El Arca obra de teatro para niños, tema Ecofilia (Escrito por karmina)
El Arca De Karmina L. Fanjul Primera Escena Cuadro 1- La Selva. Sobre una música sublime, selvática, aparecen en escena...
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Pequeñas e inquietas historias

Autor/a: Ely
Estadísticas Resumen
Fecha de publicación: 28/05/2009
Leído: 1235 veces
Comentarios (3)
Valoracion de la obra: 6,5

Pqueñas e inquietas historias escritas por mi, ambientadas en diferntes momentos y con diferentes personajes.

                       Pequeñas e inquietas historias.

                     Catalina

 

Catalina era una simple y humilde muchacha de la edad medieval además de esto era hija ilegítima igual que todos sus hermanos. Ella vestía con harapos los cuáles trataba de arreglarlos y adornarlos para ir a bailar donde se concentraban mayor cantidad de personas para poder conseguir dinero. Algunas personas se apiadaban de ella y lanzaban unas cuántas monedas al trozo de tela que colocaba en el suelo a veces tenía tan mala suerte que venían los soldados a quitarles el dinero a todas las bailarinas, juglares y malabaristas que se encontraban ahí.

Ella sola cuidaba a su anciana madre por que sus hermanos se habían ido a la llamada cruzada para recuperar el sepulcro de Cristo, el único hermano que no había ido era por que se encontraba muerto, por el simple hecho que había cometido un agravio tan grande en aquella época que lo habían torturado y más tarde le habían dado la muerte.

De vez en cuando su amigo Eduardo le traía telas y diferentes cosas de otros países que conseguía en sus continuas expediciones.

Su gran amiga Sofía practicaba la brujería hace años silenciosamente, por que si era descubierta sería castigada con la muerte, muchas personas sospechaban de Sofía. Aunque no tenían pruebas concretas para acusarla ante la Santa Inquisición.

Catalina se encontraba danzando como de costumbre con su pandero cuando vio a los soldados venir agarró el trozo de tela que se encontraba en el suelo con las monedas y salió corriendo muy rápido para no ser alcanzada, a continuación fue hasta el mercado a comprar pan para su madre, de regreso a su horrible casa se encontró con Sofía la cuál llevaba objetos para realizar sus extraños rituales e invocaciones. Los vecinos del sector le recomendaban a Catalina que no se juntara con Sofía por que esa muchacha algo extraño tenía a veces se encerraba por días evitaba las iglesias y los diversos artículos como cruces, vírgenes o Cristo. Eduardo cuando la iba a visitar también le mencionaba que tratara de alejarse de Sofía por que muchos especulaban que ella era bruja y ser amiga de ella solo le causaría problemas. A pesar de todas las advertencias posibles Catalina no hacía caso de todos esos rumores.

Sofía confiaba mucho en su amiga y decidió compartir su secreto con ella y la invitó en la noche a su casa. En ese momento los vecinos se encontraban platicando con las personas que pertenecían a la Santa Inquisición para que de noche la casa donde vivía Sofía fuera allanada, para ver si encontraban aunque fuese una pista para poder inculparla de bruja y darle la muerte.

