El
violinista.
Esto
sucedió en una villa pintoresca de alguna parte de el mundo.
En
esta villa vivía un violinista que con su música amenizaba todas la
fiestas de la esta villa hasta la realeza hacia que este violinista
fuese a sus mejores fiestas ya que el tocaba el violín con mucha
maestría. Todo estaba bien hasta que un día un viajero llego a la
villa vendiendo un aparato grande y aparatoso, al cual con girar una
perilla tocaba una melodía dulce y fina.
El
viajero fue llevado con su majestad el rey de la villa para que
mostrara aquel aparato del cual mucho se hablaba. El rey dijo a el
viajero hacerla funcionar que si me gusta compraré una para la
fiesta de mi cumple años que se festeja la semana que entra.
El
viajero sin dudarlo marcha puso en ella en cuanto el mecanismo
comenzó a trabajar de ella salía una música muy bella. El rey
gustoso compro una de ellas. Mientras el violinista que no sabia nada
de lo que estaba ocurriendo en una fiesta hacia lo que con su don el
sabia, que era tocar el violín con mucha alegría. El violinista
toco y toco toda la noche entrada la madrugada y no se cansaba, por
fin termino la fiesta y a su casa se marchaba el miro a un extraño
en el pueblo pero como ya era tarde no le presto atención a su
mirada.
Pasaron
los días y el violinista espera con ansia el día de la fiesta de su
majestad. el violinista sabia que el siempre era el invitado de honor
de hecho el rey le habia otorgado un titulo de nobleza como conde,
por lo que no le preocupo no recibir la invitación pues en los
cumple años anteriores de su majestad el siempre tocaba y nunca
había recibido una mala cara por parte de el rey y los invitados que
en la fiesta se encontraban.
Llegado
el día de la fiesta el violinista vistió sus mejores galas y hacia
el castillo de el rey marchaba con el violín en mano tocaba algunas
melodías muy animadas la gente de el pueblo que lo escuchaba
tarareando las melodías lo acompañaban en su camino a esa fiesta de
gala.
Pero
al llegar a la puerta de el castillo los guardias no lo dejaron pasar
pues ordenes de el rey de no dejarlo pasar tenían. El violinista les
dijo que el tocaría pero los guardias contestaron que el ya tenia
una maquina para escuchar música y que esa maquina seria la que
amenizaría aquella fiesta de gala. El violinista se marcho
desconsolado al el lago que estaba a las afueras de la villa donde
nadie podía mirarlo con el gran llanto que en sus ojos tenia
derramando.
Tomo
su violín y se puso a tocar la melodía mas triste que el conocía
pues a sus oídos no les importaría de pronto de el lago una sirena
salió preguntando que quien estaba tocando tal melodía de
melancolía, a lo que el violinista contesto yo la sirena pregunto de
nuevo y dijo por que estas tocando esa música que propicia el
llanto. el violinista le contó toda la historia a la bella sirena y
ella sin decir nada mas le contesto que si podía tocar una melodía
alegre para que ella pudiera sonreír todos los días, a lo que el
violinista contesto que si podía y sin decir una palabra mas tomo el
violín y comenzó a tocar una bella melodía que jamás nunca la
sirena olvidaría ella se poso en una piedra de la orilla de el lago
y espero hasta que el violinista terminara con esa bella y exquisita
melodía, cuando el violinista termino ella le aplaudió y le dijo
que no se preocupara que con ese talento pronto lo reconocerían y
que lo de la maquina era solo una prueba de la vida.
La
sirena escucho un tumulto a lo lejos y de el se despidió diciéndole
que todo se arreglaría de pronto la gente de la fiesta encabezada
por el rey a la orilla de el lago llegarían gritando y buscando a el
violinista cuando cerca de el estaban el rey le digo que lo
disculpara y que por favor fuese a la fiesta a tocar su violín con
la maestría que ya todos conocían a lo que el violinista contesto
que había pasado con la caja de las melodías el rey respondió es
muy bella pero solo toca muy pocas melodías y tu por el contrario
sabes un millón de ellas y nunca nos aburrías por favor regresa a
la fiesta y juro ante toda la villa que jamás dejaras de tocar en
una fiesta de palacio. El violinista feliz de la decisión de el rey
de que regresara a la fiesta tocando de nuevo su violín fue con la
gente de la villa por detrás de el bailando y tarareado las melodías
que de sus cuerdas salían....................
Después
de la fiesta y en los años siguientes el violinista pasaba toda
larde de los domingos al lado de lago tocando para bella sirenita.
Pues ella sin que el violinista supiera un hechizo hizo para que la
gente lo oyera tocar desde esa orilla.
Fin......................