Un trabajo bien hecho. 3
El
taxi le dejó en la puerta del hotel. En el trayecto desde el aeropuerto había
visto, al menos veinte carteles que hacían referencia a la lucha contra el
SIDA. El eslogan de uno de ellos, reclamando “solidaridad y esperanza” en la
lucha para vencer la enfermedad, le había hecho sonreír.
Llegó
a recepción y pidió amablemente el encargado que comprobara en el ordenador si
había una reserva de habitación a su nombre.
-…
¿Señor Kimball…? Aquí está, la 529. Tenga la llave señor… ¿quiere que avise a
un botones para que le acompañe?...
-No es
necesario, muchas gracias, conozco el camino.
-Adiós,
señor… y feliz estancia.
-Muchas
gracias, sin duda lo será.
Camino
del ascensor, comprobó que desde la última vez que estuvo, hacía ahora seis
años, el lujoso hotel, propiedad de la D.H.P., en la que trabajaba desde hacía
quince, había cambiado poco. Era la tercera reunión a la que asistía y aunque
era el más joven del quipo de dirección, estaba convencido de que en esta
ocasión sus colegas y el propio Presidente de la compañía reconocerían la
efectividad del proyecto que en la última reunión había presentado. Los
carteles demostraban que no estaba equivocado.
Abrió
la puerta de la habitación, y después de echar un vistazo y darse una ducha, se
dirigió al armario ropero. Eligió un traje negro, con una rayita azul y una
camisa blanca.
-Esto
es organización-pensó-, todo en su sitio y en el momento oportuno..., el
trabajo en equipo funciona.
Se
vistió sin prisa y después de mirarse en el espejo, y observar que su aspecto a
los cuarenta y cinco era espléndido. Cogió el abultado maletín, dejó la
habitación y se dirigió a la novena planta.
Cuando
abrió, con su llave personal, la puerta de la sala de juntas, miró el reloj…
las diez en punto de la noche.
Era
una estancia grande y estaba casi vacía. Una enorme mesa ovalada en el centro y
seis sillas alrededor, era todo el mobiliario que podía verse con la tenue luz
ambiental.
-Buenas
noches, señores. – Cinco voces, casi al unísono, le devolvieron el saludo.
-Buenas
noches Kimball- era el Presidente- ¿Qué tal el viaje?
-Bien,
muy bien, señor- y tomo asiento en la única silla que quedaba libre.
-Si
les parece, caballeros,- prosiguió el Presidente-comenzamos la reunión. Ante
todo, felicitar al señor Kimball; perdón,… al señor América, por el éxito de su
“proyecto SIDA”. Hay que reconocer que estaba acertado en la idea de crear en
el laboratorio un virus de estas características. Sus resultados han sido
espectaculares..., millones de muertos y la garantía de que en los próximos
años la cifra crecerá, avalan el éxito…, de todo corazón... ¡Felicidades!
-Gracias,
señor
-Bien.
Ahora pasemos al seguimiento de los planes que aprobamos en la última reunión,…
¿Señor Europa?...
Era
un hombre regordete y calvo que rondaría los sesenta. Abrió el portafolio
que tenía sobre la mesa y sacó
algunos informes…
-Bien,
caballeros,-comenzó a hablar con propiedad-. Una vez derribado el muro de
Berlín, que como todos ustedes saben propuse en su día a fin de unificar
Europa, ahora hemos conseguido infiltrar gente a nuestro servicio entre los
máximos mandatarios de la Comunidad Económica Europea… ¡Europa es nuestra!..y
el viejo Continente está en nuestras manos...Sin el telón de acero... los
planes que trazamos, referentes a mantener varios focos de guerra
simultáneamente se han cumplido... Rusia está inquieta y dividida, y los
resultados de aquella estrategia son Bosnia Sarajevo..., en fin ya los conocen.
Ahora hemos tratado de involucrar en los conflictos a Estados Unidos y espero
que todo se cumpla según lo previsto.
-¿Y
el narcotráfico?-preguntó el Presidente.
-Señor,
son asuntos menores... Hemos tenido algún problema en España..., aunque desde
luego nada preocupante, que nos ha obligado a buscar rutas alternativas.
Nuestro personal en ese país confía en que las drogas de diseño puedan entrar
sin dificultad. Ya sabe..., hemos implicado, siguiendo la costumbre, a altos
mandatarios, policía, jueces,.. en fin, lo habitual.
-¿Y
la prostitución y el tráfico de órganos?
-Sin
problemas, señor.
-Bien,-sonrió
el Presidente, satisfecho- En cuando a los países subdesarrollados, ¿que pueden
decirnos los delegados de Asia y África...?