Catalina fue a bailar como todos los días después regresó a su casa a cuidar y alimentar a su madre. Cuando anocheció fue hasta donde vivía su amiga golpeó suavemente la puerta, Sofía la cuál vestía extrañamente le abrió la puerta y la invitó a pasar, al medio de la casa había una enorme fogata que iluminaba las paredes y además había extrañas plantas y objetos. Sofía se acercó a Catalina y le confesó al oído que ella era una bruja, a continuación de mencionarle aquello Sofía se sentó en el suelo al lado de Catalina y comenzó a invocar extraños seres. Catalina nunca había visto algo tan repugnante y asqueroso que ver a su amiga invocando aquellos seres que ella no tenía idea que existían, trató de levantarse del suelo pero Sofía la retuvo y Catalina sentía una presencia extraña y maligna a su alrededor. Afuera de la casa de Sofía se encontraban los vecinos y personas de la Santa Inquisición con un enorme tronco dispuestos a derribar la puerta de la casa. Comenzaron a dar fuertes golpes contra la puerta hasta que la derribaron Sofía se levantó del suelo, salió corriendo y se escondió en uno de los cuartos las personas entraron y a la única persona que vieron fue a Catalina sentada al frente de la fogata nadie lo podía creer ella era la verdadera bruja y no Sofía, al menos eso pensaban las personas que la inculparon. Fue aprisionada y se la llevaron hacia un calabozo mientras Catalina no dejaba de gritar que ella era completamente inocente. Le avisaron a su anciana madre la cuál rompió en lágrimas por que no podía creer semejante barbaridad sobre su hija. Su amigo Eduardo trató de interceder por ella frente a la Santa Inquisición pero no dio resultado y no había nadie más que lograra hacer algo por ella para que no fuera condenada a muerte. En ese momento Catalina se encontraba en el calabozo desesperada llorando mientras en su mente recordaba los rumores que los vecinos habían dicho sobres su amiga y también la voz de Eduardo diciéndole que se alejara de Sofía por que la amistad que mantenía con ella solo le traería problemas. Sintió rabia de no haber escuchado las advertencias que le hacían por no haber oído y no creer ahora se encontraba en un inmundo calabozo a horas que su sentencia de muerte fuera dictada, ya que para todos ella era la verdadera bruja y no Sofía, lo que más tristeza le daba era de quién cuidaría ahora a su anciana ya que sus hermanos se encontraban muy lejos. Un hombre le llevó un trozo de pan y un vaso con agua Catalina solamente bebió el agua pero no se sirvió el pan por que no tenía apetito.

Sofía se encontraba alistando sus cosas para irse a otro lugar muy lejos de donde se encontraba, ella sentía pena por lo que iba a suceder con su amiga pero no la suficiente como para admitir frente a la Santa Inquisición que ella era la verdadera bruja y le dieran la muerte. Sin decirle a nadie para no levantar sospecha Sofía se marchó de la ciudad y jamás regresó.

Sacaron a Catalina del calabozo le ataron con una cuerda las manos y la llevaron sujeta hasta la plaza, donde había una gran cantidad de personas esperando que le dieran muerte a la bruja. La pusieron al frente de la hoguera mientras un hombre decía que ella era condenada a muerte por ser bruja y que cualquier persona que fuera descubierta practicando algo semejante recibiría exactamente el mismo castigo. Catalina fue amarrada en un tronco muy grueso y a sus pies colocaban paja y encendían el fuego, mientras su amigo Eduardo observaba de lejos entre la multitud la muerte de su amiga, la que sentía como el fuego le quemaba la ropa, la piel y todo el cuerpo. Catalina visualizaba entre el humo costosamente a la multitud que apreciaba su muerte, minutos después se encontraba muerta y calcinada, sacaron su cuerpo que aún permanecía amarrado al grueso tronco, la envolvieron en un trozo de tela y a continuación la sepultaron sin sentir pena alguna.

Autora: Elizabeth Parizót

 

 

 

 

 

Consuelo y Javier.

Consuelo era una verdadera aventurera, le encantaba viajar por todo el país para conocer diversos lugares, en algunas ciudades trabajaba de camarera o limpiando baños para juntar dinero y alimentarse, para ahorrarse el costo del viaje se colocaba en la carretera hasta que un automóvil o una camioneta se detuviera y la llevara hacia la ciudad que ella deseaba.

