Mujeres Jubilosas
De Luis Visentín
Esta obra no podrá ser representada total o parcialmente, sin la
autorización del autor por intermedio de
ARGENTORES, Argentina.
visenteatro@hotmail.com
“La violencia no es sino una expresión del miedo.”
Arturo Graf
(La ambientación no es realista pero debe sugerir un espacio lúgubre.
Un par de sillones simples, una mesa chica, algunas sillas. Sobre la mesa hay un mantel, una torta casera con una “velita” en el medio,
algunos pocillos, una cuchilla grande.)
Aclaración para la puesta en
escena:
(El vestuario de los personajes debe estar “corridos” de la realidad,
tanto cómo el estilo de actuación. El elenco puede estar compuesto por actrices
jóvenes que en escena “den” claramente exageradas, la edad de los personajes, inclusive
el elenco puede estar conformado por actores, quedando esto último a criterio
del director.)
Personajes
Alba
Nelda
Matilde
Dora
Martina
Acto único
Alba: (Desorientada) ¿Yo
iba o venía?
Nelda: (Conjeturando) ¿Y?...
Si estaba mirando para acá… es seña que venía.
Alba: -¿Sabe que siempre me olvido de acordarme?
Nelda: -¿Se acuerda o se olvida?
Alba: -Me acuerdo que me olvido…pero no se qué me olvido…si no, me
acordaría.
Nelda: -Eso puede ser que duda de todo y dicen que el que duda
piensa… a mi me da
que pensar… pero eso a usted le
pasa por desconfiada.
Alba: (No entiende) -No,
yo tengo confianza con todos…menos con los de gorritas…
Nelda: - ¿Los de gorritas? ¿Qué gorritas?
Alba: (Asustada) -Esos
muchachitos que usan gorritas…son peligrosos. ¡Tienen una cara! Esos seguros
que te chorean… yo cuando salgo a la calle, me pongo el monedero en el corpiño…
Nelda: (Extrañada) -¿El
monedero en el corpiño?
Alba: -Sí, ya estoy acostumbrada…el problema es cuando tengo muchas
monedas…
Nelda: -¿Qué tienen que ver las monedas?
Alba: (Divertida) -Y…ando
con una teta caída…
Nelda: -Bah...me parece que son dos las caídas… y de una caída
importante… a esta altura…
Alba: (Señala con su mano)
-No, es a esta altura una y a esta la otra… (Se
inclina y se mueve ridícula) ¡Pero camino inclinada y se nivelan! (Ríe) Total nadie se da
cuenta…pensarán...esta vieja esta cada día más chota…pero ¡minga que me van a
descubrir el monedero!
Nelda: -¡Ay, que exagerada que es Alba!
Alba: (Atemorizada) -Nooo…Nelda,
con la inseguridad que hay…no hay que darles, ni un tranco de pulga a los
delincuentes… ¿No mira los noticieros de la televisión?
Nelda: -No, se me rompió la tele… Pero no te dejes influenciar por
lo medios…lo importante son los fines. Y
ya le dije a mi hijo que me lleve a
arreglar el televisor…más de dos veces le dije. ¿Usted me escucho?
Alba: -¿Cuándo?
Nelda: -El tampoco. Menos mal que tengo la jubilación… (Irónica) Porque si una va a esperar
algo de los hijos querida…una se va a morir esperando.
Alba: - Suerte la nuestra que tenemos la jubilación, sino los desgraciados nos meten en un gentiótrico…
Nelda: -Geriátrico, Alba, geriátrico...de gerio...
Alba: -¿Y que es gerio?
Nelda: -¡Ah, tanto no sé!
Alba: (Sorprendida) -Ah…
no es de gentío… cómo es una multitud de gente esos lugares, hay más gente en
los geriátricos que en el Shopping…pensé… bueno… ahí la meten a una…que es un
deposito a plazo fijo de viejos… que los capitalistas nunca van a retirar… y si
la retiran, la retiran por el interés. (Cavilando)
¿Y que harán esos viejitos amontonados ahí?
Nelda: (Misteriosa) Parece
que no hicieran nada, pero no es así…
Alba: (Intrigada) - ¿No?
¿Y que hacen todo el día?
Nelda: - Están conspirando…
Alba: (Estremecida) -¿Son
subversivos?
Nelda: -Son todo un símbolo de opresión….ellos están luchando
silenciosamente por la libertad de todos…para ellos todos los viejitos son
iguales…
Alba: -¿Son todos comunistas?
Nelda: (Susurrando) – No.
Ellos silenciosamente están tramando escaparse. (Intrigante) ¿Qué haría usted si la encierran?
Alba: (Exagerada) - ¡Grito
cómo una loca!…
Nelda: (Decepcionada) Algo
más importante, querida…
Alba: ¿Algo más importante? (Especula)
¡El dinero! ¿Qué más importante que el dinero en la vida?
Nelda: - No, Alba… La libertad es lo más importante en la vida…
Alba: (Boba) - ¡Ah, claro! ¡Rajarme dice usted!
¿Claro para qué quiero el dinero si estoy presa?
Nelda: -Bueno esos viejitos también quieren lo mismo…
Alba: (Confundida) -¿El
dinero o la libertad?
Nelda: -La libertad…
Alba: (Incrédula) - Pero si yo he pasado por un gentió…por un
geriátrico de esos… y he visto que tienen la puerta abierta los viejitos… ¿No
se darán cuenta estos viejitos que está abierta la puerta? (Decidida) ¡Ah, mañana paso
y les aviso, así se escapan! (Temerosa)
¿O será peligroso que les avise?
Nelda: (En sus pensamientos)
– Vivir es un peligro. El peor de los encierros es cuando una esta libre y no tiene motivos para ir a ningún lado…
Alba: (Desconcertada) -
¡Ay, me perdí! ¿Y usted a dónde quiere ir ahora? Usted me confunde…
Nelda: - ¿Con quién?
Alba: - ¿Cómo con quién?
Nelda: ¿Con quién la confundo?
Alba: (Alegre, bate palmas)
- ¡Ay! ¡Vamos de nuevo, vamos de nuevo! (Suspira)
Yo solo hice una pregunta… ¿Qué harán
esos viejitos encerrados?