-Pues
la verdad,- contestó Asia- es que nos limitamos a seguir los planes previstos…
He de reconocer-y sonrió malévolamente- que no tenemos mucho trabajo, porque
prácticamente en todo el continente reinan el hambre, la miseria y la
destrucción. Ya saben ustedes que lo último que hicimos fue lo de Irán y,
aunque no salió mal, lo cierto es que esperábamos mejores resultados. Por otro
lado, estamos trabajando en el asunto Palestino y creo que en breve podrán ver
los resultados de algunos planes que hemos puesto en práctica para originar
conflictos bélicos en la zona. De todas maneras, creo que hicimos una gran
aportación, apoyando y facilitando la expansión, por todo el mundo, de las
sectas y religiones basadas en el convencimiento de que el poder radica en el
hombre… Tenemos controlado el fanatismo religioso y de vez en cuando acercamos
el fósforo al bidón de gasolina…
-Bien-
insistió el Presidente- De todas formas, no quiero que me dejen a un lado el
asunto de la xenofobia… y los miró a todos, uno por uno- En Europa, está dando
buenos resultados; sigan en esa línea. Creen grupos de jóvenes fanáticos, ya
conocen el sistema… ideología exacerbada, deseos de dominio sobre otras
razas.., ¡en fin, qué les voy a decir a ustedes que no sepan ya!...
Por
otro lado, quiero que tengan presente que pronto contaremos con un factor a
nuestro favor..., el fin de milenio. La gente ya empieza a sentir miedo, a temer
un cambio, y eso hemos de aprovecharlo.
-La
publicidad subliminal-apunto América- es un campo en el que quisiera que todos
reflexionáramos…
-Efectivamente-
dijo el Presidente satisfecho de la actuación de Kimball-, precisamente ahora
iba a hablarles de ello… Adelante señor América….
-Gracias,
señor… Quiero que recuerden los resultados tan brillantes que obtuvimos en
épocas anteriores… consumo, inflación... y a nivel de individuo la incidencia
ha sido mayor porque nos ha permitido controlarle y despersonalizarle…
-Es
cierto- comentó Europa-, y las estadísticas lo demuestran... En nuestro
continente, siguiendo las indicaciones de nuestro compañero Kimball, hemos
conseguido resultados dignos de tener en cuenta, sobre todo, en el cambio del
alcoholismo, el sexo y lo que es mas
importante en los países desarrollados..., la soledad, la inquietud, el estrés
y la locura que, queramos o no reconocerlo, aumenta el número de suicidios y de
enfermedades degenerativas. Y todo ello sin nombrar el mundo de la música,
donde los mensajes subliminales, como decía mi colega, nos proporcionan un
gran número de seguidores. Recuerden la
cantidad de jóvenes que conseguimos atraer a conciertos mediante pactos con
cantantes o grupos de moda… No olviden- y puso énfasis en sus palabras- el
éxito que supuso para nosotros, cuando conseguimos atraerlos hacia la
parasicología y los ovnis... ¡Los números cantan! Cada día se celebran en
Europa más de diez mil misas negras y al menos en un veinte por ciento… ya hay
sacrificios humanos…; reconocerán conmigo que ha sido todo un acierto….
Si,
si, -dijo el Presidente, todo eufórico- Hay que hacer, cada vez mas, uso de
nuestro dominio en los medios de comunicación. La televisión, que en su momento
pusimos al alcance de todo el mundo, siguiendo los sabios consejos de nuestros
superiores, ha sido nuestro mayor adelanto... Bueno eso, y la
industrialización, que nos sirvió para que los hombre aprendieran unos de otros
los vicios. No era bueno que estuvieran tan aislados en el campo...,
dificultaba mucho nuestro trabajo. Además cuando surgió el desencanto, nos
proporcionó ingentes cantidades de parados, que son terreno abonado para la
desesperación…
El
Presidente miró el reloj. Hizo un mohín de disgusto y empezó a recoger
cuidadosamente los informes que tenía sobre la mesa.
-Bien,
caballeros, crean que lo siento, pero son menos diez y a las doce en punto
tengo una reunión con el Jefe..., estábamos tan a gusto... Mañana veremos el
informe de África, y les sugeriré algunas líneas de trabajo para los próximos
tres años... Lo que quiero es que esta noche, antes de irse a descansar,
reflexionen sobre la conversación que hemos tenido… No dejen de lado asuntos
como el aborto, la eutanasia,… las pruebas nucleares, los incendios, el
calentamiento del planeta con vistas a una destrucción de la tierra... y en
fin..., cualquier cosa que se les ocurra para, de una manera definitiva, acabar
con los reductos de solidaridad y esperanza que quedan en el mundo. No olviden
que hay mucho trabajo por hacer… Me preocupan sobre todo las religiones... Los
fanáticos no son problema, son esas
otras que conservan puras las raíces de su Fe... ¡Urdan planes para
dividirlas!..¡Hagan lo que sea! ¡Hay que dejar el planeta como un solar…! pero
en todos los aspectos, físicos, mentales y, sobre todo, espirituales…
Señores,-dijo
al tiempo que se levantaba de la mesa-. feliciten en mi nombre a sus
colaboradores- y se emocionó-. Y a ustedes muchas gracias en nombre de
Destruction Humanity Project, a la que dedican su vida. Les prometo que si
siguen trabajando así no se arrepentirán… Muy pronto, todos tendremos nuestra
recompensa.. Un puesto al lado de nuestro
“amado Jefe”,.. y para siempre…. en el Infierno.
ooOOoo
© isidromartínezpalazón
febrero 1996
http://www.isidromartinez.com/