Solo te puedo amar
Eimy Angelica Peña Rey
El tiempo veneno o cura de tu fuerza de tu paz, glosario de la mente de épocas que pasan ajando la tez de tu faz, sonrisas incautas dibujan en los jardines de la esperanza la tibilidad del rubor de las mejillas que conmueven el corazón del artesano que intenta plasmar entre pliegos de hojas silvestres el calor de la alegría que tu alma brida a este corazón bandido que entre suspiros roba. Arcano de tus noches que contempla en tocito la luz de la luna que cobija tu cuerpo eterno entre las sobras de la oscuridad, espectador de tus sueños que entre lagrimas no te puede amar mas, pues su alma y su espíritu quedaron presos en la cárcel de tus ojo goloséales, sin brío bagá al son de tu vos sápida que estremece en cada rincón de este endeble cuerpo que solo acompañaba la soledad, ahora esclavo de tu fe de un mundo cálido de bailes guítanos, que solo contigo puedo ver. Aquel estaxis infinito de tus besos que tatúan mi piel de deseos de tener en cada segundo sed de ti, y el cobijo de tus brazos en mi cintura recorriendo con tus dedos mi espalda tibia, mientras mi rostro se posa en tu hombro y la beldad entra por tu ventana atando entre nudos de seda mi vida con la tuya. En conjuro de esencias de rosas y gamín trazo en letra viva los versos que en palabras no se pueden explicar pues su magia es tan exquisita que da vida a las envidias de aquello que amaron sin sueño.
Y que los dos ahora cantamos al cielo por la gloria de avernos cruzado en este tiempo, en este momento.
En que solo para ti abro las puertas de my mundo, pues te amo más de lo que tú te puedes imaginar.