Nelda: -¿Encerrados? (Sombría)
Lo mismo que estamos haciendo nosotras estando libres…
Alba: (Boba) -¿Y que
hacemos nosotras estando libres?
Nelda: (Tenebrosa) -Estamos
libres para vivir encerradas con llave, muertas de miedo, asustadas, maniáticas,
perseguidas, rodeadas de ladrones, asesinos que nos asechan… (Exasperada) ¡Todos los que nos miran
tienen cara de violadores! (Suspira)
¡Ahhh! ¿Cuál es la diferencia? Somos libres para nada…lo que quiere decir que
estamos condenadas para todo… (Orgullosa.
Susurra) Se lo escuché decir a un político en la radio…
Alba: (Sorprendida) ¿Un
político dijo eso? ¿O no es un político o usted Nelda se confundió?
Nelda: (Duda) ¿Me
confundí?
Alba: - Me acuerdo de un día que le escuché decir algo importante a
un político… ¿Sabe que pasó? (Nelda niega
en silencio) ¡No lo votó ni su mamá! ¡Tres votos sacó el pobre!
Nelda: - Porque la gente se deja influenciar por los medios. Yo
jamás me equivoqué cuando voté.
Alba: -¿Y a quién le votaba?
Nelda: (Drástica) - El
voto es secreto, no se puede andar ventilando.
Alba: (Decepcionada) -
¡Ay, usted siempre tan misteriosa, tan…siempre complicando todo!
Nelda: -¿Cómo se la hago más simple? A ver… somos mujeres grandes,
solas, desamparadas, como quién dice comúnmente…viejas, y todo el día estamos
al pedo…
Alba: (Ofendida) -¿Cómo
al pedo? Nosotras vamos a festejar mi cumpleaños… ¿Para que hice la torta?
Nelda: (Sorprendida) -¡Ah!
¿Es su cumpleaños hoy? ¡Feliz cumple Alba! (La
besa) ¡Que poca memoria la mía!
Alba: (Alegre) -¡Ya me lo
dijo tres veces hoy!
Nelda: (Exagera) -¡Y tres
veces es poco! ¡Se merece muchos más! Cómo usted… no hay otra mujer…
Alba: (Despistada) -¿Cómo
no hay otra mujer y usted que es?? No se subestime, corazón. ¿Y las chicas que van
a venir? No, somos muchas hoy…
Nelda: -Eso… ¿por qué tardaran tanto en venir? ¡Que impuntuales!
Alba: - ¡Ay, mire que hora es…filosofando con usted, me perdí las
necrológicas!
Nelda: -¡Ah! ¿Usted también
las escucha?
Alba: -Y sí, corazón…yo soy una mujer que quiere estar al día con
la información…
Nelda: -Yo miro todos los noticieros para ver cuántos asesinatos y
robos se sucedieron en el día de la
fecha…
Alba: -Yo llevo una estadística.
Nelda: - ¿Estadística de qué?
Alba: - De los muertos de los noticieros de la televisión… pero no
es exacta, porque cómo repiten todo el día las mismas noticias pero en otros
canales, me confunden… anoto repetido y por ahí maté siete veces al mismo
muerto.
Nelda: - ¡Ay, Alba! ¡Que mortuoria que es usted, que lúgubre! ¿Por
qué no hace algo más alegre?
Alba: (Divertida) - Hago,
hago, corazón… a veces canto… (Canta
tanguera) “Yo me morí de amor, me envenenaste / Yo me morí y en el cajón…”
Nelda: (La corta) - Lo suyo
es la estadística Alba. Definitivamente.
Alba: (Alegre) - ¿Vio?
Salí inteligente igual que mis hijos…por que mis hijos son reinteligentes,
salieron igualitos que la madre…
Nelda: - Sus hijos son igualitos al finadito Pascual, en todo.
Alba: ¡Ay, mi finadito Pascual! ¡Que hombre! ¿Vió? ¡Pero…le llegó
el castigo divino! ¡Porque el que las hace las paga! (Se persigna y mira hacia arriba) ¡Que en paz descanse el Pascalito!
¡Así yo también descanso y estoy en paz, gracias a Dios!
Nelda: (Feroz) ¡Y…a cada
chancho le llega su San Martín! Manejar a un hombre es más difícil que manejar
una computadora.
Alba: - Es lo único que me falta saber…
Nelda: ¿Manejar un hombre o una computadora?
Alba: -Solo me falta saber manejar la computadora y choteo todo el
día…
Nelda: - Chateo, Alba…chateo… (Pudorosa)
Eso que dijo… significa otra cosa.
Alba: - ¡Ah, bueno! Me compro la computadora y usted me enseña…
Nelda: - Yo no sé manejar la computadora.
Alba: - Ah, entonces cómprela
usted, corazón, que viva.
Nelda: - Yo no quiero saber nada con esas porquerías… ¿No sé que le
ven? Todo el día mirando una pantalla y que ni siquiera es una novela…déjeme de
joder, mujer… no hay cómo los noticieros de la televisión…
(Suena el timbre. Se sobresaltan)
Alba: (Temerosa) -¿Quién
será? ¡Ah, si es uno de gorrita estamos frita!
Nelda: (Aterrada) -Espíe
por la mirilla antes, por las dudas…
Alba: (Atontada) - ¡Sí,
sí! (Va, se vuelve) ¿Qué es la
mirilla, Nelda?
Nelda: (Impaciente) - ¡El
agujerito de la puerta para espiar y ver quién es!
Alba: (Desalentada) -
¡Ah! Pero esta puerta no tiene agujeritos…solo la cerradura para poner la
llave… ¿Espío por ahí?
Nelda: -¿Y si es un hombre… cómo sabe si lo conoces?…porque la
cerradura le da justo acá… (Se señala la
zona genital)
Alba: Tiene razón voy a verle justo la parte…bah, solo a uno del
barrio reconocería…
Nelda: (Intencionada) -
¿Por qué tiene muchoooo…?
Alba: (Ingenua) - No, es
petiso el pobre.