Un día se encontraba en la carretera con su maleta en el suelo al lado de sus pies, a cuarenta centímetros de ella había un hombre tres años mayor llamado Javier, el cuál se encontraba vestido de rojo y tenía un cigarrillo en su mano que estaba por encender, de repente una camioneta se detuvo, el hombre que la conducía se asomó por la ventana y les dijo que si querían se podían subir en la parte de atrás, por que el se dirigía hacia la ciudad siguiente. Javier ayudó a Consuelo a subirse a la camioneta y también con su maleta, durante el viaje hablaron y se agradaron mucho, lo que Consuelo no sabía era que Javier en su maleta de color negro, llevaba un revólver con el cuál hace tres meses, había asesinado a un hombre, en una ciudad que había estado anteriormente, según Javier este crimen lo había cometido por un ajuste de cuentas. Javier era muy buscado por la policía, incluso en algunos periódicos había aparecido, pero Consuelo no compraba periódicos y extrañamente se informaba de lo que sucedía a su alrededor. Llegaron hasta la ciudad, se bajaron de la camioneta y Consuelo invitó a Javier a conocer la playa de aquella ciudad, Javier aceptó y fueron los dos juntos caminando hasta la playa. Consuelo dejó su maleta sobre la arena, se quitó las zapatillas y los calcetines que llevaba y corrió hacia el mar, para sentir el agua helada sobre sus pies, Javier se sentó sobre su maleta y observaba desde ahí a Consuelo. Llegó la noche y los dos sacaron las mantas y chales que llevaban los extendieron sobre la arena y durmieron en la playa, sintiendo el ruido del mar. Amaneció el día siguiente, se levantaron viendo las olas del mar, después que guardaron los chales y las mantas en sus respectivas maletas, Javier invitó a desayunar a Consuelo a un pequeño local de comida. El local no era muy grande y tampoco limpio, habían quince mesas redondas con sillas a su alrededor, Consuelo y Javier se ubicaron en una de ellas y prontamente la única señora que atendía fue a pedirles su orden, los dos pidieron una taza de café y pan tostado, cuando terminaron de comer Javier pagó la cuenta, con dinero que había robado. Consuelo propuso arrendar un cuarto en un pequeño hotel de dos pisos que se encontraba a tres cuadras del local. Llegaron hasta el hotel y Consuelo con algo de dinero que tenía guardado pagó el arriendo del cuarto, en la habitación habían dos camas Consuelo dejó su maleta sobre una de ellas y partió a buscar trabajo, mientras que Javier se recostó sobre la otra cama a dormir. Consuelo trató de conseguir trabajo en diferentes partes, pero nada le resultaba hasta que fue a un local de comida rápida y la contrataron para limpiar los baños de allí y le dijeron que el día siguiente empezaba a trabajar y que llegara en la mañana. Consuelo regresó alegremente al hotel y llegó hasta el cuarto para comunicarle la noticia a Javier, pero este se encontraba durmiendo placidamente, cuando Javier despertó Consuelo le anunció que había encontrado trabajo, limpiando el baño de un local de comida rápida y que el también debería buscar en que trabajar, esto fastidió un poco a Javier ya que el no tenía ni la menor idea lo que era trabajar, por que desde que se había marchado, de la casa de sus padres había robado o mendigado. Al otro día Consuelo se levantó temprano, desayunó en el primer piso del hotel y después se marchó a trabajar. Llegó hasta el local de comida rápida se puso un delantal y le dijeron que por mientras fuera a limpiar el baño y que cuando llegaran personas les pasara papel higiénico, Javier se salió de su cama, se vistió, fue a desayunar a continuación salió del hotel para ir a asaltar a alguna persona. Consuelo roció agua sobre el piso de cerámica y comenzó a limpiarlo, mientras ella lavaba el piso, Javier contaba el dinero que le había robado a una mujer que iba caminando a su trabajo, guardó en su bolsillo todo lo que había robado y después lo gastó comprando una botella de vino y cajas de cigarrillos. Terminó el mes y a Consuelo le dieron su sueldo, esto le sirvió para pagar más días en el hotel, Javier no aportaba nada de dinero, por que todo lo que robaba lo gastaba en él, comprando botellas de vino y cajas de cigarrillos, Consuelo se encontraba enamorada de Javier por eso no le molestaba que no la ayudara a pagar el arriendo del cuarto.

Un mes después los dos se convirtieron en novios, iban juntos a la playa, y salían a recorrer la ciudad, Javier asaltó a varias personas para poder comprarle una bella pulsera de oro a su novia, a Consuelo le pareció extraño un obsequio tan costoso y le preguntó de donde había obtenido el dinero, el le mintió diciendo que últimamente había estado trabajando sin que ella supiera para darle aquel regalo, Consuelo se limitó a no hacer ninguna otra pregunta y a creer la mentira.

