sin asco alguno. Por primera vez había encontrado a alguien que lo supiera apreciar como realmente era por dentro: una gran persona.
Cuando Tomas terminó de escribir la historia se fue a dormir inmediatamente.
Al otro día imprimió el cuento y lo llevó a su escuela. Se lo dio al director para que lo leyera y para que le diera su opinión. De inmediato el hombre salió fascinado con la historia que había acabado de leer. Nunca había leído nada igual. Pidió la autorización de Tomas para poder publicar el cuento en algún medio para que todos lo conocieran.
Una semana más tarde el cuento fue publicado en una pagina de Internet y recibió muchísimas criticas positivas y ni una negativa. Fue entonces cuando se empezó a correr el rumor por todo el colegio sobre la gran inteligencia que Tomas podía llegar a tener.
Cierto día en su clase fue sorprendido por todos sus compañeros que lo arrinconaron contra una pared y le preguntaron de donde había sacado tan maravillosa idea a lo que Tomas respondió:
-El color de piel no hace a la persona…
Los demás chicos se quedaron mudos. No se atrevieron a decirle nada y lo soltaron. Se le quedaron mirándole fijamente a los ojos y Tomas agregó como ultimas palabras para finalizar la historia de sus maltratos:
-Ustedes son unos malditos discriminadores… Ustedes tienen negro algo más importante que la piel… Tienen negro su corazón…

Comentarios - Deja tu comentario sobre la obra
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ChanChan...
Esto y la saga crepusculo bastan para provocar un infarto cerebral  a los desportegiodos lectores....
Autor: carfgames | Fecha: 10/10/2010 22:08:32

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