(Suena el timbre con insistencia)
Nelda: (Sobresaltada) -
¡Ay, dios mío que susto! A esta hora tocar el timbre y con tanta saña.
Alba: (Impaciente) - ¿Y
que hago? ¿Y si pregunto primero?
Nelda: - Claro así le reconocería la voz al menos.
Alba: (Se acerca temerosa a
la puerta) - Sí, voy, voy, ya me estoy yendo… (Vuelve Aterrada) ¡Ay! ¿Y si es uno de gorrita cómo lo distingo?
Nelda: -Los de gorritas tienen la voz gruesa.
Alba: (Aliviada) - ¡Ah, claro tiene razón! (Grita) ¿Quién es? (Silencio.
Atemorizada) No contesta nadie… ¿se habrá ido?
Nelda: (Estremecida) A lo
mejor la está poniendo a prueba.
Alba: (Asustada) - ¿A mí?
Nelda: (Metiendo miedo) -
Sí, para saber si hay alguien en la casa. Si no hay nadie se mete por la
ventana.
Alba: (Despavorida) -¿Por
la ventana? ¡Ayyy, la voy a cerrarrrrrr! (Apresurada
va hacia el dormitorio. Timbre. Se detiene)
Nelda: (Temblorosa) - ¡Todavía
está ahí! ¡Detrás de la puerta!
Alba: - (Gritando) ¿Quién
es? (Silencio) ¿A quién busca? (A Nelda por lo bajo) Si no habla es
porque es uno de gorritas, seguro y no quiere que lo descubran.
Nelda: (Espantada) -¿Por
qué no hablará? Por lo menos para disimular… (Lloriqueando) ¡Quién sabe que sorpresa desagradable habrá detrás
de esa puerta!
(Golpean fuerte la puerta)
Alba: (Asustada) ¡Ay, por dios cuanta violencia! ¡Hasta
que no tumbe la puerta no va a parar este violador! (Gritando) ¡Diga quién es sino llamo a la policía!
Nelda: (Iluminada) - ¡Eso
llamemos a la policía!
Alba: - ¿Usted tiene teléfono?
Nelda: Sí.
Alba: (Enojada) - ¡Y
bueno llame, ya! ¿Qué está esperando Nelda?
Nelda: - ¡Tengo teléfono… pero en mi casa!
Alba: - Hay mujer… ¿y por qué no lo trajo?
Nelda: - Es un teléfono fijo, Alba… no voy a andar con el teléfono
colgando del bolso…voy a parecer un teléfono público. (Golpes en la puerta)
Alba: (Sobresaltada) -
Insiste… ¿Qué hacemos ahora?
Nelda: (Desesperada) -
¡Abra la ventana, abra la ventana!
Alba: (Exasperada) -¡Ni loca! ¡Va a sentir el ruido y se me mete
por la ventana!
Nelda: (Gritando) - ¡Abra
la ventana y grite! ¡Pida socorro! ¡Alguien la va a escuchar! ¡Vaya!
Alba: - ¡Sí, voy, voy, ya me estoy yendo! (Cuando esta por entrar al dormitorio, ingresa Matilde, tímidamente.
Nelda y Alba al verla gritan horrorizadas. Matilde solo el gesto de grito)
Alba: (Aliviada) -
¡Matilde! ¿Qué haces acá?
Nelda: (Desconcertada) -¿La
conoce?
Alba: (Alegre) -Sí, es mi
prima… ¿Y cómo entraste?
Matilde: (Señala: “Por la
puerta”. Sus señas serán siempre mímica, no lenguaje de señas)
Alba: -¿Y no había uno de gorrita afuera?
Matilde: (Señas: “No”)
Nelda: -¿Entró por la puerta entonces?
Matilde: (Señas: “sí”)
Nelda: (Enojada) -¡Ay,
mujer! ¿Por qué no habla? ¿Se quedo muda del susto?
Alba: -No habla, Nelda… pero no de ahora…de antes de venir acá, no
habla.
Nelda: -¡No lo puedo creer!
Alba: -Créalo porque no habla ni una palabra.
Matilde: (Seña: “Más o
menos”)
Nelda: - Con razón no contestaba. ¡Que peligro!
Alba: -¡No, Matilde es una santa!
Matilde: (Divertida. Seña:
“Se cagaron”. “Estaba sin llaves”)
Alba: ¿Estaba abierta? ¿Sin llaves?
Matilde: (Seña: “¡Que loca!”)
Nelda: -¡Qué peligro usted, Alba! ¡Dejo la puerta sin llave! Eso es
gravísimo. Es apología del delito…es excitar a los violadores... es una
verdadera provocación. ¿Cómo va a dejar la puerta sin llave?
Alba: -No, si está la llave puesta el la cerradura de la puerta.
Nelda: (Exaltada) - ¡Sí,
está en la puerta y en la cerradura, pero tiene que darle dos vueltitas para
cerrar con llave, mi amor!
Alba: -¡Claro, tiene razón, Nelda! ¡Me faltan dos vueltitas! ¡Que
tonta! Sí, voy, voy, ya me estoy yendo… (Apresurada
va a cerrar con llaves)
Nelda: -¡Que mujer despistada! (A
Matilde) Siéntese… ¿Cómo es su nombre?
Matilde: (Escribe en un papel
y se lo entrega a Nelda)
Nelda: (Intenta leer) Ah,
pero con estos anteojos apenas si veo el papel, querida…
Alba: (Ingresa) Listo, ya
está. ¡Me parezco a los viejitos del geria…creo que la puerta está cerrada con
llave y está abierta! ¡Que tonta, así no voy a ser libre nunca!
Matilde: (Seña: “Está loca”)
Alba: (Ofendida) ¡Vos estás
más loca que yo, ché…! Que andás escribiendo papelitos todo el día… ¿porque no
hablas que es más fácil?
Nelda: ¡Ay, Alba! No sea tan cruel…si es muda no va a hablar,
pobrecita…
Alba: Que no va a hablar, no va a hablar…No la conoce a esta… ¡es
una artisssta…!
Matilde: (Señas: “Uh, sí”)
Nelda: (Sorprendida) ¡Y cómo se hace entender! ¡Que bien!
