Entre nubes y vergüenzas..
Sucede que el hombre mira al cielo y cae en cuenta de que a veces llueve.
se da cuenta pues se moja, sobre todo si es niño y además gusta de brincar sobre los charcos.
He
descubierto que cuando llueve, no es por evaporación del agua, ni por
el viento -del norte o del sur- mucho menos por las danzas al dios de
la lluvia.
Llueve cuando el sol te ve y se da cuenta, también, que Tú brillas más que todo.
Entonces, si no puede soportar la vergüenza, se arropa con su abrigo de nubes, y esconde la cabeza.