El local donde trabajaba Consuelo cayó en crisis económica, por la escasa cantidad de personas que asistían a el, entonces tuvieron que cerrar y la muchacha y otras personas se quedaron sin trabajo, Consuelo regresó caminando al hotel y le dijo a su novio que se había quedado sin trabajo y también le propuso, viajar a otra ciudad por que se encontraba agobiada de estar en la misma parte, ella era una aventurera detestaba estar en un lugar fijo. Javier dijo que no había ningún problema, alistaron sus cosas, bajaron tomados de la mano la escalera y Consuelo pagó el hotel, se dirigieron a la hermosa playa para verla por última vez, llegaron a la playa, Consuelo dejó su maleta sobre la arena mientras Javier se dirigía a comprar una casa de cigarrillos por que se le habían acabado, Consuelo se sentó sobre unas rocas y se hirió accidentalmente su mano derecha, le sangraba mucho la mano y no tenía en su maleta un pañuelo para amarrárselo, entonces abrió la maleta de su novio y encontró envuelto en un pañuelo blanco un revólver y doblada en cuatro partes una hoja de periódico, estiró la hoja y vio que decía que su novio era un asesino y que se encontraba desaparecido. Javier regresó de comprar y vio a Consuelo con el revólver que pertenecía a el en su mano derecha y en su mano izquierda una hoja de periódico, Javier le ordenó a su novia que le devolviera el revólver y la hoja de periódico y que olvidara lo que había encontrado en aquella maleta, pero ella no accedió y comenzó a exigirle violentamente que le explicara por que era un asesino, como Javier no le respondía Consuelo gritaba cada vez más fuerte y las personas que se encontraban en la cercanía los comenzaron a observar. Javier le pedía que por favor se silenciara, pero ella gritaba y gritaba, en un arrebato por los estridentes gritos de su novia, Javier le quitó el revólver y le disparó, Consuelo cayó muerta sobre la arena y las personas que se encontraban a su alrededor salieron corriendo espantadas y una de ellas llamó a la policía.

No lo podía creer, como tuvo el valor de ser tan torpe, de asesinar a la única persona que había compartido con el y también el único ser humano que le había dado un inmenso amor y cariño verdadero, ya que toda su vida había sido despreciado por sus padres y por las personas que lo rodeaban. Javier se sentó al lado del cuerpo de Consuelo que no tenía ni un aliento de vida y la abrazó mientras su ropa se empapaba de sangre que provenía de su novia muerta. Minutos después apareció la policía, Javier no se inmutó, ni trató de huir, como lo había hecho en su crimen anterior por que encontraba que merecía ir a la cárcel por muchos años por haber asesinado a la persona que más quería en el mundo.

Autora Elizabeth  Parizót

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La historia de Juan.

Esta es la historia de un muchacho llamado Juan que se desgastaba por el amor de una mujer pero finalmente terminó encontrando el verdadero amor a manos de otra mujer.

Juan se encontraba muy enamorado de Soledad para el, ella era como un rayo de sol en una triste mañana de invierno. A todos los que vivían en el pequeño pueblo les daba tristeza ver todo lo que hacía el muchacho por Soledad, sin embargo ella no correspondía a nada de lo que Juan realizaba.

Juan le obsequiaba casi todos los días a Soledad, flores, chocolates, poemas escritos por el, tarjetas de amor, entre otras cosas, las cuáles Soledad sin compasión las lanzaba al basurero, por que ella quería a otro hombre, el cuál era un amor prácticamente imposible pero Soledad no perdía las esperanzas de poder estar con el.

Cuando Soledad salía de su casa e iba a pasear por el pueblo, Juan cordialmente la acompañaba, pero ella ni siquiera lo miraba, ni tampoco respondía las preguntas que el le hacía.

En la casa de la muchacha había un balcón y Juan todas las semanas al anochecer le llevaba de regalo a Soledad una serenata, donde el mismo interpretaba bellas canciones, pero su voz sonaba con desesperación, Soledad con irreverencia abría la ventana y se asomaba al balcón iluminado por la luz de la luna y le pedía a Juan que se marchara, otras veces simplemente lo ignoraba. Un día mientras cantaba para Soledad la desesperación de Juan fue tanta que se desmayó, los músicos le avisaron a la joven pero a ella no le importó, ni siquiera fue a ver si el se encontraba bien.

La mayoría de las personas del pueblo pensaban que Soledad no tenía corazón y si lo tenía era de piedra, por la forma que despreciaba a Juan, los padres de la muchacha le aconsejaban que aceptara al joven por que era bueno y noble pero Soledad se rehusaba completamente.

El pobre Juan sufría tanto por no tener el amor de Soledad, que por las noches le era difícil dormir y en su pensamiento solo cabía ella, además en su rostro se veía una clara expresión de tristeza.