Alba: ¿Ésta? ¡Es más viva
que nosotras dos juntas!
Matilde: (Seña: “¿Que las
dos?”. Hace la “V” con los dedos de la mano izquierda)
Nelda: (Por la seña) -¿Esta
mujer es zurdita?
Alba: - No, escribe con la derecha.
Nelda: - Me refiero… (Seña
dedos en “V”) ¿Si, se dedica a la política?
Alba: (Azorada) -¿A la
política? ¿Cómo le parece que le puede ir a un político que no habla?
Nelda: -¡Claro tiene razón, Alba!
Alba: -No me la imagino a la Matilde dando un discurso político tirando
papelitos. A ella le caería mejor una cancha de futbol.
Matilde: (Seña: Rema)
Nelda: -¿Qué quiere decir?
Alba: - ¡Dice que si se dedica a la política para dar un discurso
la tendría que remar!
Matilde: (Contenta Rema
esforzada con sus manos)
Nelda: (Riendo) -Es muy
divertida su prima…
Alba: (Alegre) -¡Esta es
una loca de aquellas!
Matilde: (Se acerca a la
torta, sopla la velita que está apagada y aplaude alegre. Se acerca a Alba y le
da un beso en la mejilla)
Alba: (Emocionada) -¡Gracias
querida por tus palabras, siempre tan atenta!
Nelda: -¡Y cómo se hace entender! Bah, usted le entiende...yo no le
entiendo un carajo.
Alba: -¿Querés tomar algo?
Matilde: (Seña: “No, no”,
saca una botellita de licor del bolso. Tose)
Alba: (Disimulando) -¡Ah,
trajiste el jarabe para la tos!
Nelda: (Sorprendida) -¿Qué
jarabe? ¡Eso es licor!
Matilde: (Tose)
Alba: ¡No, no ve que anda con un catarro bárbaro!
Nelda: -Y también con la humedad que hay…
Matilde: (Prende un
cigarrillo)
Nelda: - ¡Ah, el cigarrillo sí que es para la tos!
Alba: - ¿No le dije que esta es una demente? Tiene todos los
vicios… usted así cómo la ve, hasta tiene novio y todo…
Matilde: (Seña: “Más o menos”.
Divertida.)
Alba: -¿Qué más o menos? ¡No te hagas la virgencita ahora!
Nelda: -¡Alba! (Intrigada)
¿Tiene novio usted?
Matilde: (Contenta levanta el
pulgar)
Nelda: (Resentida) -
¡Pero que mujer optimista! ¡A esta edad! Se nota que la experiencia ajena no
sirve…Todas tropiezan con la misma piedra.
Matilde: (Seña: Se lleva los
dedos a los labios los besa y lanza el beso al aire, suspirando)
Nelda: (Desconcertada) - ¿Qué dice?
Alba: -¡Dice que es un churro bárbaro el novio!
Nelda: - ¿Sí? ¿Y cuantos años tiene?
Alba: -¿Esta? ¡Tiene más años que Matusalén!
Matilde: (Seña: “¿Qué
decís?”)
Nelda: ¡No, el novio, cuantos años tiene!
Matilde: (Seña: Con los dedos
muestra nueve y seis)
Nelda: ¿Noventa y seis? ¡Ah, es un viejo choto!
Matilde: (Seña: Muestra nueve
dedos por seis)
Alba: - ¿Cincuenta y seis?
Nelda: -¡Ay, que joven que es! ¿Y cómo hizo para conquistarlo?
Alba: ¿Cómo y el de sesenta y ocho?
Matilde: (Seña: “Ya lo deje”)
Nelda: (Sorprendida) -¿Tenía
otro novio?
Matilde: (Seña: Se toca los
dedos “No había contacto”)
Nelda: -¿No tenía sexo con el de sesenta y seis?
Alba: - ¡Ay, Nelda!
Matilde: (Seña: “Pufff, mucho”)
Nelda: ¡Ah! ¿Tenía mucho sexo, por eso lo dejo?
Matilde: (Seña: “Con este
tengo más”)
Alba: - ¿Así que este es mejor?
Matilde: (Seña: “Mucho
mejor”)
Nelda: ¿En qué es mejor, en qué?
Alba: ¡Ay, Nelda, que obsesiva! ¿En que puede ser mejor un hombre
de otro?
Matilde: (Seña: “Sexo”.
Divertida bebe.)
Nelda: -¡Que guaranga!
Alba: (Le pega en la mano)
¡Basta cochina! Cambiemos de tema… (Divertida.
Bate palmas) ¡Vamos de nuevo! ¡Vamos de nuevo! ¿De que estábamos hablando?
Nelda: ¡La verdad que la envidio! (Resentida) Claro, es la mujer ideal para todo hombre, es perfecta:
no habla… ¡No habla! ¡Lujuriosa y no habla…! Por eso tiene tanto éxito con los
hombres. ¡Algunas tanto y otras tan poco! Y no habla…
Alba: - Sí, esta no habla corazón… pero la rema, la rema, la rema…
Matilde: (Seña de remar.
Divertida)
Nelda: (Abatida) -Yo
tengo una soledad…y tengo remos pero no tengo bote…
Alba: (Deprimida) -Y yo
tengo bote y no tengo agua…
Matilde: (Seña: “Yo tengo
remos, tengo bote...” y va a señalar; “Tengo sexo” y se frena”. Se ríe)
Alba: (Enojada) - ¡Basta!
¡Basta degenerada! ¿Qué cosa, ché? ¡Y usted no le saque el tema Nelda que esta
loca no para más de hablar de sexo!
Nelda: - ¡Sí, sí, hablemos de cosas que tenemos!
Matilde: (Escribe en un
papelito)
Alba: - Sí eso hablemos de lo que tenemos…
Matilde: (Le entrega el papelito a Alba)
Alba: (Lee. Se enoja) ¡Te
dije que la termines, por favor! (La
corre. Matilde huye divertida) ¡Que degenerada!
Nelda: -Permiso voy a ir al baño Alba…
Alba: - Sí, pase, pase…
Nelda: - Gracias. (Sale)
Alba: (Furiosa) ¿Vos sos
o te haces?
Matilde: (Seña: “¿Yo que
hice?”)
Alba: - Me haces quedar mal delante de mi amiga. Recién te conoce…
¿Qué va a pensar de vos? ¡Que sos una maniática sexual!
Matilde: (Seña: “¿Qué? ¿Ella
no tiene sexo”?)
Alba: (Le pega en la mano)
-¡No hables más de sexo! ¡Cochina! ¡Basta!
Matilde: (Seña: “No me
importa”. Bebe divertida)
Alba: Y basta de alcohol… (Le
saca la botellita) Al menos disimula…trae un frasco de jarabe de verdad… ¿A
quien vas a convencer que es jarabe para la tos? (Bebe) ¡Uhh, que rico! (Vuelve
a beber)
Matilde: (Seña: “Ah, ¿viste
que es jarabe?” .Tose.)
Alba: -¡Rico el jarabe, ché!
Matilde: (Seña: “Te gusta
chupar a vos”. Se ríe)
Alba: (Cómplice) - Y guardala, que no quiero que te vean
borracha todas mis amigas.
Matilde: (Toma la botellita y
la guarda en su cartera. Seña: “¡Que me importa!”)
Alba: -¿Así que ya tenés otro amante? ¡Sos rápida para los mandados
vos! ¿Lo conozco a este candidato?
Nelda: (Entra. Mintiendo)
-¡Yo también tengo un candidato!
Alba: (Descolocada) -¿Sí?
¿A quien le va a votar?
Nelda: (Dándose corte) No
hablo de un político. Hablo de otro tipo de candidato…
Matilde: (Va a hacer la seña
de: Sexo. Alba la mira furiosa. Queda con el gesto inmóvil)
Alba: (Entiende) ¡Ah,
usted dice!… ¿Un hombre? ¿Un pretendiente?
Nelda: (Engreída) Algo
así… ¡Pero yo no soy tan fácil!
Matilde: (Seña: “Yo sí”)
Alba: (Furiosa) ¡A vos
nadie te pregunto nada!
Matilde: (Seña: “No hablo
más”)
Alba: - ¡Eso cosete la boca! ¡Cerrá el pico!
(Suena el timbre. Alba y Nelda se sobresaltan espantadas)
Alba y Nelda: (Espantadas) ¡Ayyyyyyy,
que susto!
Matilde: (Seña: “¿Qué les
pasa? ¿Están locas?)
Alba: (Estremecida) -
¡Puede ser alguno de gorrita!
Nelda: (Temblorosa) ¿Algún
delincuente dice usted?
Alba: ¡Ay, debe ser el mismo que estaba antes que viniera Matilde!
(Suena el timbre con insistencia)
Nelda: ¡Llame a la policía! ¿Tiene teléfono usted?
Matilde: (Seña: Hace un
círculo con dos dedos y mete dos dedos en la otra mano)
Nelda: (Piensa que le hizo
seña de sexo) ¡Ay, que grosera que es usted! En un momento tan delicado,
dónde está en juego nuestra vida…se niega a hacer una llamada.
Matilde: (Saca un celular y
lo muestra. Vuelve a hacer las mismas señas con sus manos)
Alba: ¡Ah, quiere que lo enchufe!
Matilde: (Seña: “¡Sí!”. Contenta,
saca el cable de la batería del teléfono y se lo entrega a Alba)
Alba: (Desorientada) ¿Y
que hago con este cable dónde lo meto?
Matilde: (Hace la misma seña
anterior de “Enchufar”. Divertida)
Nelda: (Espantada) ¡Afuera
a lo mejor hay un violador! (A Matilde)
¿Y usted de ríe?
(Suena el timbre)
Alba: (Del susto tira el
celular y el cable) ¡Ayyyyy, que miedo!
Nelda: (Impresionada) -¿Por
qué tiene que pasarnos esto justo a nosotras?
Alba: -¡Y justo en el día se mi cumpleaños! ¡Morir en el mismo día
en que nací!
Matilde: (Resuelta saca un
revólver de su bolso. Hace que dispara hacia la puerta y hace senas: “Y los
mato”)
Alba: (Alarmada) -¡Ay! ¿Sos
loca vos? ¡Guarda ese revólver a ver si se te escapa un tiro y nos matas!
Matilde: (Sin querer apunta
el arma hacia las dos)
Nelda: - ¡Ayyyy! ¡Apunte para otro lado mujer!
Matilde: (Divertida apunta
hacia la puerta. Se le escapa un tiro. Queda inmóvil. Nelda y Alba se refugian
detrás de unas sillas aterradas)
Alba: (Horrorizada)
¡Seguro que lo mató! ¡Matilde sos una asesina!
Nelda: (Feroz) Y bueno un
delincuente menos… el se lo buscó.
Alba: - ¡Intimidarnos así de una manera tan cruel, tan brutal!
(Nelda y Alba se levantan. Matilde en la misma posición de tiro gira
hacia las dos mujeres. Estremecidas vuelven a refugiarse detrás de las sillas)
Alba: (Exaltada) -¡Apunta
para otro lado, loca de mierda! ¿Querés matarnos nosotras también?
Nelda: -¡Es una asesina serial! Llame a la policía, Alba…
(Tensión. Alba intenta, lentamente llegar hasta el teléfono que tiró al
suelo. Matilde con una actitud hostil, sin dejar de apuntarles con el arma, llega primero, lo levanta, mira a Alba y Niega
con la cabeza)
Nelda: (Desconsolada) -No
se lo quiere prestar… ¡Nos va a matar!
Alba: (Por el teléfono.
Suplicando) -¡Prestamelo llamo a la policía te denuncio y te juro que te lo
devuelvo!
Matilde: (Agresiva. Seña:
“Enchufar”)
(Suena el teléfono. Alba y Nelda se sobresaltan)
Nelda y Alba: -¡Ahhhhhh!
(Sigue sonando el teléfono)
Nelda: (Reaccionando) -Aaaaaa…
aaaaatienda Alba.
Alba: (Aliviada) - ¡Ay,
era el teléfono que susto! ¡Sí, voy, voy, ya me estoy yendo!