Aconsejado por sus amigos que no soportaban verlo sufrir tanto por aquella mujer, Juan conoció a Margarita una muchacha de la misma edad de el, bella y muy sencilla. Cada día que transcurría el iba queriendo más a Margarita y olvidándose de Soledad, su nuevo amor si aceptaba sus obsequios y las serenatas que el mismo interpretaba.

En el pueblo se corrió el rumor que Juan por fin se encontraba feliz, por que su nuevo amor si lo correspondía. Finalmente se cumplía el sueño de Juan dar amor y ser correspondido aún por más amor. Soledad no tenía ni la menor idea de estos rumores, aunque le parecía extraño que hace varias semanas no había recibido ningún regalo o insinuación de Juan y de cierta forma lo estaba extrañando y a la vez queriendo en su interior.

La relación entre Juan y Margarita se volvió excelente que a los pocos meses decidieron casarse, esto causó mucha felicidad en la familia de los dos jóvenes.

Por decisión personal Juan optó por invitar a todo el pueblo excepto a Soledad a su boda. El mismo hizo las tarjetas y las fue repartiendo casa por casa con mucha felicidad. Soledad escuchó vagamente algunos rumores de que Juan se iba a casar, ella no lo podía creer, para Soledad le resultaba imposible que Juan hubiera olvidado en tan pocos meses todo lo que sentía por ella. Soledad salió a caminar por el pueblo y encontró sobre la acera una tarjeta de invitación, la recogió y vio que esta tarjeta era la de invitación para el matrimonio de Juan, leyó el día y a la hora que se iba a realizar y a continuación la dejó tirada en el suelo.

Llegó el anhelado día, Juan se despertó muy temprano y bastante nervioso, horas más tardes se vistió con el impecable traje que había comprado, mientras en su casa Margarita se peinaba y se acomodaba el vestido de novia.

En su casa Soledad encontró un poema escrito por Juan, este era el único poema que no había lanzado a la basura, se puso un vestido blanco, delgado y algo roñoso, salió de su casa y se fue caminando hasta la iglesia donde se iba a realizar la ceremonia llevando el poema en la mano. Juan llegó junto su familia y entró a la iglesia la cuál se encontraba adornada por cintas blancas y rosas, a continuación llegó Soledad y se escondió detrás de unos árboles que había afuera de la iglesia, diez minutos después apareció Margarita vestida de novia se veía encantadora muy parecida a un ángel. Soledad permaneció toda la ceremonia escondida detrás de los árboles, mientras escuchaba desde afuera de la iglesia la voz del Padre. Cuando la ceremonia se dio por terminada muchas personas, se ubicaron a la salida de la iglesia y cuando Juan junto a su esposa salieron cogidos de la mano les lanzaron miles de pétalos de flores y también arroz. Soledad salió de detrás de los árboles, se escabulló entre la multitud y se acercó a Juan para que este la viera. Juan al verla se sorprendió y recordó en su mente algunos viejos sentimientos que había sentido por ella y en su mente pensó ´´ te quise mucho pero ya no es así ´´ a continuación de pensar esto besó a Margarita, mientras Soledad se alejaba de él. Los esposos y los invitados se empezaron a retirar para ir a la casa de Juan donde se iba a realizar la fiesta de celebración, Soledad se quedó sin nadie a la salida de la iglesia, sentía rabia por no haberse percatado antes de que si quería a Juan o por lo menos haber aceptado sus cumplidos y haberse dejado enamorar por el, si lo hubiese hecho en este momento ella sería su esposa. Soledad comenzó a observar el suelo repleto de pétalos de flores y arroz mientras sujetaba el hermoso poema escrito por Juan mientras tanto sus ojos se llenaban de lágrimas las cuáles mojaban el papel donde se encontraba escrito el poema.

Elizabeth Parizót


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prritas
  tod@s son unas malditas perras... haci  q vayanc al areconchasumare ok
no  m jodn
Autor: perra | Fecha: 17/06/2009 18:06:25

pueden hacerle un cambio?
disculpen la obra es muy buena pero no podrian hacerla en forma de obra de teatro como:

Narrador: estaba catalina...........
Caltalina (sentada en un ricon) sueltenme


algo asi no??

bueno me ayudan

choa
Autor: Kalrla | Fecha: 10/06/2009 0:37:10

arriaga

hola

Autor: manuel | Fecha: 30/05/2009 16:05:53

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