Nelda: -¡Dios mío! ¡Estamos acorraladas, amenazadas!
Alba: (Displicente) -¿Quién
será ahora?
Nelda: (Desconfiada) -¿Cómo
no me dijo que no tenía teléfono?
Alba: -Tengo teléfono pero no tengo tarjeta para llamar.
Nelda: (Sospechando) -
¡Miente! ¿Usted está complotada con ella para matarme?
Alba: (Levanta el tubo)
¡Sí!
Nelda: - ¡Ay, lo reconoció! ¡Me quieren matar las dos! (Levanta
una silla amenazante)
Alba: - Sí, ¿quién habla? ¡Ay,
Martina! ¿Cómo te va? ¡Bien regio, la estamos pasando de lindo! Bueno. ¿Ah, y
no había nadie? Sí….ah, bueno, bueno. ¡Muchas gracias, corazón! (Cuelga. Preocupada mira hacia la puerta)
¿A quién habremos matado? (Va
sigilosamente a la puerta. Sale de escena.)
Nelda: (Mortificada) -Ahora
soy cómplice de un asesinato. (A Matilde)
Y todo por culpa de su imprudencia. ¡Asesina!
Matilde: (Displicente hace
señas: “¿Qué me importa?”)
Alba: (Vuelve contenta.) ¡Nelda!
¡Nelda! ¡Una buena noticia!
Nelda: -¿No me diga que está vivo?
Alba: (Batiendo palmas) -
¡Ahora tengo mirilla, tengo mirilla!
Nelda: (Dejando la silla)
¿Qué mirilla? ¿Dónde tiene mirilla?
Alba: (Contenta) -¡En la puerta! ¡La Matilde de un tiro dejo un
agujero grande y se puede espiar para afuera!
Matilde: (Se tapa la boca de
la risa. Imita el tiro con el revolver divertida)
Nelda: (Expectante) ¿Y…
espió? ¿Lo vió al muerto?
Alba: - ¡Ay, no me fijé, tan detallista no soy! (Mira hacia la puerta) ¿Estará tirado en
el suelo?
Nelda: (Furiosa) - ¡Y
fíjese antes de llamar a la policía al pedo! ¡Vaya!
Alba: -¡Sí, sí, voy, voy, ya me estoy yendo...! (Se detiene) ¡Ay, pero a mi los muertos
me impresionan!
Nelda: -Pero a lo mejor no está muerto todavía…
Alba: - ¡Ah, no, entonces espero que se muera! (Se vuelve) Me dan mucho miedo los violadores…y no hay que dejar a
las fieras heridas…
Matilde: (Señas: “¡Que cagonas
que son! Voy yo”. Saca el revólver del bolso y camina ridícula como en las
películas)
Alba: (Feroz) - ¡Rematálo
Matildita, para que vea que no somos unas viejitas indefensas!
Nelda: - ¡Vacíele el cargador y déle un culatazo por las dudas!
(Matilde sale de escena. Silencio. Tensión. Nelda y Alba se abrazan
aterrorizadas. Tiempo. Vuelve Matilde con una actitud de superioridad. Hace
señas: “Listo, ya está”)
Nelda: (Ansiosa) ¿Lo
remató?
Matilde: (Hace señas con el
revólver de muchos disparos y emite sonido con su boca)
Alba: -¿Y cómo yo no escuché los tiros? ¿Me estaré quedando sorda?
Nelda: (Espantada) -¡Ay,
dejo la puerta abierta!
Alba: (Asomándose) ¡Pero
no hay ningún muerto en la puerta!
Nelda: -¿No? ¿Habrá resucitado?
Alba: - ¿Qué paso Matilde? Cuándo saliste… ¿quién había?
Matilde: (Deprimida se
sienta)
Nelda: ¡Ay, hable mujer por el amor de dios!
Matilde: (Seña: ¿“Que me
pide?” Seña: “No, hablo”)
Nelda: (Ofendida) -¡No
quiere a hablar se niega a darnos información! ¡Se refugia en el secreto de
sumario! ¡Iremos todas presas! Aunque el único consuelo es que por la edad que
tenemos tendremos prisión domiciliaria.
Alba: (Alegre) - A ver… (Batiendo palmas) ¡Vamos de nuevo, vamos
de nuevo! (Casi implorando)
Matildita, cuando saliste a la puerta y la abriste… ¿quién había muerto en el
piso?
Matilde: (Seña: “¡Nadie!”)
Alba: - ¿Nadie? ¡No puede ser!
Matilde: - (Seña: “Sí,
nadie”)
Nelda: -¡Entonces no soy cómplice de asesinato!
Alba: (Despechada) -
¡Claro a usted no le importa nada de nada!
Nelda: - No hubo crimen, por lo tanto no hay asesino y mucho menos cómplices, ni participes necesarios. La pena
es que sigue un delincuente vivo. ¿Y que me tiene que importar?
Alba: (Ofendida) -
¡Claro, cómo la puerta es mía! ¿Qué le puede importar a usted? ¡La tarada ésta
le hizo un agujero así! (Furiosa) ¿Sos
loca vos?
Matilde: (Divertida, seña:
“¡Muy loca! ¡Ustedes dos están locas!)
Nelda: - Bueno si tanto le importa la puerta… (Furiosa) ¡Ciérrela, está abierta de par en par!
Alba: (Atolondrada) -¡Claro
que tonta! ¡Voy, voy, ya me estoy yendo…!
(Sale de escena)
Nelda: (Suspirando) -¡Ay,
que día mi dios, si no me muero hoy seré inmortal!
Alba: (Entra) ¡Listo!
¡Ahora estamos bien seguras!
Nelda: -¿Le dio dos vueltitas a la llave?
Alba: - No…
Nelda: - ¿Y que espera? ¡Le faltan dos vueltitas! Si no le da dos
vueltitas sigue estando abierta…
Alba: (Atontada) - ¡Ay,
claro, que tonta me faltan dos vueltitas! (Sale
rápida de escena)
Matilde: (Divertida, bebe)
Nelda: ¿Me podría convidar un poco? ¡Se me bajó la presión!
Matilde: (Riendo, le alcanza
la botellita. Seña: “Métale nomás”)
Alba: (Ingresa) -¡Ahora
sí! ¡Listo!
(Suena el timbre)
Nelda y Alba: ¡Ahhhhhhhhhhhhhh!
(Matilde saca el revolver, sale decidida y furiosa. Se escuchan gritos
de euforia, sonido de pitos y matracas. Ingresan Dora y Martina, con bonetes de
cumpleaños, pitos y matracas. Matilde eufórica trae una bolsa con elementos de cotillón)
Dora y Martina: (Cantan eufóricas
“Cumpleaños feliz”. Matilde
divertida le coloca dos extravagantes
sombreros a Alba y Nelda, que quedan atónitas. Gran alboroto de Dora, Martina y
Matilde con los pitos y matracas, rodeando a Alba)
Dora: - ¡Feliz cumpleaños Albita! (Le da un sonoro beso en la mejilla)
Alba: (Radiante) -
¡Gracias, corazón, muchas gracias!
Martina: -¡Que los cumplas feliz! (Le da un beso) ¿Qué tal la estás pasando?
Alba: - ¡Es un cumpleaños tan distinto! ¡Tan particular! ¡Preguntale
a ellas!
Matilde: (Seña:
“¡Puffffffff!”)
Nelda: (Turbada) - ¡Es un
cumpleaños con una considerable dosis de acción y excesiva de emoción!
Dora: - Y claro es muy emocionante cumplir un año más a esta edad,
puede ser el último. (Todas la miran.)
Martina: - El último cumpleaños…hasta el próximo año…
Dora: (Ruborizada) -
¡Claro eso quise decir!
Alba: (Cordial) -
¡Siéntense chicas! ¡Ya mismo les preparo el té!
Nelda: (Desbordada) -¡Sí
es té de tilo, póngale tres saquitos para mi!
Alba: - ¡Con todo gusto! ¡Ya voy, ya voy, ya me estoy yendo!
Martina: -¡Gracias Albita!
Dora: -¿Querés que te ayude en algo?
Alba: - No, corazón, sentate enseguida vuelvo… tengo preparada el
agua en el termo.
(Se sientan todas, menos Matilde que busca cotillón dentro de la bolsa
y se divierte como una niña. Cuelga algunas guirnaldas. Toma un pito y se
dirige a charlar con las otras mujeres.)
Dora: -¿Qué tal Matilde? ¡Hace mucho que no te veía!
Matilde: (Responde emitiendo
sonido con el pito: “Biennnn”)
Martina: - ¿Y esos novios, cómo andan?
Matilde: (Con el pito: “Muy
biennnn”. Señala con el dedo el pito)
Dora: (No entiende) -¿El
pitito?
Matilde: (Seña: Se lleva los
dedos a los labios, los besa y lanza el beso al aire, suspirando: “Ahhhhh”)
Martina: (Tratando de
entender) -¿El pitito… es… un amor?
Dora: -¡El pitito… es un suspiro!
Matilde: (Con el pito:
“Noooooo”)
Dora: -¡Ay, no entiendo nada!
Matilde: (Señala otra vez con
el dedo el pito)
Dora: (Nerviosa) -¿El pi-ti-to?
Matilde: (Tira besos en el
aire)
Dora: -¡Cariño! ¿Besos?
Matilde: (Pito: “¡Noooo!”.
Repite el gesto: Pito y beso)
Martina: (Descifrando) -¡El
pi-ti-to… es un amor…!
Dora: (Boba) ¡Ay, parecemos a “dígalo con mímica”!
Matilde: (Vuelve a señalar el
pito)
Martina: (Entusiasmada) ¡El pitito!…sí.
Nelda: (Molesta. Mirando
hacia otro lado) -¡El pitito del novio es un amor!
Dora y Martina: (Escandalizadas)
-¡Neldaaaa!
Matilde: (Alegre, saltando
festeja haciendo sonar el pito: “¡Siiiiiiiiiii!”)
Nelda: (Ofendida) -¿Ven?
¡Lo dijo ella no lo dije yo!
Matilde: (Con el pito dice:
“¡Yo no dije nada!”. Seña de boca cerrada)
(Dora y Martina se ríen, festejando a Matilde)
Alba: (Entra con una tetera)
-Bueno, listo el agua…parece que están divertidas…
Martina: -Es imposible no reírte con Matilde…
Matilde: (Pitito. Humilde: “¿Conmigo?
¡Nooooo! ¡Soy triste”)
Alba: -¡Es que Matildita esta cada día más loquita! (Coloca los saquitos de té en los posillos, a
Nelda le pone tres. Vierte el agua)
Matilde: (Divertida. Pito:
“¿Yoooooo loquita?”)
Dora: - ¡Que chica divertida! ¿Y eso que no habla?
Martina: -¡Pero tiene tanta alegría!
Dora: -¡Tantas ganas de vivir!
Matilde: (Pito: “¿Quién dijo
eso? Están locas. Me quiero morir”)
Alba: -¿Qué te vas a querer morir vos?
Matilde: (Pito: “Bueno, me
muero”. Se hace la muerta)
Alba: - ¡Se murió! ¡Tan buena que era!
Nelda: -Ah, no haga esos chistes. (Temerosa) No mencione a la
muerte…porque aparece.
Martina: -¡Ay, cambiemos de tema!
Dora: -Eso, prendamos la velita.
Matilde: (Pito: “Siiiiii”)
(Dora saca una caja de fósforos y enciende, Matilde le sopla el fósforo
y se lo apaga. Protestas. Dora vuelve a encender otro fósforo, Matilde se lo
apaga. Alba corre a Matilde. Dora logra encender la “vela”, que es un palito de
fuegos artificiales “Estrellitas” que emiten chispas. Al encenderlo todas
gritan asustadas, se refugian detrás de las sillas y sillones. Matilde saca el
revolver y le apunta a la “vela”. Al ver que no es peligroso, se acerca a la
torta, saca el palito de chispas y juega cómo una niña. Lentamente las mujeres
se acercan a Matilde)
Nelda: (Aliviada) - ¡Ay,
que susto por dios!
Alba: ¡Ay, que tonta me confundí! ¡Pensé que era una velita de
cumpleaños!
Martina: -¡No importa! ¡Alegría, alegría! ¡No hay nada más lindo que
tener un año más en la vida!
Nelda: - Algo de positivo tiene. Al menos es una señal que estás
viva.
Dora: -Si algo nos sobra es vitalidad.
Alba: - Y optimismo.
Martina: - Y ganas de vivir la vida.
Nelda: (Acongojada) - No
generalicen…porque lo que es yo…estoy tan angustiada.
Dora: - Nelda, no sea agua fiesta…estamos de festejos. ¡Es un
cumpleaños!
Nelda: (Angustiada) - Sí,
lo sé, lo sé, discúlpenme…pero ustedes no saben todo lo que pasó antes…
Martina: - ¿Antes de qué?
Nelda: (Misteriosa) - ¡Antes
que ustedes llegaran! Cuéntele Alba…
Alba: -¡Ay, no para que recordar el pasado! ¡Es tan doloroso!
Dora: (Alarmada) - ¿Se te
volvió a meter en la cama el finadito Pascual?
Alba: - ¡No, ojala, peor que eso!
Martina: (Desconcertada) ¡Ay,
chicas! ¿Qué pasó? ¡Cuenten!
Alba: - Estoy deprimida… contále vos Matildita…
Matilde: (Con el pito: “¿Y
que querés que les diga?”)
Alba: - ¡Habla un rato vos, corazón! Deciles lo que vos pueda…
Nelda: (Aterrada) - Fue
terrible… Hable, Matilde, hable tranquila…
Matilde: (Pito: “Bue”. Hace
toda la mímica en forma exagerada de la escena anterior, desde que suena el
timbre hasta que efectúa el disparo a la puerta)
Alba: -¡Y lo mató!
Dora: (Asustada) ¿Lo
mató? ¡Que desgracia!
Matilde: (Compungida. Pito:
“Sí, lo maté”. Se sienta y quedará imperturbable en una actitud depresiva, con
la mirada perdida hasta la escena final)
Martina: (Persignándose) ¡Ay,
que desgracia! ¡Con tantos delincuentes no se puede andar por la calle
jubilosamente!
Dora: (Exagerada) - ¡A
una vecina mía! ¡Que también es jubilada, la semana pasada le robaron todos los
ahorros!
Martina: (Incrédula) -¿Todos
los ahorros?
Dora: (Extremada) - ¡Sí, todos los ahorros!
Martina: -¿Y cuanto
dinero era?
Dora: -Setenta y
ocho pesos.
Martina: (Atónita) - ¡Que increíble!
Dora: - ¿Qué le
roben?
Martina: - ¡No,
que una jubilada pueda ahorrar tanta plata! ¡Me da una envidia!
Nelda: (Tenebrosa) - ¡Para colmo está
oscureciendo!
Alba: (Aterrada) -¡Y los
asesinos asechando en la oscuridad!
Martina: (Lloriqueando) -¡Que
te maten no es nada!
Dora: (Turbada) -¡Lo peor
es que te maten y que no te violen!
Alba: (Entregada) - ¡Sí,
para colmo este barrio está lleno de violadores!
(Momento de tensión. Se modifica la luz. Se
crea un clima de violencia contenida. Cada una, menos Matilde va transformando
su angustia interior en una actitud de seguridad y prepotencia mientras se
miran, se van convenciendo. Ya no son esas mujeres temerosas. Sus movimientos
son agresivos, ahora son mujeres belicosas, dispuestas a todo)
Nelda: (Decidida) -¡Ah, chicas, pero no le daremos tregua! ¡Hay
que combatir a los malvivientes, aunque en esa sangrienta y desigual lucha nos
lleve la vida!
Martina: - ¡Estamos cansadas de tanta
violencia! ¡Los noticieros de la televisión no mienten cuando dicen la verdad!
Nelda: -¡Nos armaremos hasta los
dientes! ¡En la guerra a veces se pierde, pero en esta no estaremos dispuesta a
perder!
Alba: (Con coraje) -¡Cuando alguna de las nuestras caiga, caerán veinte
de ellos! ¡Y si no caen les pondremos “la traba”!
Dora: -¡Claro! ¡La victoria nos es para
los que vacilan! ¡Ni entrega ni sumisión!
Martina: (Déspota) -¡Sumisión las pelotas! La victoria será nuestra… duras
con ellos chicas. ¡Que dios y la patria nos demanden!
Alba: (Resuelta) - ¡Dios está siempre ocupado y la patria no demanda
nunca!
(Suena el timbre desmedidamente. Todas se
sobresaltan, gritan, menos Matilde que sigue imperturbable. Martina, Nelda y
Dora se colocan máscaras de cotillón horripilantes. Alba rápidamente sale y
regresa con una pistola y una escopeta.
Dora toma la pistola, Nelda la escopeta, Alba se coloca una máscara
horrenda y toma la cuchilla de la mesa,
Matilde, saca el revólver de la cartera y toma una máscara. Sus movimientos son
agresivos, ahora todas son mujeres dispuestas a matar a quién cruce la puerta.
En esa actitud desafiante y violenta congelan mirando hacia la peligrosa puerta
de entrada. Matilde resuelta se posiciona en dirección a la puerta, apuntando y
decidida a tirar)
Matilde: (Habla por primera vez. Provocadora y agresiva.) - ¡Pase, pase, muchachito
que somos todas jubiladas inofensivas! ¿Dónde va a estar peor que acá? (Se coloca una máscara horrible, sigue
apuntando y congela)
(Las luces gradualmente se apagan. Se
escucha el escalofriante crujir de la puerta, se oye el sonido poderoso de un
monstruo aterrador. Invade la escena una potente luz proveniente de la puerta
que se abre, iluminando espectralmente las figuras agresivas de las mujeres. No
se mueven y todas gritan en forma desgarradora, fundiéndose con el sonido de la
bestia bramando. La luz disminuye lentamente. En el apagón se escuchan varios
disparos de revólver, pistola y escopeta.)
Fin